jueves, 29 de abril de 2010

Las acciones de Mittal y el mundo global, a 1 de Mayo de 2010


El taller del tren de alambrón ha sido cerrado y vuelto a abrir por la patronal bajo promesas de negociación.

Bien, está claro lo que está ocurriendo, no sé lo que opinará el mediador, pero son cosas que se ven venir.

«Desde el punto de vista social, a los sistemas de protección y previsión, ya existentes (…) les cuesta trabajo, y les costará todavía más en el futuro, lograr sus objetivos de verdadera justicia social dentro de un cuadro de fuerzas profundamente transformado. El mercado, al hacerse global, ha estimulado (…) la búsqueda de áreas en las que emplazar la producción a bajo coste con el fin de reducir los precios de muchos bienes. (…) Consecuentemente, el mercado ha estimulado nuevas formas de competencia entre los estados con el fin de atraer centros productivos de empresas extranjeras, adoptando diversas medidas, como una fiscalidad favorable y la falta de reglamentación del mundo del trabajo. Estos procesos han llevado a la reducción de la red de seguridad social a cambio de la búsqueda de mayores ventajas competitivas en el mercado global, con grave peligro para los derechos de los trabajadores, para los derechos fundamentales del hombre y para la solidaridad en las tradicionales formas del Estado social. Los sistemas de seguridad social pueden perder la capacidad de cumplir su tarea, tanto en los países pobres, como en los emergentes, e incluso en los ya desarrollados desde hace tiempo. En este punto, las políticas de balance, con los recortes al gasto social, con frecuencia promovidos también por las instituciones financieras internacionales, pueden dejar a los ciudadanos impotentes ante riesgos antiguos y nuevos; dicha impotencia aumenta por la falta de protección eficaz por parte de las asociaciones de los trabajadores. El conjunto de los cambios sociales y económicos hace que las organizaciones sindicales tengan mayores dificultades para desarrollar su tarea de representación de los intereses de los trabajadores, también porque los gobiernos, por razones de utilidad económica, limitan a menudo las libertades sindicales o la capacidad de negociación de los sindicatos mismos. Las redes de solidaridad tradicionales se ven obligadas a superar mayores obstáculos. Por tanto, la invitación (…) a dar vida a asociaciones de trabajadores para defender sus propios derechos ha de ser respetada, hoy más que ayer, dando ante todo una respuesta pronta y de altas miras a la urgencia de establecer nuevas sinergias en el ámbito internacional y local. » (Caritas in Veritate, 25. Benedicto XVI, 2009)

Los sindicatos deben ponerse al día en ver la realidad diaria para luchar por la defensa internacional de los intereses de los trabajadores. Europa debe darse cuenta de que, aunque haya que defender la libertad de empresa, hay unos principios éticos que hay que salvaguardar más allá de las coyunturas temporales o geográficas: No se puede ir a fabricar fuera para hurtarse de las normas europeas y luego traer los productos devuelta a venderlos aquí con total impunidad. (¿Habrá que ponerles aranceles, mientras no se mejoren las condiciones laborales en esos países de su procedencia?).

De momento muchos países producen nuestros (a veces) diseños bajo empresas que gestionamos nosotros y así logramos conservar los puestos de trabajo de gestores y servicios; pero... ¿Qué pasa con los productores? ¿Les enviamos por millones al paro, al sector servicios, o al trabajo subvencionado? No se va a ir muy lejos así; si sólo hay gestores, diseñadores y servicios, mientras la producción se va fuera. Ahora diseñamos y vendemos aquí bajo nuestra gestión, pero quien fabrica, al final gestionará y nos venderá aquí, bajo su gestión y beneficio, los productos que produce; porque para eso los fábrica y está viendo la realidad diaria de la dificultad de producirlos; observando con la producción, las necesarias mejoras posibles. Por ese camino el próximo diseño ya no será nuestro, y la gestión tampoco. El truco de “Chupa-chups”, por ejemplo, ha estado en desarrollar y patentar sus máquinas de producción. Para conseguirlo se debe gestionar lo que se produce, e investigar y diseñar sobre dicha producción. Si al final, por nuestra mala cabeza y ética, nos quedamos sin los diseños propios, nos quedaremos a continuación sin el beneficio de la gestión, y todo ello después de habernos quedado sin los productores. ¿Quién pagará entonces al sector servicios? ¿Qué será Europa? ¿Una zona cultural y turística en exclusiva buscando atraer al productor extranjero y pudiente de visita? No, no estoy pensando en Asturias, sino en Europa. Y, ¡ojo!, que si una vez Asturias fue la cuna de Europa, podría volver a serlo en lo negativo. Porque lo descrito ya nos está pasando en Asturias: crecen los puestos de diseñador, en productos que hemos dejado de producir aquí, cerrando las empresas productivas y mandando al productor al paro, mientras el joven diseñador bien formado, se convierte en un «mileurista» bien explotado, en los parques tecnológicos que, a su vez, son vendidos por los políticos como modelo a seguir. Mientras, el productor, si no tiene una buena formación inicial, y la LOGSE y la FP inicial no la facilitan, va quedando relegado a una difícil reconversión.

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