jueves, 7 de enero de 2010

Llegó la crisis y se anuncian reformas

Campa asume que España tardará 5 años en volver al nivel de empleo anterior a la crisis
El secretario de Estado rechaza que el coste del despido centre la reforma laboral, pero se presta a discutir la propuesta de la CEOE de un nuevo contrato

http://www.lne.es/economia/2010/01/07/campa-asume-espana-tardara-5-anos-volver-nivel-empleo-anterior-crisis/856488.html


No estamos haciendo nada por introducirnos en la dinámica que el mundo requiere desde hace 25 años y que ya estaba prevista hace 50. Una situación que demandaba una adaptación constante para, según las circunstancias, situarse en medio de su corriente y no ser náufragos varados en la ribera; pero no se hizo. Mientras estábamos ocupados en mirarnos el ombligo, lo estaban haciendo los países emergentes aprovechando los huecos que otros dejaban en el seno del río entretenidos con cantos de cigarras atraídos por el éxito fácil y especulativo: trigo que le sobraba a la hormiga por oírlos cantar (o por no oírlos). Pero fíjense que innovación no es cambiar por cambiar, y, sobre todo, cambiar sólo por innovar. No se trata de cambiar astilleros por puertos deportivos, ni industria agrícola y alimentaria por paraísos naturales, ni industria del duro metal por museos a la memoria histórica del trabajo, cuando ya los tiempos del obrero han muerto. ¡No! innovar es fundamentalmente cambiar de modelo de pensamiento para hacer lo necesario a fin de no perder nunca la referencia con los que se mueven al lado en el mundo exterior. Y, por supuesto, innovar no es conservar el carbón y el acero a toda costa, sino, a partir de ellos, y con concentrado esfuerzo, dejando actuar a la sociedad, establecer caminos hacia el medio del río donde se mueve el mundo (pero el tiempo de hacerlo ya pasó y los países emergentes han aprendido más de lo que nosotros creíamos saber hacer). Vamos que: "pensar es gratis" y que debemos movernos como estorninos: libres, pero guardando siempre la equidistancia con todos los demás. ¿De verdad creían Sindicatos, Patronal y Administración que la FP permanente para le empleabilidad de las personas era una FP marginal y paralela: un sucedáneo de la inicial? Pues ya ven, como no se vuelva al camino abandonado hace 30 años y se renueve todo desde el concepto del aprendizaje permanente, pues... Sigan pensando que son filosofías despreciables para gentes tan pragmáticas y triunfadoras como ustedes, gente que va de crisis en crisis por que le toca como la oca; mientras el trabajador se pregunta: ¿pero dónde caí yo? ¿Pero quién me engañó? Lastima que no se ponga a buscar la verdad como un estornino, formando bandadas de estorninos y no bandadas de gansos con líderes gansos a la cabeza.

Mi competidor no debe ser el del otro lado de la calle del polígono industrial (ese debería ser mi aliado). Incluso el concepto de competidor es inexacto, porque, como tal, sólo debería considerarse a uno mismo. Como el corredor de fondo que nunca deja de animar a su corazón, o el velocista que nunca pierde de vista la meta (procurando que nadie se interponga en su visión). Se debe negociar el trabajo en el exterior, donde todos deben ser mis clientes y, con todos, debo buscar una relación beneficiosa para la empresa y el negocio. Nuestro objetivo debe ser buscar insertarnos en la dinámica y la libertad del comercio de un mundo global. Y la Red se hace fundamental. ¿Para cuándo la implantación de Redes Tecnológicas para el aprendizaje permanente? (http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/sieteejesdeactuacion)

El Estado debe contribuir, garantizando la seguridad de las personas y su derecho a una vida digna. Es necesario, por tanto, un Estado fuerte donde los modelos matemáticos e informatizados superen a las entradas en escalón del tipo: TODO, NINGUNO con sus típicas prohibiciones aristotélicas. Por ejemplo: el despido debería ser libre, siempre y cuando el Estado se encargase de la seguridad del trabajador garantizándole su supervivencia hasta un nuevo empleo. Y las tan traídas subvenciones a las empresas, no deberían ser. Si se quiere ayudar a una empresa: apuéstese por ella en bolsa, cómprense sus acciones o déjenla morir para renacer y que el Estado apueste comprando acciones de la nueva. Lo que sí ocurrirá en caso de despido libre (ausencia de leyes en la materia), es que la empresa que mantenga el empleo y sea fiel con sus trabajadores, y en función de la estabilidad laboral de todos ellos, dispondrá de importantes reducciones de impuestos.

Como ejemplo de esa mala-práctica de prohibir, expongo esta propuesta sobre esa Ley de prohibir fumar que está tan en boga (o cualquier otra cosa por el estilo): No se debería prohibir fumar, sino permitir "prohibir", e incluso premiar con deducciones impositivas a los establecimientos públicos que decidiesen “Prohibir Fumar”. Prohibición que estaría entre las prerrogativas LIBRES de los directores y responsables de los establecimientos. Obviamente, al estar estos establecimientos protegiendo la salud de los ciudadanos responsables, pagarían menos impuestos que aquellos que hubiesen decidido que en sus locales se pueda fumar. Y... ¡Quién compre una cajetilla de tabaco! Pues que la pague... Y, ¡cargada de impuestos! Y si se sigue fumando: ¡más impuestos para todos ellos!

Lo dicho: no es prohibir, u obligar, la función de un Estado fuerte, sino proteger a sus ciudadanos y, sobre todo, a su LIBERTAD y su dignidad en los malos tiempos de crisis. Haciendo aquello que resulta totalmente gratis: pensar e innovar el pensamiento; dejando hacer, formando, informando y dirigiendo.

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