domingo, 31 de enero de 2010

Agudo: propuesta para un proyecto ibérico dinamizador.


La estructura radial como modelo de pensamiento (siempre dispuesta a justificarse) niega cualquier circunvalación. Perdemos así, todo sentido de dispersión, comunicación, observación y conocimiento del entorno. Se niega, de esta forma, cualquier posibilidad dinamizadora que facilite la innovación, al negar todo conocimiento del entorno próximo y las posibilidades de cooperación, intercomunicación y coordinación con él. Además, se incrementa esa supuesta incorrección de dar más al que más acapara. (Tan común entre nosotros: patronal, sindicatos, comunidades autónomas, etc.)

Eso es lo que se observa al mirar nuestro mapa de autovías. Falta un esquema ortogonal y ¡sobra el esquema del centralismo!: esa materia oscura que todo lo quiere absorber o controlar, porque, lo que no está bajo su control, no tiene derecho a existir. Toda esa enorme fuerza de atracción, sino está basada en la libertad que brinda la cohesión de una bandada de estorninos, nos puede convertir en una bandada de renos tirando del trineo de un Santa Claus bonachón que nos anima a seguir jugando con los juguetes que nos ofrece en su centrado y concentrado egocentrismo. No digo que sobren los juguetes de siempre, sino que seamos capaces de usarlos para hacer “trampas” e inventar nuevos juegos y circunvalaciones.

Si observamos la estructura viaria de la Península Ibérica, vemos que en las zonas desasistidas por los ejes de desarrollo europeos faltan estructuras: falta completar la Vía de la Plata; pero también una vía vertical que desde Nantes, Santander, Torrelavega llegue a Algeciras pasando por: Valladolid, Ávila, Talavera de la Reina, Agudo, Córdoba y Málaga. Así mismo, faltaría otra vía horizontal que uniese Lisboa con Valencia, Barcelona, Marsella pasando por: Badajoz, Mérida, Agudo, Ciudad Real y Albacete. Y... ¿dónde se cruzan ambas vías?: en Agudo. Y, obviamente, terminar la inconclusa autovía del Cantábrico.

Falta dinamizar Castilla la Mancha y toda la verticalidad desde Asturias a Andalucía pasando por Castilla León y Extremadura, ¡construyamos pues dichas autovías! Y… ¿Qué hacemos con Agudo? Pues, puesto que éste puede ser perfectamente un proyecto keynesiano de Europa para Iberia, mi propuesta es (aparte de las estructuras viarias) desarrollar en Agudo la primera Universidad Ibérica del Siglo XXI. Pero no una universidad al uso, sino un gran centro para el desarrollo de la FP profesional para el aprendizaje permanente por medio del e_learning; promoviendo el desarrollo de las Redes Tecnológicas (1) y abarcando los ocho niveles profesionales (2). Lograríamos de esa forma unir en un amplio proyecto las dos estructuras que Europa considera más importantes para el desarrollo productivo y tecnológico: las vías de comunicación y las del conocimiento en red siguiendo nuevos modelos de pensamiento (3).

Si logramos dinamizar toda esa zona fronteriza con Portugal y toda la zona de Portugal fronteriza con España mediante estas autovías; estaríamos, indudablemente, potenciando los puertos de Cádiz, Algeciras y Málaga por el sur, y el Gran-Musel y Santander por el norte, así como los puertos de Lisboa y Valencia.

A Asturias le interesaría este proyecto: a) Hay intereses industriales con Portugal y la zona, como puede ser EDP. b) La Caja de Ahorros de Asturias y el Banco Liberta tienen intereses en Castilla la Mancha, que es donde se encuentra Agudo. c) Agudo podría ser el puerto seco de un gran hinterland compartido del Gran Musel con los puertos mencionados antes, justificando así su inversión como una infraestructura necesaria para Europa y para ayudar a dinamizar una amplia zona de Iberia.

Estas reflexiones pueden verse, más desarrolladas, en unos .pps que se encuentran en el sitio: http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/iberiacomoproyecto

Este proyecto, sí que es algo más propio y adecuado para que los asturianos lo solicitemos a nuestros eurodiputados con el fin de que se interesen por ellos, pues ya no se pide para uno, se pide para Europa. Sería un proyecto keynesiano europeo bastante más edificante que el arreglar aceras o construir museos. (Aunque la humanidad debe seguir paseando por vida y la historia). Pero, en estos tiempos, el futuro hay que buscarlo en la cooperación más allá de nuestras fronteras enseñando Europa a los hispano-lusitanos, e Iberia a Europa.

Habiendo tanto trabajo por hacer: ¿cómo es que estamos parados? Quien tenga que coordinar: ¡qué coordine! Quien tenga que cooperar: ¡qué coopere! Quien tenga que hacer: ¡qué no pare!

No estamos aquí para engrandecer lo grande (absurdo y reiterativo), sino para engrandecer lo pequeño y huir del egocéntrico centralismo con el que el grande pide más para sí, porque es grande y debe alimentar el desaforado crecimiento de aquel que más tiene y más quiere.

(1) http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/sieteejesdeactuacion
(2) (http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/marco-europeo-de-cualificaciones/interpretaciondelmarcoeuropeodecualificaciones
(3) http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/elmodelodelpensamiento

domingo, 17 de enero de 2010

Vislumbrando lo pequeño coordinado y cooperando: veremos lo más grande.



Las pymes coordinadas, cooperando y comercializando sus productos en común frente al mundo, son la más grande de las empresas.

Debemos trastocar nuestro concepto de competitividad; debemos colaborar con los próximos a nuestro valle y competir por nuestros productos en los lejanos continentes. Porque no es cierto que lo que es bueno para lo local sea bueno para lo regional, sino todo lo contrario: lo que es bueno para el mundo, será bueno y provechoso para Europa, Iberia, España, Asturias, nuestro valle y, por ende, nosotros. Salvador de Madariaga decía que: “cuando un asturiano pide, nunca pide para sí”. ¿Vamos a dejarle mal? El suministro de ini-oina en vena que nos metieron para combatirnos nos hizo mucho daño; y aún nos lo hace adictos como somos a la metadona-ayudas. Si bien Jovellanos apostó y nos metió en la industria con el carbón y la formación profesional, ahora, viendo que el carbón necesita ayudas para ser competitivo y que el acero se va por barrios chinos y orientales, deberíamos volver a la aldea perdida para recuperarla como industria alimentaria del siglo XXI (y a la selvicultura de manzanos, castaños...). Toda una jardinería cuidadosa de nuestros valles respetuosa con su naturaleza. Unos valles que por su atractivo y comunicaciones de todo tipo (si las logramos), atraerían a nuestros valles a empresas de diseño y de gestión por su belleza, para trabajar en islas de diseño e investigación (un equipo aquí, otro en Chile y otro en Canada). Además, nuestros productos agro-alimentarios se convertirían en una referencia mundial de calidad. Por su parte, nuestra metálica industria, realizaría: diseños e investigación, desarrollo y fabricación de equipos, máquinas y herramientas, para esa industria alimentaria o de selvicultura o de madera. Para todo ello, habría que formar y hacer confluir en nuestros valles conceptos y nuevas formas de producción basados en la coordinación en red, la cooperación, y la comercialización en común. Necesitamos comerciales que se pongan el mundo por montera y vendan nuestros productos fuera; pero, sobre todo, para orientarnos en qué cosas son las que se necesitan allá que nosotros podamos producir de forma competitiva. (Ya ha aparecido ese término que pasa desapercibido a pesar de su importancia: orientar). Debemos orientar a los profesionales a vislumbrar un itinerario profesional que mejore su profesionalidad y empleabilidad a todo lo largo de la vida, y disponer de redes tecnológicas de conocimiento que lo faciliten. Igualmente, debemos orientar a las empresas a cooperar en red para hacer negocios en los demás continentes. En este punto surge una duda: SEPEPA, IDEPA, CAMARAS y ASATA, ¿están coordinadas y cooperan, o bullen de actividad, desorientada cada entidad de las otras?

Debemos imaginar una Asturias conectada en red: mínimas empresas familiares (más bien puestos de trabajo altamente automatizados) coordinadas y desparramadas por sus valles produciendo alimentos en común de forma altamente automatizada y homologada, para comercializarlos por medio de una cooperativa o marca de referencia. Esa red de puestos de trabajo sería como una bandada de estorninos coordinados e integrados para vender al mundo unos productos alimentarios con altos criterios de producción, y etiquetados con toda la información (familia productora – valle – elementos empleados etc.) que los convierte en algo de excepcional calidad. Las familias en el campo, siempre llevaron a vender a la plaza del pueblo los excedentes de su producción propia, ahora, lo que se propone es que la red les permita trabajar coordinadas en cada casa, en cada valle, produciendo esos excedentes que antes guardaban en el hórreo o en la fresquera, y que ahora venderían en el gran mercado del mundo. Se imaginan lo que cabe en un hórreo... (y lo que cabe en un código, o chip, informando de la calidad e individualidad creativa de su producción; por ejemplo: familia Cueto, Calabrez). Hace muchos años, Fernando Martín (entonces en Trascorrales), decía en una entrevista: ...Si la sidra y su cultura hubiesen caído en otro lado: en el mundo, en vez de hamburgueserías, habría sidrerías. Pues eso... Y si hay excesos de producción, nos lo comemos o bebemos, o lo regalamos a la Cocina Económica, o a donde sea pertinente, ¡qué hay mucha hambre en el mundo! Pero difícil es comer carbón, acero, o Kw.

P.S.: Se dan cuenta de que en casi dos siglos de carbón y acero, no hemos aprendido a cooperar: ni fabricamos palas, ni picos, ni barrenas, ni... Ni diseñamos rozadoras... Tan sólo una lámpara de seguridad (Adaro) para alumbrar tamaño desierto de esta oscura realidad como el carbón o el oxidado acero. Es curioso, pero no creo que tengamos titulaciones adecuadas en nuestra Universidad (o en instituciones politécnicas) de: Montes, Veterinaria, Agrícolas, o Ganaderas... ¿Habremos quedado fuera de la aldea global definitivamente? ¿Aprenderemos a cooperar de ésta? ¿Cuál será el balance comercial entre alimentos de afuera y alimentos autóctonos en nuestro consumo?

http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/elmodelodelpensamiento

Os comento algo más allá del P.S.:
Una amiga me ha comentado: que llegó tarde con mi visión romántica; que ya no queda nadie en el campo asturiano.
Supongo que es así, pero habrá que ir reconquistando y estableciendo modelos. Se imaginan a una licenciada en musicología que pretende ir a una casa de campo en alquiler mientras prepara unas investigaciones y unas composiciones musicales; y que con el alquiler de la casa va incluida una habitación donde puede trabajar elaborando productos para una cooperativa alimentaria (la propietaria de la casa), con lo cual a parte de inquilina se ha convertido en empleada para poder pagar el alquiler o contribuir a ello (según su producción). Sí, significa trabajo y horas, pero no tiene a donde ir, así que hacer galletas (por ejemplo) o envasar fabes al vacío, es un buen sistema mientras realiza concentrada, y en la tranquilidad del campo, su propio trabajo musical.
Como se ve, no soy exactamente un romántico, soy mucho más que eso: soy un imaginativo.

Ha pasado el tiempo y en LA NUEVA ESPAÑA surge este artículo, del cual os brindo el enlace aquí más abajo. (Aún no sé como activar los enlaces en este blog. Lo siento. Ya sabéis: copiar y pegar)

http://www.lne.es/gijon/2010/03/09/jaime-izquierdo-civilizacion-sostenible-facebook-vaticano/883600.html

martes, 12 de enero de 2010

‘¡Prohibido ser Grandón! No vaya a ser que se nos crea’


Hace años comprendí que si Japón en plena crisis mundial (1972) había logrado acaparar el mercado mundial del acero con sus convertidores LD de 240 toneladas a pesar de no tener minas de hierro ni de carbón, nosotros no teníamos nada que hacer y deberíamos dedicarnos a otra cosa. Para ello necesitábamos mucha más tecnología, automatización y formación; y, sobre todo, imaginación. ¿Saben por qué Japón pudo arrasar con su producción en el mercado del acero? Porque unos años antes puso a sus ‘maestros de convertidor’ a hacer mini-coladas en su casa con un modelo a escala y, con los datos obtenidos, desarrollaron un programa informático que garantizaba que la colada de 240 TM sería la del pedido. Aquí, sin embargo, los fallos en la materia hacían que la LD II (100 TM) nunca llegase a alcanzar la rentabilidad de la LD I (60 TM), entre otras cosas, por perder menos acero por fallo. (Y, todavía, la LD I se fue a China).

Con este panorama no se podía seguir apostando por el carbón y el acero como futuro (el futuro se iba a China con la LD I). Pero se siguió apostando, y se siguió olvidando de invertir en tecnología, automatización y formación permanente de los trabajadores. Fíjense: la revolución Japonesa de entonces, no fue debida a la investigación científica sobre lo que realmente ocurría dentro de un convertidor. ¡No! Fue debida al desarrollo práctico de una aplicación innovadora con los datos obtenidos por unos técnicos que se quemaron las cejas buscándolos. No obstante, aquí, insistimos en no buscar otros futuros industriales ni siquiera con la advertencia de los Full Monty (¡qué iban a saber esos chicos de Sheffield sobre acero!). Vale que hiciésemos la LD III para ganar tiempo; pero la LD III se ha hecho vieja sin que buscásemos alternativas en otros sectores industriales. En los 90 alguien que, por razones tecnológicas, había visitado Alemania, Austria, Suiza..., me dijo: ‘¡Fijate! Si en los 70 nos sacaban 20 años, ahora, con todo lo que hemos progresado, nos sacan 40’. Así que Asturias lleva décadas perdida en sus obsesiones de carbón y acero. Y, sino: ¿para qué diablos se hace el Gran-Musel? No sé cuantos valles tiene Asturias, pero imaginemos que tuviese 30 catalogados y que se hiciera una inversión en ellos en materia de una industria alimentaria basada en nuevas concepciones productivas y tecnológicas por un valor de cerca de 20 millones de euros para cada uno. ¿No creen que con la riqueza que se generase, luego ya se podría invertir en la logística para el transporte de sus productos? Pero esto es una mínima anécdota si lo comparamos con las prejubilaciones improductivas que se alimentaron en cada uno de esos valles y todas las ayudas (sin proyecto de alternativa productiva) al carbón y al acero que se nos enviaron.

Lo que ha ocurrido en Asturias es una corrupción que no estará penada, pero cuya sentencia arrostramos y arrostraremos todos los asturianos. Seguimos con nuestra obsesiva mentalidad de ir sobrados: ‘¡Para qué queremos robots y automatización! Con la compleja tecnología que requieren y que obliga a formar a ingenieros y técnicos con un alto coste salarial. Lo que necesitamos es tener personal de mínima inversión: esclavos (sin traducir al checo) contratados por lo justito y, acabada la obra, ¡fuera!. Además: somos artesanos y unos artistas. ¡Cómo vamos a trabajar por CAD/CAM! ¿A quién se le ocurre? Aquí necesitamos a gente sin problemas; y, sobre todo, muchos aprendices gratis para formarlos. ¡Déjennos la formación a nosotros! Que ya luego nos ocuparemos de que no haya profesionales para la competencia. Es un escándalo ver como los jóvenes se van para la Universidad: ¡Pero... ¿Quién va a trabajar aquí?!’

Pues eso: ¿quién va a trabajar aquí? Si seguimos votando y apostando por lo mismo y, además... ¡No ocurre nada! Salvo la muerte anunciada de los astilleros en la bahía gijonesa. ¿A qué esperamos, o en qué confiamos? ¿En la Asturias borracha y dinamitera incapaz de reconquistarse a sí misma? Pues ésa es la que nos trajo hasta aquí. Es preferible otra Asturias abierta desde el amanecer y mirando al futuro, sino con esperanza, al menos con tozudez.

A las puertas de nuestra Junta General del Principado debería haber un cartel que dijera: ‘¡Prohibido ser Grandón! No vaya a ser que se nos crea’.
http://www.lne.es/cuencas/2010/01/12/psoe-anuncia-espana-estara-sola-defensa-sector/858361.html

P.S.: A nuestra eurodiputada María Muñiz de Urquiza, agradecerle toda la ayuda que nos pueda traer desde Europa. Pero es a nosotros a quienes toca desengancharnos de las ayudas. Por eso tenemos que empezar a dirigirnos a ella para preguntarle: ‘¡María! ¿Qué podemos hacer por Europa?’

jueves, 7 de enero de 2010

Llegó la crisis y se anuncian reformas

Campa asume que España tardará 5 años en volver al nivel de empleo anterior a la crisis
El secretario de Estado rechaza que el coste del despido centre la reforma laboral, pero se presta a discutir la propuesta de la CEOE de un nuevo contrato

http://www.lne.es/economia/2010/01/07/campa-asume-espana-tardara-5-anos-volver-nivel-empleo-anterior-crisis/856488.html


No estamos haciendo nada por introducirnos en la dinámica que el mundo requiere desde hace 25 años y que ya estaba prevista hace 50. Una situación que demandaba una adaptación constante para, según las circunstancias, situarse en medio de su corriente y no ser náufragos varados en la ribera; pero no se hizo. Mientras estábamos ocupados en mirarnos el ombligo, lo estaban haciendo los países emergentes aprovechando los huecos que otros dejaban en el seno del río entretenidos con cantos de cigarras atraídos por el éxito fácil y especulativo: trigo que le sobraba a la hormiga por oírlos cantar (o por no oírlos). Pero fíjense que innovación no es cambiar por cambiar, y, sobre todo, cambiar sólo por innovar. No se trata de cambiar astilleros por puertos deportivos, ni industria agrícola y alimentaria por paraísos naturales, ni industria del duro metal por museos a la memoria histórica del trabajo, cuando ya los tiempos del obrero han muerto. ¡No! innovar es fundamentalmente cambiar de modelo de pensamiento para hacer lo necesario a fin de no perder nunca la referencia con los que se mueven al lado en el mundo exterior. Y, por supuesto, innovar no es conservar el carbón y el acero a toda costa, sino, a partir de ellos, y con concentrado esfuerzo, dejando actuar a la sociedad, establecer caminos hacia el medio del río donde se mueve el mundo (pero el tiempo de hacerlo ya pasó y los países emergentes han aprendido más de lo que nosotros creíamos saber hacer). Vamos que: "pensar es gratis" y que debemos movernos como estorninos: libres, pero guardando siempre la equidistancia con todos los demás. ¿De verdad creían Sindicatos, Patronal y Administración que la FP permanente para le empleabilidad de las personas era una FP marginal y paralela: un sucedáneo de la inicial? Pues ya ven, como no se vuelva al camino abandonado hace 30 años y se renueve todo desde el concepto del aprendizaje permanente, pues... Sigan pensando que son filosofías despreciables para gentes tan pragmáticas y triunfadoras como ustedes, gente que va de crisis en crisis por que le toca como la oca; mientras el trabajador se pregunta: ¿pero dónde caí yo? ¿Pero quién me engañó? Lastima que no se ponga a buscar la verdad como un estornino, formando bandadas de estorninos y no bandadas de gansos con líderes gansos a la cabeza.

Mi competidor no debe ser el del otro lado de la calle del polígono industrial (ese debería ser mi aliado). Incluso el concepto de competidor es inexacto, porque, como tal, sólo debería considerarse a uno mismo. Como el corredor de fondo que nunca deja de animar a su corazón, o el velocista que nunca pierde de vista la meta (procurando que nadie se interponga en su visión). Se debe negociar el trabajo en el exterior, donde todos deben ser mis clientes y, con todos, debo buscar una relación beneficiosa para la empresa y el negocio. Nuestro objetivo debe ser buscar insertarnos en la dinámica y la libertad del comercio de un mundo global. Y la Red se hace fundamental. ¿Para cuándo la implantación de Redes Tecnológicas para el aprendizaje permanente? (http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/sieteejesdeactuacion)

El Estado debe contribuir, garantizando la seguridad de las personas y su derecho a una vida digna. Es necesario, por tanto, un Estado fuerte donde los modelos matemáticos e informatizados superen a las entradas en escalón del tipo: TODO, NINGUNO con sus típicas prohibiciones aristotélicas. Por ejemplo: el despido debería ser libre, siempre y cuando el Estado se encargase de la seguridad del trabajador garantizándole su supervivencia hasta un nuevo empleo. Y las tan traídas subvenciones a las empresas, no deberían ser. Si se quiere ayudar a una empresa: apuéstese por ella en bolsa, cómprense sus acciones o déjenla morir para renacer y que el Estado apueste comprando acciones de la nueva. Lo que sí ocurrirá en caso de despido libre (ausencia de leyes en la materia), es que la empresa que mantenga el empleo y sea fiel con sus trabajadores, y en función de la estabilidad laboral de todos ellos, dispondrá de importantes reducciones de impuestos.

Como ejemplo de esa mala-práctica de prohibir, expongo esta propuesta sobre esa Ley de prohibir fumar que está tan en boga (o cualquier otra cosa por el estilo): No se debería prohibir fumar, sino permitir "prohibir", e incluso premiar con deducciones impositivas a los establecimientos públicos que decidiesen “Prohibir Fumar”. Prohibición que estaría entre las prerrogativas LIBRES de los directores y responsables de los establecimientos. Obviamente, al estar estos establecimientos protegiendo la salud de los ciudadanos responsables, pagarían menos impuestos que aquellos que hubiesen decidido que en sus locales se pueda fumar. Y... ¡Quién compre una cajetilla de tabaco! Pues que la pague... Y, ¡cargada de impuestos! Y si se sigue fumando: ¡más impuestos para todos ellos!

Lo dicho: no es prohibir, u obligar, la función de un Estado fuerte, sino proteger a sus ciudadanos y, sobre todo, a su LIBERTAD y su dignidad en los malos tiempos de crisis. Haciendo aquello que resulta totalmente gratis: pensar e innovar el pensamiento; dejando hacer, formando, informando y dirigiendo.