domingo, 29 de noviembre de 2009

Meta-símbolos, equívocos y aclaraciones

Dudé en si poner el escrito anterior ¿Parte del problema, o de la solución? en este blog o en otro, y, al final, parece que me equivoqué, pues debo hacer una aclaración.
Un anónimo que me conoce bien (fuimos juntos al colegio).
Me ha hecho un comentario a mi anterior escrito con imágenes:

-Anónimo dijo...
Tú, indocente emfo gruñón, problema total, sin solución.

-A lo que el "El indocente emfo gruñón" dijo...
Y quién quiere ser solución, pudiendo volar como una gaviota.

Y claro va a tener razón anónimo, pero no por lo que él interpretó, sino porque (y en esto espero que esté de acuerdo) suelo siempre estar provocando espléndidos, maravillosos y creativos equívocos (ya lo dije: Telefónica a los friquis los tiene en un edificio aparte).

Lo despistado que soy, que, hasta dos días después, no me he percatado del clamoroso y obvio equívoco. Pero que queréis que os diga: me parece espléndido.

Así que aclaremos imágenes (meta-símbolos), pues los textos no deberían aclararse con otros textos, a todo lo sumo, complementarse.

Para mí, la primera imagen de Pablo García y Rogelio Román (según me han dicho el Román es todo otro meta-símbolo de la redacción) significa o ha provocado en mí la siguiente evocación: que no podemos volver a establecer como camino de recuperación los mismos modelos que teníamos. Que tenemos que ir a otros modelos de pensamiento como la “bandada de estorninos”. Que debemos dar más cancha a la libertad y más seguridad desde el Estado al estornino. Que el estornino debe ser formado y educado hacia la autonomía e independencia. Que España debe estar integrada y no desintegrada. Y que si bien Europa es un gran proyecto, no podemos estar de espaldas a Iberia y que debemos integrarnos más con Portugal (aunque sobre esto ya hablaré en otra ocasión). Y que si esto es así con nuestros vecinos, más próximos están los vecinos de la oposición no nacionalista, con los que se debería llegar a más acuerdos. Que no debemos tener miedo a los cambios ni a la libertad. Y sí, porque no decirlo si es mi convicción en mi particular soledad, que socialismo y libertad son posibles. Pero otro socialismo, uno integrador, capaz de unir España, un socialismo internacional deplorando los nacionalismos y pensando en soluciones globales desde la misma globalización, enemigo de cualquier terrorismo o dictadura, y sí, como creyente, respetuoso con otro rebelde universal generador de progreso, evolución y globalización: Jesucristo. (Veis como me he equivocado. Esto no pega para este blog, aunque sea del indocente emfo gruñón o precisamente por serlo).

La segunda imagen es más simple (o compleja según como se mire). Desde que fui estudiante de ingeniería aeronáutica y estuve apuntado a un curso de vuelo sin motor en Ocaña, siempre he soñado con poder lucir en la solapa izquierda la gaviota de piloto de un velero del aire. Mucho después, cuando vi la película de Juan Salvador Gaviota supe cual era mi resonancia cuántica espiritual. Y de toda la película, una canción: “Be” (Ser). El personaje de la película es una gaviota, y la imagen primera de la película el símbolo que puse en esta segunda imagen a la derecha (¿otro meta-símbolo?)por encima de las nubes... Y claro... acabáramos, ocurre que es el símbolo del PP de un partido político. Pero no aquí, en este contexto, que es todo lo contrario. Aquí es el símbolo del apartidismo, de la independencia de criterio, de la rebeldía de una gaviota que vuela sola fuera de la bandada de las gaviotas porque lo que quiere es volar, y hacerlo en libertad disfrutando de todas las facultades que la naturaleza le ha otorgado para hacerlo.

No, lo siento por los otros amantes de las gaviotas, pero este solitario e indocente emfo gruñón, no es, ni ha sido del PP, ni le ha votado nunca. Sólo es un desesperado y activo crítico con el socialismo de estos tiempos.

Esta aclaración convierte al escrito anterior en todo un meta-símbolo, pues el todo esta incluido en cada una de sus partes. Y demuestra también que Anónimo tiene, y tenía toda la razón:

Tú, indocente emfo gruñón, problema total, sin solución:

Una gaviota volando sola en libertad, por el solo placer intelectual de volar.

sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Parte del problema, o de la solución?

(La Tira y Afloja-LA NUEVA ESPAÑA- 25-11-2009)

Se puede ser parte del problema o de la solución. Pero, a veces, no se tiene escapatoria. Por eso hay quien siempre es parte del problema, porque busca soluciones. Y, como toda solución entraña el riesgo del cambio, pues... Se es un problema.

Todo cambio debe ser integrador y constructivo, sino es un problema, y gordo. Integrar un pulpo en un garaje puede ser un problema. Integrarlo en un recipiente de cobre con agua hirviendo; la solución para los comensales y un desastre para el pulpo.

La ciencia siempre busca cambios pues tiene un problema de insatisfacción congénito. Pero siempre engloba e integra todo la anterior, sólo excluye lo que nunca ha sido admisible (aunque hubiese sido conveniente).

A un pueblo de un remoto y salvaje lugar, enfermo y depauperado de tanta enfermedad que tenía, llegó un médico con su Land-Rover cargado de medicinas. Como era parte de la solución de sus problemas, el brujo del lugar enseguida consiguió que el pueblo lo linchará; solucionando el problema del intruso, del execrable otro. Para los brujos que gobiernan a los pueblos, el pueblo siempre es un desagradecido, mejor tenerlo bajo el control del poder.

Si el médico los hubiese curado... Es mucho mejor así. Mi hijo, mi familia, mi partido... Seguirimos haciendo el bien. ¿Acaso no es este el fin? La bondad de nuestros esforzados actos.

Me cuentan que en Telefónica a los más friquis y creadores les tienen a todos juntos en un alejado lugar; pues, aunque ofrecen las soluciones, se les considera un peligro para la compañía.

¿Ser parte del problema o de la solución?
Y a quién le importa:

BE

http://www.youtube.com/watch?v=mgkk0Hdwmo8

domingo, 22 de noviembre de 2009

El modelo de pensamiento conforma nuestras decisiones





En ocasiones nos dejamos arrastrar y reaccionamos con inmediatez tomando decisiones sin perspectiva y, cada una de estas decisiones, nos va atrapando en nuestro particular universo en el que vivimos.

Nuestro ego ha llegado a crear importantísimas ciencias que se basan en el mismo: las Ciencias Políticas, la Economía, la Antropología, la Sociología, la Sicología... Pero mejor sería consultar a la Etología. Poco antes de morir, Konrad Lorenz recibió la visita del periodista Pino Aprile y conversaron sobre un interesantísimo tema. Después Aprile escribiría un libro: “Elogio del imbécil (el imparable ascenso de la estupidez)”. Sin embargo ya había publicado otro libro el historiador de economía Carlo M. Cipolla con el título: “Allegro ma non tropo”. El cual, en su capítulo segundo, desarrolla todo un interesante compendio sobre las leyes fundamentales de la estupidez humana. Un modelo cartesiano del bien individual y del común. No hemos desarrollado modelos de pensamiento analíticos y equidistantes, sino radiales y egocéntricos. Ahora, para enfrentarse a esta crisis de modelo productivo que padecemos, será necesario, previamente, un nuevo modelo de pensamiento y, sobre todo, no corromperlo. Analicemos algunos:

-"La fila india": Un modelo adecuado para avanzar por la selva con el guía, y su machete, a la cabeza. Pero tiene su forma corrompida, el timonel de un barco de remos que guía a los remeros, los cuales, situados de espaldas, ven pasar el mundo alejándose ignorantes de su destino.
-"La bandada de gansos": Es el tradicional modelo donde los lideres se ponen a la cabeza de sus respectivos equipos para hacer frente a las dificultades y proteger las líneas trasversales de los más débiles. En su versión corrompida se transforma en el modelo de carroza de gansos o trineo de Papa Noel (muy común aquí). Es decir: los gansos o los renos deben solucionar los problemas de la mítica jefatura que olvida aquello que ya fue dicho hace 2000 años: “No estamos aquí, para ser servidos, sino para servir y dar la vida por la libertad de los demás”. Pero nada de esto está ocurriendo, y el llamado primer mundo no sirve a ese tercer mundo que ya se ha convertido en cuarto o quinto y que, igualmente, está instalado en el patio de atrás de las ciudades de nuestro orgulloso y pretendido primer mundo.
-"El centralismo": El modelo radial, egoísta y egocéntrico. (Para qué explicar más, sobre su banalidad). Sin embargo, es el modelo heredado y que, desde la irresponsabilidad política, seguimos aplicando. No, no hemos sido capaces de cambiar de modelo, sino tan sólo de centro: Madrid, por las capitales de las autonomías.
-"La bandada de estorninos": Ortogonal, equidistante y equilibrada. Un modelo en el que cada uno de sus componentes está en relación con sus próximos, guardando una armónica y equilibrada distancia. Un modelo donde cada individuo es libre para presionar en una determinada dirección, y tensar la marcha hasta convencer a sus inmediatos. Un modelo dinámico, competitivo y adaptativo, donde todos somos imprescindibles y todos debemos estar suficientemente formados, competentes, autónomos y responsables. Sin embargo, frente a este modelo, surgen siempre las reticencias del modelo egocéntrico, basado en el poder y servilismo, capaz de perjudicarse a sí mismo con tal de mantenerse en el poder.

Desde San Francisco de Asís, pasando por las grandes revoluciones sociales, se ha pretendido acabar con la explotación del hombre por el hombre. Sin embargo un modelo para garantizar igualdad, libertad y fraternidad no acaba de hacerse realidad. No queremos aceptar la equidistante aportación de cada uno y su corresponsabilidad. La solución no es buscar un igualitarismo opresor, sino una igualdad de oportunidades, derechos y correspondientes deberes. La cuestión no es la propiedad, sino los valores éticos y el compromiso (venimos y nos vamos de este mundo sin nada. A lo sumo deberíamos hablar de derecho de uso y no de propiedad. Incluso las familias que heredan una propiedad deberían darse cuenta de su compromiso con su uso productivo). No es una confrontación de sistemas, es una cuestión de modelo de pensamiento en busca de la verdadera libertad. Es el compromiso intelectual con la libertad: la que se da (la que se recibe sólo es en muchas ocasiones, lamentablemente, opresión de otro disfrazada), es el desapego y el compromiso con todos. No es el deber de los opresores de ayudar a los oprimidos, es el derecho de los oprimidos a no serlo. La cuestión no es el bien propio, sino el bien común y el tan consabido resumen: el problema no es que los ricos sean ricos, sino que los pobres vivan en la pobreza esclavos del no hacer. Nuestra condena es el progreso y estamos obligados a la búsqueda constante de respuestas. ¡Hagámoslo así! Si somos capaces de tomar conciencia del problema. Tenemos que tomar conciencia de que no trabajamos para nosotros, sino para nuestra progenie y futuro. La innovación no es más que eso, anular el ego central de nuestro modelo de pensamiento. La innovación no es hacer cosas nuevas, sino cambiar el modelo del pensamiento; sino todo deviene en agitación favorecedora de oportunismos y oportunistas. Sólo con nuevos pensamientos e ideas (aún partiendo de hacer las mismas cosas) se consolidará el innovador progreso. ¡No desfallezcamos! La revolución pendiente es la moral.

¡Hola...! Aún estoy festejando el 20 de noviembre de 2009



¡Atreveros! Sé que sois más de los que figuráis. Es más, sé que os da vergüenza. Pero mirad, yo ya estoy en la edad de ponerme el sombrero rojo. Sí, yo ya me pongo el sombrero rojo y (aunque sea con el alma desnuda) me paseo por la avenida. ¡Ah! ¿Qué es, que es precisamente por eso por lo que no os atrevéis? Pobres almas de Dios. Como veis os comprendo, pero estoy muy orgulloso de la gente que me acompaña con su sombrero bien rojo y bien colocado. ¡Gracias por estar aquí al lado a mi derecha!

Os prometo que, desde ahora en adelante, festejaré el 20 de noviembre como la fecha importante que es, como el día en que leí la noticia de que en Europa (la bandada de estorninos-países) se estableció una estable fuerza de cohesión interna al elegir a su primer Presidente estable del Consejo Europeo y a la Alta Representante de Política Exterior de la UE. Y siempre lo festejaré poniendo esta música: Rockin’ In The Free World
http://www.youtube.com/watch?v=PTTsyk-pyd8

He escogido esta versión por la colaboración (y la interpretación) de un cantante lleno de energía (con sombrero rojo) : Neil Young, y una gran banda: Pearl Jam.

Aunque a mi me gusta más esta versión de Spotify
Neil Young – Rockin' In The Free World - Live Acoustic Version Album Version

(Supongo que como en este texto no se activan los hipervínculos, pues... Los que tengáis Spotify buscadla. Y tantas otras... qué tal Star Of Bethlehem del propio Neil Young)

Y es que, si cuando oís aquello de “people rockin’ in the free world”, no sois capaces de emocionaros pensando en todo el mundo (con sombrero rojo) rockanroleando en un mundo libre, entonces no sois capaces de imaginar y ver que:

MENUDA BANDADA DE ESTORNINOS SERÍA ESA: ¡people rockin’ in the free world!

domingo, 15 de noviembre de 2009

La bandada de estorninos. (Enigma o solución)



Se preguntaba ayer don Pedro de Silva, al amanecer de un viernes trece y al contemplar una bandada de estorninos que volaba entre él y una red de nubes grises nada agobiantes, ¿cuál será el libreto?

Creo don Pedro que su lado poético ha entrevisto la realidad. Esa realidad que se ve cuando se necesita. Vio lo que deberá ser el ejemplo de un nuevo modelo de pensamiento: la bandada de estorninos. Estos días, con la primera luz del amanecer, los estorninos alzan el vuelo formando grandes bandadas. Nosotros en cambio hemos estado inculcando otro modelo de pensamiento: el de abiertos hasta el amanecer. Hasta Dan Brown nos plantea el enigma: “Me llamó la atención que por la noche saliera todo el mundo de fiesta”.

La bandada de estorninos (libres, iguales e equidistantes, procurando no abandonar a ninguno en su afanado progreso hacia el futuro) ese debería ser nuestro modelo de pensamiento. Y olvidarnos del caduco modelo que abandona a un 20% de trabajadores activos en el desempleo. La bandada de estorninos con la igualdad de su equidistante libertad, está atenta a los movimientos que se originan en su frontera, el lugar donde se mueven los inquietos y creativos pioneros (los utópicos “friquis”), que, en una innovadora carrera fuera de la bandada, son seguidos en fila india por otros pioneros de la misma para, acto seguido, que sean los lideres (si así lo ven conveniente) los que se pongan a la cabeza de un movimiento en forma de bandada de gansos que acabe arrastrando a todos. Con esta dinámica como modelo de pensamiento, se anula cualquier estático y predecible comportamiento que permita al halcón de la crisis escoger su víctima. Toda esta maravillosa dinámica de adaptación, será posible reproducirla en las empresas gracias a la formación profesional permanente desarrollando las capacidades que mejoren la empleabilidad a todo lo largo de la vida, inculcando valores y modelos de pensamiento como: “Si no despertamos con la utopía, nos dormiremos con la realidad” (Joaquín Lorente). Permitidme un modificado: “Si nos despertamos con la eutopía, nos dormiremos en la realidad, situados en un buen lugar”. “El mapa no es el territorio” (Korzybski). “La realidad es lo que es, lo demás es símbolo” (Ana C. Fdez. Mera). En resumen: el símbolo no es la realidad; pero primero se piensa y después se hace y... Pensar es gratis. (¿Verdad señor Lorente?).

Hace unos años (permítanme recurrir a mi mismo) desde esta sección de los lectores de LA NUEVA ESPAÑA se publicó un escrito: “Abriendo futuros... (El compromiso)”, donde se relataba una relación laboral en una fábrica de quesos. Se imaginan a los trabajadores siendo empresarios de sus puestos de trabajo y defendiendo su libertad, igualdad, autonomía y singularidad, trabajando en equipo, sindicados en lobbies de cooperación para proteger sus mínimos intereses profesionales (y por tanto igualitarios y colectivos) con el fin de buscar reconocimiento y la mejora de su empleabilidad. La movilidad no es el problema, el error es el estatismo rígido de nuestro modelo de pensamiento. Se imaginan un 3% de paro estructural y un porcentaje de movilidad elevado, sin que la causa de tal movilidad sea el despido, sino que, llegado el momento, son precisamente los mismos trabajadores los que se van en busca de una mejora de empleabilidad o promoción ocupacional. Porque con el modelo de movilidad no es el despido lo que se busca, sino la empleabilidad y la competitividad profesional. Y frente al miedo del desempleo, la garantía del Estado; y frente al miedo de la empresa al ver marchar a sus trabajadores tras mejorar su profesionalidad y su empleabilidad en ella, la garantía de que se va un amigo que ha cooperado y cooperará con ellos mejorando sus contactos con otras empresas y así sus expectativas de negocio (¿Saben que en el Instituto Pasteur cualquiera de sus trabajadores ganaría bastante más dinero fuera y no se van?) Las empresas deben reconocer a sus trabajadores por lo que ellos aportan, y no por lo que se les paga. Cuando la empresa se comporta como una bandada de estorninos, unida en la igualdad, la responsabilidad y el reconocimiento mutuo de sus trabajadores ¿Quién es el empresario y quién es el trabajador? Cuándo las empresas conforman una bandada de empresas en un cluster o bandada llamada país, con un Estado cohesionado para su seguridad y la de sus ciudadanos ¿quién teme a las crisis que acaban siendo motivo de progreso, innovación y cambio? Cuándo los Estados se unen sin fronteras en grupos de interés, ¿quién teme a la sana competencia que nos obliga a mejorar? (¿Conseguirá esto Europa?). Cuándo los Estados Unidos (de cualquier lugar o continente) conformando su respectiva bandada, cooperen entre sí, ¡libres!, para el fomento de la necesaria diversidad en la igualdad de una fraterna hermandad, ¿quién teme a la globalización?

Sin embargo, aquí en Asturias (en España..., y por ahí seguido en el mundo), el modelo del pensamiento va por otros derroteros más jerárquicos y de servilismo. Son modelos centrados en el jefe, el amo, el mandamás, que a su vez es amo, jefe y mandamás de un partido y, en ocasiones, con el agravante de ser un país donde ni hay primarias ni listas abiertas. Vemos como se desprecia el centralismo de Madrid que luego se practica en las autonomías mientras se pedigüeña al de Madrid o de Bruselas. Todo gira en torno al sempiterno y egocéntrico pensamiento radial del centralismo puesto al servicio del poder y no al servicio del ciudadano (aunque falazmente se justifique con ello). La esencia de todo es el poder, y no el valor de la autoridad: No se quiere ser dinámico, equidistante, casi cartesiano, como una bandada de estorninos.

¡Hola...!

(¿Cómo se saluda a una persona a la que hace 36 años que no se la ha visto y..., que era una niña junto a su madre, sus hermanos, su hermana y su atareado padre?)

...Ha pasado mucho tiempo.
El tiempo pasa pero, el agradecimiento, nunca ha pasado en el recuerdo; ni pasará.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Asturias existe. ¿Mito o realidad?



A nuestro aeropuerto se lo traga la niebla. Al igual que al pasajero que se arriesga a usarlo y se adentra en una aventura a lo Gordon Pym como si fuera un holandés errante en busca de la esfinge de los hielos en que quedó convertida su esperanza. Tan sólo quiere ir a Madrid y/o, simplemente, enlazar con cualquier parte del mundo. Cuando vuelve (porque no tiene más remedio emocional) se encuentra con la posibilidad de llegar a Labacolla. No, no es el nombre de un psiquiátrico (ese era: La Cadellada, aquí cerca estaba, ya no existe, lo cual no quiere decir que no existan locos).

No tenemos AVE con Madrid; que sí lo tendrá Galicia.
No tenemos AVE con Galicia, ni se le espera.
No tenemos AVE con la Comunidad Valenciana o Cataluña; que sí lo tendrá Cantabria, pasando por el País Vasco, Navarra y Aragón.
No tenemos AVE con Cantabria, ni está en nuestras expectativas.

Pero ¡ojo! ¿No es que no nos los quieran poner? No. Es que no queremos nosotros, los elegidos, los que gobernamos por mandato de vosotros: los electores. Conclusión: los asturianos somos férreos y carboníferos amantes del aislamiento y la aventura. ¿Porque hacerlo fácil, pudiendo hacerlo difícil? Ésta es nuestra insoportable brevedad del ser. De nuestro breve esfuerzo de pensamiento hacia el exterior y el futuro.

Estamos en nuestro paraíso, en nuestra isla esperando al jueves en medio de la absurda semana de nuestro naufragio. Pero no, no somos náufragos, es que no nos gusta ir a ninguna parte. Sólo las míticas leyendas de nuestros hijos, cada vez más escasos y cada vez más lejos, y los aventureros como Arthur, o los “no existentes” comerciales de nuestros infravalorados productos, se atreven a adentrarse en ese mito de Cthulhu que es nuestra situación actual de perdidos en medio la inmensa parafernalia que nos rodea.

Porque esto es Jauja: el paraíso natural de los colores caídos del cielo donde, como a Adanes y Evas, nos deben subvencionar los dioses nuestro “no trabajo” competitivo. Deben hacerlo porque, nosotros, no somos los culpables. ¡Ellos! Los que organizaron esta crisis, ¡que nos la paguen! El culpable es el sistema. Nosotros somos la reserva energética del carbón y, como somos europeos, negamos tal condición a Polonia con su carbón fácil de extraer en enormes vetas horizontales con sistemas de extracción automatizados capaces de abastecer de carbón a Europa durante 300 años (y a buen ritmo). Nosotros negamos la energía nuclear que ya hasta ni el propio James Lovelock con su Hipótesis de Gaia se atreve a negar a causa de que considera a la producción de CO2 más peligrosa. Pero basamos nuestra política productiva en quemar carbón. Nosotros exigimos poder quemar carbón y, si tenemos que poner nuestras montañas llenas de molinillos de viento para compensar a térmicas y siderurgias de sus multas por CO2, las llenamos, ¡que para eso están!: para horadarlas por debajo y adornarlas por arriba.

Tenemos que cambiar el modelo del pensamiento. No se trata de dar y ofrecer lo que nos sobra de nuestro acaparamiento a precio de ganga subvencionado, o almacenar si no nos compran (como los pisos); se trata de dar a valorar y ofrecer lo que incluso nos falta por hacer, pero que sabemos producir “Just in time”. E incluso lo que nunca hemos llegado a producir (ni siquiera, a veces, diseñar), pero que sabremos producir y lo tenemos previsto al observar las necesidades de nuestros posibles clientes en el exterior.

Pero si apenas tenemos comerciales creativos que salgan al exterior a observar esos posibles clientes con el fin de que, a modo de creativos pioneros en la frontera de la bandada de estorninos, vuelvan para indicarnos qué debemos producir porque ya lo tienen vendido. ¡Pero si ni siquiera pueden salir de Asturias! ¿Cómo vamos a tener esos comerciales y exportar? ¿Con que vamos a pagar lo que compramos fuera?


http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/modelos-de-pensamiento

domingo, 1 de noviembre de 2009

Innovación y sentido común, o psicólogo.

La semana pasada fui a un interesante y ejemplar curso en el IAAP, ciertamente entretenido (gracias Ana, gracias Félix) y, al principio del curso, nos dijeron que quedaba prohibido, entre otras cosas, decir (supongo que incluso pensar) estas frases: “Esto no es así”, o bien, “Eso no se hizo nunca”. Todo un compendio en sí mismo sobre lo que se hace y lo que se quiere hacer. Gran dilema y gran contradicción entre el hecho y el deseo, entre el símbolo y la realidad. Por algo las promesas se hacen para no cumplirlas. Y claro, ante tal hecho, la solución de la gestión de la innovación es inmediata: ¡Dejémonos de promesas!

El caso es que al final del curso se entró en una gran contradicción de términos, pues se dijo: “Todo esto no es más que aplicar el sentido común”. Pero ocurre, que el sentido común, en Asturias, siempre ha consistido en decirle al pertinente: “¡Eso no ye así chaval!” O cuando se va a poner en práctica una idea: “¡Tú estás chiflau! Eso nunca se hizo así”. Por eso, más que aplicar el sentido común, habría que haber propuesto aquello que mentes tan innovadoras como las del departamento de mecánica cuántica del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) tienen en el frontispicio de la puerta de su departamento: “No entre aquí nadie que no esté dispuesto a perder el sentido común”. Y es que, como ellos, debemos esforzarnos por abandonar todo nuestro tradicional sentido común y, cambiando nuestro modelo de pensamiento, ser capaces de ver lo obvio: la realidad.

Karl Marx nos dijo que debemos dejar de interpretar los hechos para ponernos a cambiarlos. Y alguno, me temo, lo interpretó literalmente y dejó de interpretarlos. Fue tan feliz en esa su nueva situación (situado en el nirvana de la burbuja de ausencia perceptiva) que se olvido de los hechos y, por tanto, de cambiarlos. Por el contrario, los que intentamos interpretar los hechos de la realidad, leemos la prensa (algo tan simple) y, a través de la misma, intentamos vislumbrar lo obvio. Así que por lo menos leemos los titulares de LA NUEVA ESPAÑA:

“Las dos centrales asturianas que quemarán carbón nacional percibirán 720 millones”. Será durante un periodo de tres años (240 anuales). Las españolas, según se informa, percibirán 1550 millones anuales. (Todo ello para compensar el coste de producción del carbón, una cantidad que les pagaremos todos en busca de la... ¿competitividad?). Lo científicamente obvio que se observa es que se va a financiar la producción de mucho CO2 con el ciclo termodinámico de Carnot, de lamentable rendimiento energético por muy combinado que sea su ciclo. ¿Lo obvio, económicamente?: que se está inyectando droga en vena a las minas de carbón y a las centrales térmicas. Y, como somos tan internacionales que hasta lo cantamos: “Los transportistas del Bierzo impiden la entrada de camiones procedentes de Asturias con carbón importado”. (Supongo que procedentes del Musel y no de la mina La Camocha que ya cerró).

Ahora, claro, “EEUU dice adiós a la recesión y España la prolonga con la caída del PIB y del consumo”. Obviamente debemos, desde Europa, no quedarnos atrás e invertir muchísimo más en I+D+i. Pero claro: “Areces considera un terrible error y una aberración el recorte de las ayudas de la UE a las regiones”. Zapatero, ante tal previsible déficit, prepara un plan especial para dar fondos a los ayuntamientos con el fin de que nos vayan maquillando aceras, caminos, jardines..., campos de golf municipales y demás centros polideportivos con el fin de mantenernos en forma hasta que quizás, en algún momento o lugar, esta crisis deje de visitarnos. Pero eso sí, con los jóvenes esclavizados sin pagarles las horas extras (y eso los que tienen la suerte de no estar parados; y... Con la contradicción que significa eso de las horas extras). Todo será que tras la crisis no nos haga la visita el rencor que Friederich Dürrenmatt situó en la vieja dama (porque lo estamos cultivando y formando a toda máquina entre los jóvenes que, no me cabe ninguna duda, han sido abandonados; algunos saldrán adelante, de una u otra forma, aunque sea dándonos nietos neozelandeses; y los otros... Con el tiempo: La visita del rencor.)

Por todo ello (y perdonad Ana y Félix por poner en duda vuestro trabajo pionero de esperanzadora innovación) no sé si lo que más se necesita es sentido común y cursos de Excelencia, Gestión de Calidad, Procesos, e Innovación... O, simplemente, poner a Asturias en un proyecto de tratamiento de drogodependencias y toxico-manías. Vamos, el psicólogo.

PS.: Y ¡ojo! Todo esto sin entrar en el tema del “Liderazgo”. Con la cantidad de líderes que tenemos dispuestos a salir en nuestra ayuda para darnos confianza y seguridad en el futuro para, con autoridad, abogar por nuestras necesidades (dadas nuestras manifiestas minusvalías) ¡ante quien sea!... ¡Ojo! ¿Para que nos empleen y den trabajo? ¡No! ¡No fastidiar! Dada mi edad y mi lamentable salud al somatizar durante años tanta incompetencia (la propia, por supuesto, para convencer mientras se ve llegar el desastre). ¡A mí que me prejubilen! En igualdad como a los demás (no pido tanto como los exdirectivos de las entidades financieras que, como son muy buenos, los echan a la calle con un pastón como premio después de recibir la subvención estatal),no, sino como a tanto asturiano de pro. ¡País! Tanto el grande como el pequeño.


http://sites.google.com/site/fpparaelempleo/propuestas-innovadoras/modelos-de-pensamiento