La insatisfacción es una necesaria, poderosa y peligrosa motivación para la innovación. Adán y Eva vivieron en el paraíso y estaban insatisfechos. Hay quien dice que se rebelaron contra ‘La Verdad’. Pero lo cierto es que fueron tentados por el mal a que comiesen del árbol de la ciencia del bien y del mal para que así dejaran de ser juguetes hermosos de ‘La Verdad’ y pasasen a ser iguales a ella y de su misma esencia. Y así lo hicieron, y se vieron desnudos de la inconsciencia con que ‘La Verdad’ los había protegido hasta entonces en el paraíso.
Desde ese instante, debieron emplearse en la búsqueda de la verdad o sucumbir a la mentira.
‘La Verdad’, se sentía orgullosa por el empeño y la motivación que mostraban sus criaturas en mantener esa libertad que les igualaba a ella misma. La libertad les cargó de dificultades y les llenó de necesidades, esto propició que algunos la odiaran. ¿Quiénes? Aquellos que logran que el mal se sienta satisfecho al mantenerlos sumergidos en el aterrador circulo victima-opresor. Otros no, son aquellos que desean y buscan la libertad: esa libertad que se da a los demás; son los que aman la verdad, los que sienten que el otro tan sólo es una parte de ellos mismos, los que procuran librarse del egoísmo que establece argumentos falsos con los que se llega a creer que si progresa el patrón, el grupo, o el partido, avanzan todos detrás. Siendo así que la auténtica realidad es que, si avanzan todos, también avanzan ellos junto a todos los demás en esa empresa común del Hombre. La empresa, sería así la casa común donde se aloja el trabajo de todos. Una casa que, liderada por quien ha conseguido adquirirla como propietario, da el fruto y el beneficio por el que, en este juego, se obtiene el premio de seguir siendo beneficiarios a modo de usufructuarios. Piénsese que se llega a este mundo desnudo y se va de él sin nada. Lo único realmente autentico que se puede dejar como herencia es el conocimiento de la verdad y la libertad para vivir la vida con conocimiento de causa: ese “time binding” único de la humanidad por el que las generaciones pasadas se proyectan en las venideras. La humanidad es pues libre de elegir entre elevarse con esfuerzo acumulando sabiduría y libertad, o bien dejarse caer por la suave comodidad de vivir de ese falso poder que aparentemente puede hacer tantas cosas, pero que, en realidad, pierde su autentico potencial en el tobogán del hedonismo como si de una bolita de pin-ball se tratara. Un destino que se sumerge en la monstruosa desigualdad que establece diferencias en un mismo mundo global que no nos pertenece.
Tan sólo somos un instante que prácticamente no existe.
Hay quienes creen que el poder es poder demostrar la cantidad de cosas que son capaces de hacer a costa de la libertad de los demás. En realidad no quieren hacer cosas para beneficio de los demás, sino para beneficio propio o de su propio partido, o grupo, o sindicato. Sin auténtica libertad se corrompen las reglas del juego y del mercado porque, cuando yo compro algo, elijo, y pago, lo que hago es dar poder al equipo, a la empresa que ha hecho las cosas que a mí me gustan. El problema deviene en un problema ético cuando el marketing y el consumismo nos esclavizan; cuando la comunidad que es el Estado no satisface las necesidades mínimas básicas y de justicia desde la generosidad que debería garantizarse con los impuestos de todos; cuando no se desarrolla la autentica libertad: la de los derechos humanos, ni la auténtica igualdad de oportunidades: las del otro antes que las mías; cuando no se comprende la auténtica igualdad de lo mío en la respetada desigualdad del otro; cuando todo es igualitarismo que destroza la libertad y hace añicos la autentica igualdad del ser: la de ser diferentes y libres de serlo. Pero lo dicho, hay quién cree que el poder es poder controlar la ‘libertad’ de los demás y no querer que hagan cosas porque se prefiere ese control de las cosas, a que las cosas se hagan. Creen que sólo en ellos descansa la autentica verdad, están convencidos de que la lógica de todo es que desde la mayoría (que dicen solidaria) del ‘nosotros’ se tome el control de la forma que sea, aún en contra de la verdad que deviene en mentira al hacerse verdad oficial. Todo con tal de que el rebaño se muestre solidario y se aglutine frente al otro: los demás, los insolidarios, los competidores, el enemigo a abatir. Y todo porque hacen lo mismo que pretenden hacer ellos.
La FP permanente, ocupacional, continua y para el empleo que alcanza a todos los niveles profesionales (y a la que, ¡por favor!, dejen de buscarle más nombres ‘oficiales’ con el fin de dividirla, marginarla, marearla y postergarla cuando es un único concepto: el de el postgrado que va después de la FP inicial para el aprendizaje permanente a todo lo largo de la vida), pues a esa formación, se la tiene a la espera de que se la restituya a una escala activa y se reponga en su grado a los instructores de FP ocupacional que la componen, así como que prevalezca su carácter docente y público, sin buscar en el exterior tal docencia mediante concurso empresarial.
Sólo así podremos alcanzar la huida del ‘Paraíso Natural’ y, libres, buscar por medio de la verdad el autentico progreso del hombre con espíritu innovador y de adaptación.
P.D.: FETE-UGT; entérate bien: hay funcionarios ejerciendo la docencia (y por tanto docentes, pues con esa única función entraron en la Administración) a los que trasladaste a la FSP sin que se te alterase un músculo de la ceja. Ya es hora de que te movilices y hagas algo para incluirlos en el Estatuto Docente y recuperarlos en tu seno. ¿Podrá sorprendernos el futuro, o continuará el alegre juego de la persecución? Pastorean circunstancias extrañas en un mundo donde la ética está en la pragmática oportunidad.
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