Hace más de cuarenta años los sueños se abrían camino. Martin Luther King tenía un sueño, Mandela también. Jóvenes rebeldes tenían un sueño y un objetivo: “parad el mundo, que yo me apeo”; traducido a nuestros días: “reiniciemos el equipo”. El Vaticano II ambicionaba el progreso de los pueblos, ahora nos convoca a la caridad en la verdad. Parece que sólo hemos progresado en egoísmo y mentira.
¿Qué fue de aquel: “Houston, tenemos un problema”? Con el llamado 'progreso' ya no hay problemas. En Asturias ya no existen los problemas, sólo optimismo ante tanta solución. En ocasiones, por negar, se niega hasta que haya podido existir el viaje a la Luna. La aparente actividad que mostramos tan sólo es un: “quítate tú, que me pongo yo”. Prejubilamos experiencia y metemos 900 nuevos jóvenes empleos.
Los jóvenes emigran (4000 han desaparecido en los últimos seis meses) y los mayores de 45 años tienen difícil conseguir trabajo al preferirse a jóvenes becarios en precario a la conflictiva experiencia del saber. El asunto no está en el saber y la experiencia, está en la subvención. En eso estriba nuestra competitividad y riqueza. No hemos sabido aprovechar el tiempo ni los conocimientos. Más que construir, ha sido un “quita a éste, que tenemos que poner a este otro” o… ¿Hay algún plan para Asturias?
Aquí crecen las empresas de servicios y los servicios, en sí, están pendientes de estadísticas. La mayor empresa de servicios es la Administración con su impresionante capacidad para crear nuevas empresas de servicios. Trabajadores contratados anteriormente por la Administración, ahora tienen que presentarse como empresa a concurso. Las empresas del sector servicios crecen y se abren nuevas empresas, pero el sector servicios entra en recesión. La verdad es que “el sector servicios sólo crece realmente cuando es pagado por un sector productivo que genera riqueza al vender sus productos fuera de la región”. ¿Qué exportamos o vendemos a otras autonomías? ¿Es nuestro sector productivo la Administración y sus contratos? ¿Sólo somos competitivos bajo handicaps de subvención y haciendo prestamismo con el trabajo precario?
Desde la “última página” de LA NUEVA ESPAÑA del martes 21 de julio de 2009; Aldrin, Collins y Armstrong (conseguida la Luna) insisten en que el siguiente objetivo debe ser Marte. ¿Podría la Tierra quedar como Santuario de producción de alimentos ecológicos mientras la producción industrial de la humanidad se va a los planetas? ¿Podrán ser esos planetas fabricantes de todo tipo de maquinaría y proveedores de materia prima y de micro células de fusión por medio de “mecs” y robots inanimados? Habrá nuevos sueños, o soñamos en permanecer anclados a nuestras mínimas ambiciones de mínimos.
Asturias, el Santuario del paraíso de la tierra natural, tiene declarados a extinguir a los funcionarios públicos encargados de la más importante formación para el aprendizaje permanente. ¿Dejaremos de considerar eficaz lo que sólo es: “quítate tú, que me pongo yo”? ¡Como no va a cundir el prestamismo laboral!, si el modelo es: “Mira: yo dejo de contratar a este trabajador para un servicio, antes de que adquiera derechos laborales; luego, tú contratas al que quieras para, más tarde, yo contratar tus servicios como empresa, por medio de un concurso, para realizar el mismo servicio; a continuación, me envías al trabajador para que trabaje en mi centro de trabajo, y ya está. No tienes que hacer nada, sólo presentarte al concurso y contratar al trabajador. Ya luego, yo te pago a ti lo conveniente y tú al trabajador lo que te convenga. Mientras, vas solicitando una subvención para crear la empresa y afrontar los riesgos”.
A Marte seguirán pensando ir los inteligentes, a los listos nos tocará seguir justificando la existencia del Santuario y la necesidad de su subvención.
2000 millones de euros del Fondo Social Europeo se pretenden conseguir para formación con nuestra próxima presidencia de la UE. ¿Se van a constituir nuevas empresas de formación, o sólo se alimentará a las ya constituidas mientras se abandonan a extinguir los centros propios de la Administración? ¿Se cambiarán unos centros por otros: los que están cargados de experiencia por las jóvenes promesas? ¿Estribará todo en exterminar a los pioneros? ¿Por qué se integra la formación continua y la ocupacional en unos centros y en otros no? ¿Por qué los que inventaron la formación continua en España no pueden ofertarla a pesar de que nunca han dejado de realizarla? Un nuevo impulso a la formación se aproxima; ¿será tan provechoso y continuista como los anteriores?, ¿o lo será aún más?
Los PIGS y quienes emulan sus comportamientos no están tirando del carro, van montados en él. Cualquier día el carro los conducirá al matadero para su total aprovechamiento por parte de los que los han alimentado en la granja santuario. Ésta sería la mala solución, ¿la buena?, que se les quitase el alimento y que se las arreglasen por si solos. ¿Serán capaces de formar equipo en Asturias experiencia y juventud para enfrentarse al problema, o, prejubilamos a aquella y hacemos que emigre la otra? Mientras, pedimos y pedimos para satisfacer nuestra angustiosa necesidad de necesidad; que, por supuesto, como símbolo de progreso, no es ningún problema manifestarla dado nuestro derecho a que nos la satisfagan. ¿Marte? Pero… ¡no seas fantástico! Pon los pies en esta tierra.
domingo, 26 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
La necesaria huida del Paraíso Natural
La insatisfacción es una necesaria, poderosa y peligrosa motivación para la innovación. Adán y Eva vivieron en el paraíso y estaban insatisfechos. Hay quien dice que se rebelaron contra ‘La Verdad’. Pero lo cierto es que fueron tentados por el mal a que comiesen del árbol de la ciencia del bien y del mal para que así dejaran de ser juguetes hermosos de ‘La Verdad’ y pasasen a ser iguales a ella y de su misma esencia. Y así lo hicieron, y se vieron desnudos de la inconsciencia con que ‘La Verdad’ los había protegido hasta entonces en el paraíso.
Desde ese instante, debieron emplearse en la búsqueda de la verdad o sucumbir a la mentira.
‘La Verdad’, se sentía orgullosa por el empeño y la motivación que mostraban sus criaturas en mantener esa libertad que les igualaba a ella misma. La libertad les cargó de dificultades y les llenó de necesidades, esto propició que algunos la odiaran. ¿Quiénes? Aquellos que logran que el mal se sienta satisfecho al mantenerlos sumergidos en el aterrador circulo victima-opresor. Otros no, son aquellos que desean y buscan la libertad: esa libertad que se da a los demás; son los que aman la verdad, los que sienten que el otro tan sólo es una parte de ellos mismos, los que procuran librarse del egoísmo que establece argumentos falsos con los que se llega a creer que si progresa el patrón, el grupo, o el partido, avanzan todos detrás. Siendo así que la auténtica realidad es que, si avanzan todos, también avanzan ellos junto a todos los demás en esa empresa común del Hombre. La empresa, sería así la casa común donde se aloja el trabajo de todos. Una casa que, liderada por quien ha conseguido adquirirla como propietario, da el fruto y el beneficio por el que, en este juego, se obtiene el premio de seguir siendo beneficiarios a modo de usufructuarios. Piénsese que se llega a este mundo desnudo y se va de él sin nada. Lo único realmente autentico que se puede dejar como herencia es el conocimiento de la verdad y la libertad para vivir la vida con conocimiento de causa: ese “time binding” único de la humanidad por el que las generaciones pasadas se proyectan en las venideras. La humanidad es pues libre de elegir entre elevarse con esfuerzo acumulando sabiduría y libertad, o bien dejarse caer por la suave comodidad de vivir de ese falso poder que aparentemente puede hacer tantas cosas, pero que, en realidad, pierde su autentico potencial en el tobogán del hedonismo como si de una bolita de pin-ball se tratara. Un destino que se sumerge en la monstruosa desigualdad que establece diferencias en un mismo mundo global que no nos pertenece.
Tan sólo somos un instante que prácticamente no existe.
Hay quienes creen que el poder es poder demostrar la cantidad de cosas que son capaces de hacer a costa de la libertad de los demás. En realidad no quieren hacer cosas para beneficio de los demás, sino para beneficio propio o de su propio partido, o grupo, o sindicato. Sin auténtica libertad se corrompen las reglas del juego y del mercado porque, cuando yo compro algo, elijo, y pago, lo que hago es dar poder al equipo, a la empresa que ha hecho las cosas que a mí me gustan. El problema deviene en un problema ético cuando el marketing y el consumismo nos esclavizan; cuando la comunidad que es el Estado no satisface las necesidades mínimas básicas y de justicia desde la generosidad que debería garantizarse con los impuestos de todos; cuando no se desarrolla la autentica libertad: la de los derechos humanos, ni la auténtica igualdad de oportunidades: las del otro antes que las mías; cuando no se comprende la auténtica igualdad de lo mío en la respetada desigualdad del otro; cuando todo es igualitarismo que destroza la libertad y hace añicos la autentica igualdad del ser: la de ser diferentes y libres de serlo. Pero lo dicho, hay quién cree que el poder es poder controlar la ‘libertad’ de los demás y no querer que hagan cosas porque se prefiere ese control de las cosas, a que las cosas se hagan. Creen que sólo en ellos descansa la autentica verdad, están convencidos de que la lógica de todo es que desde la mayoría (que dicen solidaria) del ‘nosotros’ se tome el control de la forma que sea, aún en contra de la verdad que deviene en mentira al hacerse verdad oficial. Todo con tal de que el rebaño se muestre solidario y se aglutine frente al otro: los demás, los insolidarios, los competidores, el enemigo a abatir. Y todo porque hacen lo mismo que pretenden hacer ellos.
La FP permanente, ocupacional, continua y para el empleo que alcanza a todos los niveles profesionales (y a la que, ¡por favor!, dejen de buscarle más nombres ‘oficiales’ con el fin de dividirla, marginarla, marearla y postergarla cuando es un único concepto: el de el postgrado que va después de la FP inicial para el aprendizaje permanente a todo lo largo de la vida), pues a esa formación, se la tiene a la espera de que se la restituya a una escala activa y se reponga en su grado a los instructores de FP ocupacional que la componen, así como que prevalezca su carácter docente y público, sin buscar en el exterior tal docencia mediante concurso empresarial.
Sólo así podremos alcanzar la huida del ‘Paraíso Natural’ y, libres, buscar por medio de la verdad el autentico progreso del hombre con espíritu innovador y de adaptación.
P.D.: FETE-UGT; entérate bien: hay funcionarios ejerciendo la docencia (y por tanto docentes, pues con esa única función entraron en la Administración) a los que trasladaste a la FSP sin que se te alterase un músculo de la ceja. Ya es hora de que te movilices y hagas algo para incluirlos en el Estatuto Docente y recuperarlos en tu seno. ¿Podrá sorprendernos el futuro, o continuará el alegre juego de la persecución? Pastorean circunstancias extrañas en un mundo donde la ética está en la pragmática oportunidad.
Desde ese instante, debieron emplearse en la búsqueda de la verdad o sucumbir a la mentira.
‘La Verdad’, se sentía orgullosa por el empeño y la motivación que mostraban sus criaturas en mantener esa libertad que les igualaba a ella misma. La libertad les cargó de dificultades y les llenó de necesidades, esto propició que algunos la odiaran. ¿Quiénes? Aquellos que logran que el mal se sienta satisfecho al mantenerlos sumergidos en el aterrador circulo victima-opresor. Otros no, son aquellos que desean y buscan la libertad: esa libertad que se da a los demás; son los que aman la verdad, los que sienten que el otro tan sólo es una parte de ellos mismos, los que procuran librarse del egoísmo que establece argumentos falsos con los que se llega a creer que si progresa el patrón, el grupo, o el partido, avanzan todos detrás. Siendo así que la auténtica realidad es que, si avanzan todos, también avanzan ellos junto a todos los demás en esa empresa común del Hombre. La empresa, sería así la casa común donde se aloja el trabajo de todos. Una casa que, liderada por quien ha conseguido adquirirla como propietario, da el fruto y el beneficio por el que, en este juego, se obtiene el premio de seguir siendo beneficiarios a modo de usufructuarios. Piénsese que se llega a este mundo desnudo y se va de él sin nada. Lo único realmente autentico que se puede dejar como herencia es el conocimiento de la verdad y la libertad para vivir la vida con conocimiento de causa: ese “time binding” único de la humanidad por el que las generaciones pasadas se proyectan en las venideras. La humanidad es pues libre de elegir entre elevarse con esfuerzo acumulando sabiduría y libertad, o bien dejarse caer por la suave comodidad de vivir de ese falso poder que aparentemente puede hacer tantas cosas, pero que, en realidad, pierde su autentico potencial en el tobogán del hedonismo como si de una bolita de pin-ball se tratara. Un destino que se sumerge en la monstruosa desigualdad que establece diferencias en un mismo mundo global que no nos pertenece.
Tan sólo somos un instante que prácticamente no existe.
Hay quienes creen que el poder es poder demostrar la cantidad de cosas que son capaces de hacer a costa de la libertad de los demás. En realidad no quieren hacer cosas para beneficio de los demás, sino para beneficio propio o de su propio partido, o grupo, o sindicato. Sin auténtica libertad se corrompen las reglas del juego y del mercado porque, cuando yo compro algo, elijo, y pago, lo que hago es dar poder al equipo, a la empresa que ha hecho las cosas que a mí me gustan. El problema deviene en un problema ético cuando el marketing y el consumismo nos esclavizan; cuando la comunidad que es el Estado no satisface las necesidades mínimas básicas y de justicia desde la generosidad que debería garantizarse con los impuestos de todos; cuando no se desarrolla la autentica libertad: la de los derechos humanos, ni la auténtica igualdad de oportunidades: las del otro antes que las mías; cuando no se comprende la auténtica igualdad de lo mío en la respetada desigualdad del otro; cuando todo es igualitarismo que destroza la libertad y hace añicos la autentica igualdad del ser: la de ser diferentes y libres de serlo. Pero lo dicho, hay quién cree que el poder es poder controlar la ‘libertad’ de los demás y no querer que hagan cosas porque se prefiere ese control de las cosas, a que las cosas se hagan. Creen que sólo en ellos descansa la autentica verdad, están convencidos de que la lógica de todo es que desde la mayoría (que dicen solidaria) del ‘nosotros’ se tome el control de la forma que sea, aún en contra de la verdad que deviene en mentira al hacerse verdad oficial. Todo con tal de que el rebaño se muestre solidario y se aglutine frente al otro: los demás, los insolidarios, los competidores, el enemigo a abatir. Y todo porque hacen lo mismo que pretenden hacer ellos.
La FP permanente, ocupacional, continua y para el empleo que alcanza a todos los niveles profesionales (y a la que, ¡por favor!, dejen de buscarle más nombres ‘oficiales’ con el fin de dividirla, marginarla, marearla y postergarla cuando es un único concepto: el de el postgrado que va después de la FP inicial para el aprendizaje permanente a todo lo largo de la vida), pues a esa formación, se la tiene a la espera de que se la restituya a una escala activa y se reponga en su grado a los instructores de FP ocupacional que la componen, así como que prevalezca su carácter docente y público, sin buscar en el exterior tal docencia mediante concurso empresarial.
Sólo así podremos alcanzar la huida del ‘Paraíso Natural’ y, libres, buscar por medio de la verdad el autentico progreso del hombre con espíritu innovador y de adaptación.
P.D.: FETE-UGT; entérate bien: hay funcionarios ejerciendo la docencia (y por tanto docentes, pues con esa única función entraron en la Administración) a los que trasladaste a la FSP sin que se te alterase un músculo de la ceja. Ya es hora de que te movilices y hagas algo para incluirlos en el Estatuto Docente y recuperarlos en tu seno. ¿Podrá sorprendernos el futuro, o continuará el alegre juego de la persecución? Pastorean circunstancias extrañas en un mundo donde la ética está en la pragmática oportunidad.
miércoles, 15 de julio de 2009
Nace el Observatorio de Competencias Profesionales. Toda una noticia.
Conviene tener memoria para saber por qué vivimos este presente, y, discernimiento, para saber por qué otros presentes no fueron posibles.
Estos últimos años se están publicando en el BOE definiciones de cuestiones y conceptos ya largamente usados por los instructores docentes de la FP ocupacional. Supongo que a modo de pretendidos registros de propiedad para la pretendida apropiación indebida. ¿Serán de nuevo marginados con su no-inclusión, obviando su referencia en el Estatuto Docente del Principado de Asturias, los instructores de FP ocupacional? ¿Acaso no pueden ser considerados docentes por ser originarios de otro ministerio y estar en otra Consejería distinta de la de 'Educación y Ciencia'? ¿Por qué si su trabajo siempre ha sido la docencia? Se imaginan a un minero que entró en la mina para ser minero y que llevase bajando a ella más de treinta añós, y a quien se le negase la aplicación del estatuto minero sin que los sindicatos lo defendieran.
Tanto afán no es sino para apropiación de lo que ya fue inventado por los pioneros. Nada nueva es esta cuestión de que los brujos maten a los pioneers. La relata muy bien el filosofo de la Historia A. J. Toynbee. Según dicho método, el poderoso cree que nada puede ser reconocido sino es desde y por él. Y, antes de que la gente sea consciente de que el sufrimiento habido (y el aún por venir) hubieran podido ser atenuados si se hubiese reconocido la FP permanente ocupacional en su real importancia, es necesario apropiarse de todo lo concerniente a esta formación como si fuese invención propia. Para luego, muerta y degradada, procurar que no quede ningún rastro de su existencia anterior y, así, poder auparse como salvadores con el nuevo descubrimiento, impidiendo que se vea que en realidad se ejerce y se ha ejercido siempre de perseguidores. Es en este contesto como hemos de celebrar la gran noticia del nacimiento del Observatorio de Competencias Profesionales.
Como si no existiese de siempre una formación que, a fuerza de observar los cambios de las ocupaciones del mercado laboral y de desarrollar nuevas formaciones ocupacionales y nuevos conocimientos específicos en tecnologías para ellas, llegó a crear las oficinas de empleo con el fin de orientar a la empleabilidad de las personas; llegando a crear también los Centros de Orientación Profesional (el de Barcelona realizó cosas interesantes) con las mismas competencias y funciones que este nuevo observatorio. Siempre se ha tenido la función y el fin de interrelacionar las ofertas, que de sus ocupaciones realizan las empresas exponiendo sus necesidades, y los propios trabajadores, mediante la formación para satisfacer tales necesidades. Sin embargo, sus experimentados funcionarios en estos temas presentados como novedosos conceptos, estamos declarados a extinguir por el Principado de Asturias y ni siquiera se nos reconoce como docentes. Es más, es tal el acto de brujería practicado que se diría que se hace todo lo posible para que nuestros conocimientos sean, no ya no reconocidos, sino ni tan siquiera aprovechados. Lástima que tenga que hacer vaticinios: Asturias no saldrá del hundimiento permanente (y España tampoco) mientras no se estructure toda la FP ocupacional por medio de 'Redes tecnológicas' que cuelguen de 'Agencias Nacionales para el desarrollo' que configurarán la necesaria colaboración entre la Universidad y el mundo de la empresa y de cuyas agencias colgará su 'Centro de Formación' (más virtual que real al estar sus aulas ubicadas, en cualquier otro lugar) con sus 'Aulas tecnológicas autonómicas y locales' para promover la investigación, el desarrollo y la innovación por medio de la formación del capital humano. Pero, sobre todo, no saldremos de nuestra propia crisis, mientras no dejemos de practicar la apropiación indebida, el engaño y el autoengaño como justificación.
PD.: Vergonzoso es, a mi sufrido entender, que los instructores de FP ocupacional estén declarados a extinguir en el Principado de Asturias y marginados profesionalmente, cuando por fin se reconoce hasta el carácter universitario que puede llegar a tener una formación ocupacional, como marca Bolonia y sobre todo el marco europeo para las cualificaciones y el aprendizaje permanente. Aquí no puede fructificar innovación alguna: no existe ningún respeto por los pioneers, y sí mucha mentira como verdad, aquí lo único pionero es la subvención y el sarcasmo de los satisfechos. Y, mientras no cambiemos esto, no importa discurso alguno (los históricos de Campomanes o los de Jovellanos), seguiremos cayendo en el mismo error y no aprendiendo. ¿Aprenderemos que la búsqueda de la verdad y la libertad son los únicos referentes validos, sin los cuales nada es posible? Me temo que satisfechos de nuestro autoengaño, viviremos tras los muros de nuestras montañas e incomunicaciones, viendo como en Asturias triunfan más los empresarios de afuera que los foráneos, mientras, afuera, triunfan nuestros foráneos, ¿por qué será?
(Nunca se atan los bueyes a la argolla, sino la cabeza de uno a la del otro a través de la argolla, y... cuando uno tira, el otro aguanta. ¡Ah...! Si cooperasen.)
Estos últimos años se están publicando en el BOE definiciones de cuestiones y conceptos ya largamente usados por los instructores docentes de la FP ocupacional. Supongo que a modo de pretendidos registros de propiedad para la pretendida apropiación indebida. ¿Serán de nuevo marginados con su no-inclusión, obviando su referencia en el Estatuto Docente del Principado de Asturias, los instructores de FP ocupacional? ¿Acaso no pueden ser considerados docentes por ser originarios de otro ministerio y estar en otra Consejería distinta de la de 'Educación y Ciencia'? ¿Por qué si su trabajo siempre ha sido la docencia? Se imaginan a un minero que entró en la mina para ser minero y que llevase bajando a ella más de treinta añós, y a quien se le negase la aplicación del estatuto minero sin que los sindicatos lo defendieran.
Tanto afán no es sino para apropiación de lo que ya fue inventado por los pioneros. Nada nueva es esta cuestión de que los brujos maten a los pioneers. La relata muy bien el filosofo de la Historia A. J. Toynbee. Según dicho método, el poderoso cree que nada puede ser reconocido sino es desde y por él. Y, antes de que la gente sea consciente de que el sufrimiento habido (y el aún por venir) hubieran podido ser atenuados si se hubiese reconocido la FP permanente ocupacional en su real importancia, es necesario apropiarse de todo lo concerniente a esta formación como si fuese invención propia. Para luego, muerta y degradada, procurar que no quede ningún rastro de su existencia anterior y, así, poder auparse como salvadores con el nuevo descubrimiento, impidiendo que se vea que en realidad se ejerce y se ha ejercido siempre de perseguidores. Es en este contesto como hemos de celebrar la gran noticia del nacimiento del Observatorio de Competencias Profesionales.
Como si no existiese de siempre una formación que, a fuerza de observar los cambios de las ocupaciones del mercado laboral y de desarrollar nuevas formaciones ocupacionales y nuevos conocimientos específicos en tecnologías para ellas, llegó a crear las oficinas de empleo con el fin de orientar a la empleabilidad de las personas; llegando a crear también los Centros de Orientación Profesional (el de Barcelona realizó cosas interesantes) con las mismas competencias y funciones que este nuevo observatorio. Siempre se ha tenido la función y el fin de interrelacionar las ofertas, que de sus ocupaciones realizan las empresas exponiendo sus necesidades, y los propios trabajadores, mediante la formación para satisfacer tales necesidades. Sin embargo, sus experimentados funcionarios en estos temas presentados como novedosos conceptos, estamos declarados a extinguir por el Principado de Asturias y ni siquiera se nos reconoce como docentes. Es más, es tal el acto de brujería practicado que se diría que se hace todo lo posible para que nuestros conocimientos sean, no ya no reconocidos, sino ni tan siquiera aprovechados. Lástima que tenga que hacer vaticinios: Asturias no saldrá del hundimiento permanente (y España tampoco) mientras no se estructure toda la FP ocupacional por medio de 'Redes tecnológicas' que cuelguen de 'Agencias Nacionales para el desarrollo' que configurarán la necesaria colaboración entre la Universidad y el mundo de la empresa y de cuyas agencias colgará su 'Centro de Formación' (más virtual que real al estar sus aulas ubicadas, en cualquier otro lugar) con sus 'Aulas tecnológicas autonómicas y locales' para promover la investigación, el desarrollo y la innovación por medio de la formación del capital humano. Pero, sobre todo, no saldremos de nuestra propia crisis, mientras no dejemos de practicar la apropiación indebida, el engaño y el autoengaño como justificación.
PD.: Vergonzoso es, a mi sufrido entender, que los instructores de FP ocupacional estén declarados a extinguir en el Principado de Asturias y marginados profesionalmente, cuando por fin se reconoce hasta el carácter universitario que puede llegar a tener una formación ocupacional, como marca Bolonia y sobre todo el marco europeo para las cualificaciones y el aprendizaje permanente. Aquí no puede fructificar innovación alguna: no existe ningún respeto por los pioneers, y sí mucha mentira como verdad, aquí lo único pionero es la subvención y el sarcasmo de los satisfechos. Y, mientras no cambiemos esto, no importa discurso alguno (los históricos de Campomanes o los de Jovellanos), seguiremos cayendo en el mismo error y no aprendiendo. ¿Aprenderemos que la búsqueda de la verdad y la libertad son los únicos referentes validos, sin los cuales nada es posible? Me temo que satisfechos de nuestro autoengaño, viviremos tras los muros de nuestras montañas e incomunicaciones, viendo como en Asturias triunfan más los empresarios de afuera que los foráneos, mientras, afuera, triunfan nuestros foráneos, ¿por qué será?
(Nunca se atan los bueyes a la argolla, sino la cabeza de uno a la del otro a través de la argolla, y... cuando uno tira, el otro aguanta. ¡Ah...! Si cooperasen.)
domingo, 12 de julio de 2009
Innovar, es nacer libre
Nunca encontraremos la forma de hacer un verdadero acto innovador si nos encontramos satisfechos con normas que nos atan y no sentimos deseos de cambiarlas. Innovar es también colaborar y desear la misma libertad e información para el que está a tu lado. De otra forma se frena el desarrollo innovador del propio ambiente: la atmósfera en la que respiramos.
En Asturias no hay más innovaciones productivas porque falta espíritu para mirar más allá del propio partido o grupo. Cuando alguien surge con espíritu innovador, acaba mirando más allá de nuestras montañas o más allá del horizonte de nuestros mares y forma equipo y empresa allá, y, cuando vuelve a la satisfecha Asturias lo hace por vacaciones con humor y espíritu deportivo. Aquí los líderes se perpetúan en el poder durante décadas de la forma más natural y democrática posible, gracias a ese espíritu sarcásticamente satisfecho. Pero, si no se educa para la aristocrática libertad del pensamiento y no se fomenta el espíritu crítico: ¿habrá democracia? Desde luego lo que no habrá es innovación. El poder al que me refiero es tanto el poder político como el sindical, el financiero o el patronal (empresarial es un concepto distinto). En Asturias es falso que pensemos en innovar (o que simplemente podamos). Vamos a remolque de lo que nuestros vecinos nos ceden como trabajo. Cuando ellos innovan, nos venden “la ropa usada” y nos dan trabajo. Y, como cambiamos de ropa, creemos hacer grandes cambios e innovaciones para justificar cuantiosas subvenciones con las que asumir la ropa usada a modo de innovación.
Sufrir la libertad no es lo nuestro. Lo aberrante no es que el miedo a la libertad ate nuestros actos, es que ate hasta nuestros propios pensamientos. Machacamos a quien haya podido fracasar y por eso el fracaso es algo ocultable, cuando, precisamente, innovar es aceptar el fracaso como forma de conocimiento ante el nuevo reto que surge después de todo fracaso, innovar es sentirse libre para enfrentarte al fracaso. Mientras que tener éxito desde el servil clientelismo, es estar a verlas pasar como perfectos satisfechos.
¿Queréis algo innovador? Acabad con las subvenciones. Dejad sólo una, aquella que garantizaría la gratuidad de las gestiones para formar una empresa sea cual sea el gestor; ya se encargará él de cobrarla. Aparte de esto, se debería fomentar el sector público con medios propios en educación, formación, salud y formación ocupacional para el aprendizaje permanente. Todo ello debe realizarse sin centros colaboradores. Al menos, que éstos hagan que todos sus trabajadores estén homologados a servidores públicos de similar función. No es de recibo una desigualdad salarial para un mismo servicio público. Pues, convierte la gestión en explotación y llega a negar la verdad del servicio público al fomentar la desigualdad entre trabajadores y, por tanto, entre ciudadanos. Errores de este calibre en las motivaciones de los servicios públicos pueden ser desastrosas y, aquí, nadie innova para corregirlos. ¡Ah innovar…! Todo un reto del pensamiento creativo e imaginativo.
(Los médicos y sanitarios de Hospitales, profesores de centros colaboradores y trabajadores de otras notables Fundaciones o Patronatos con los que la Administración se ahorra la ejecución por medios propios de sus servicios pretendiendo ocuparse únicamente de la gestión, saben bien de que motivación se habla. Pero... ¿se puede gestionar correctamente lo que no se produce? Esa es la clave: lo correcto. En todo caso, la subvención a cualquier servicio público debe recibirla el ciudadano, si tal servicio se lo genera el sector privado, y no directamente el sector privado. Además, el ciudadano, tiene derecho a la existencia del mejor servicio público posible en estas materias.)
En Asturias no hay más innovaciones productivas porque falta espíritu para mirar más allá del propio partido o grupo. Cuando alguien surge con espíritu innovador, acaba mirando más allá de nuestras montañas o más allá del horizonte de nuestros mares y forma equipo y empresa allá, y, cuando vuelve a la satisfecha Asturias lo hace por vacaciones con humor y espíritu deportivo. Aquí los líderes se perpetúan en el poder durante décadas de la forma más natural y democrática posible, gracias a ese espíritu sarcásticamente satisfecho. Pero, si no se educa para la aristocrática libertad del pensamiento y no se fomenta el espíritu crítico: ¿habrá democracia? Desde luego lo que no habrá es innovación. El poder al que me refiero es tanto el poder político como el sindical, el financiero o el patronal (empresarial es un concepto distinto). En Asturias es falso que pensemos en innovar (o que simplemente podamos). Vamos a remolque de lo que nuestros vecinos nos ceden como trabajo. Cuando ellos innovan, nos venden “la ropa usada” y nos dan trabajo. Y, como cambiamos de ropa, creemos hacer grandes cambios e innovaciones para justificar cuantiosas subvenciones con las que asumir la ropa usada a modo de innovación.
Sufrir la libertad no es lo nuestro. Lo aberrante no es que el miedo a la libertad ate nuestros actos, es que ate hasta nuestros propios pensamientos. Machacamos a quien haya podido fracasar y por eso el fracaso es algo ocultable, cuando, precisamente, innovar es aceptar el fracaso como forma de conocimiento ante el nuevo reto que surge después de todo fracaso, innovar es sentirse libre para enfrentarte al fracaso. Mientras que tener éxito desde el servil clientelismo, es estar a verlas pasar como perfectos satisfechos.
¿Queréis algo innovador? Acabad con las subvenciones. Dejad sólo una, aquella que garantizaría la gratuidad de las gestiones para formar una empresa sea cual sea el gestor; ya se encargará él de cobrarla. Aparte de esto, se debería fomentar el sector público con medios propios en educación, formación, salud y formación ocupacional para el aprendizaje permanente. Todo ello debe realizarse sin centros colaboradores. Al menos, que éstos hagan que todos sus trabajadores estén homologados a servidores públicos de similar función. No es de recibo una desigualdad salarial para un mismo servicio público. Pues, convierte la gestión en explotación y llega a negar la verdad del servicio público al fomentar la desigualdad entre trabajadores y, por tanto, entre ciudadanos. Errores de este calibre en las motivaciones de los servicios públicos pueden ser desastrosas y, aquí, nadie innova para corregirlos. ¡Ah innovar…! Todo un reto del pensamiento creativo e imaginativo.
(Los médicos y sanitarios de Hospitales, profesores de centros colaboradores y trabajadores de otras notables Fundaciones o Patronatos con los que la Administración se ahorra la ejecución por medios propios de sus servicios pretendiendo ocuparse únicamente de la gestión, saben bien de que motivación se habla. Pero... ¿se puede gestionar correctamente lo que no se produce? Esa es la clave: lo correcto. En todo caso, la subvención a cualquier servicio público debe recibirla el ciudadano, si tal servicio se lo genera el sector privado, y no directamente el sector privado. Además, el ciudadano, tiene derecho a la existencia del mejor servicio público posible en estas materias.)
jueves, 9 de julio de 2009
Un sentido común cuántico
Dicen que en el departamento de mecánica cuántica del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, para entendernos) hay un anuncio sobre el dintel de su puerta que avisa: Nadie entre aquí si no está dispuesto a perder el sentido común. Cada uno de nosotros influye en la realidad con su libertad más de lo que el tradicional sentido común es capaz de prever o de aceptar. En este contesto de libertad, los valores más importantes son los del conocimiento y la ética. Sin ellos, la crisis será, como siempre, crónica. El sistema actual consiste en poder disponer de mano de obra operativa barata que, como a robot programable, se la desconecta del sistema y se la envía al paro cuando no es necesaria, proponiendo hibernación de bajo consumo a la necesaria. El derecho al trabajo como contribución al bien común no tiene aquí ningún sentido real; el sentido de la realidad es la necesidad de que los sistemas financieros recuperen sus irresponsables pérdidas (sin cambios de titularidad ni accionariado) a costa del bajo consumo de los robots programables.
De todos los sentidos comunes posibles, capaces de predecir la situación más probable para el futuro, hemos de decidirnos por aquél que la globalización llegará a elegir por hacerse real (¿curiosa verdad cuántica?: el efecto va primero que la causa). Sólo con la ética y el conocimiento, como los más firmes y rentables valores sociales, podremos salir de la crisis. ¿Estamos preparados, o, por el contrario, buscamos el éxito fácil del oportunismo? Oportunismo según el cual: diseñada la trampa, se hace la Ley, con los AASS actuando al modo de prestigiosos prestidigitadores y programadores de robots.
(Con las ingenierías financieras y las peculiaridades del sector de la construcción se basó el éxito económico que ahora pagamos. Recuperemos el sentido común de lo justo frente a lo legal: deshágase la legalidad que establece la extinción de los instructores docentes de la FP ocuacional procedentes del Ministerio de Trabajo y restitúyaseles el nivel 24; reconózcaseles la función real que han realizado siempre durante más de 30 años y para la que han sido creados: la docente. ¿Carrera profesional?: el reconocimiento de su función docente y la equiparación de derechos con los que hacen la misma función)
De todos los sentidos comunes posibles, capaces de predecir la situación más probable para el futuro, hemos de decidirnos por aquél que la globalización llegará a elegir por hacerse real (¿curiosa verdad cuántica?: el efecto va primero que la causa). Sólo con la ética y el conocimiento, como los más firmes y rentables valores sociales, podremos salir de la crisis. ¿Estamos preparados, o, por el contrario, buscamos el éxito fácil del oportunismo? Oportunismo según el cual: diseñada la trampa, se hace la Ley, con los AASS actuando al modo de prestigiosos prestidigitadores y programadores de robots.
(Con las ingenierías financieras y las peculiaridades del sector de la construcción se basó el éxito económico que ahora pagamos. Recuperemos el sentido común de lo justo frente a lo legal: deshágase la legalidad que establece la extinción de los instructores docentes de la FP ocuacional procedentes del Ministerio de Trabajo y restitúyaseles el nivel 24; reconózcaseles la función real que han realizado siempre durante más de 30 años y para la que han sido creados: la docente. ¿Carrera profesional?: el reconocimiento de su función docente y la equiparación de derechos con los que hacen la misma función)
Yo no estuve en Bolonia
Pero sí pasé, digamos que con pies ligeros, por la Universidad [F. Cias. de Oviedo E.T.S. Ing. Aeronáuticos de Madrid E.U.I.T.I. de Gijón F. Cias. de la Educación de Barcelona] sacando un notable título de ingeniero técnico. Siete años universitarios que Bolonia sí comprende, con su suplemento al diploma (DS); un documento del Europass. Pero a pesar de ello, para las múltiples ocupaciones que podría llegar a desempeñar después, no estaba específicamente preparado. Y es que entre el mundo académico de la formación inicial y la empresa, está todo un desfase que cubre la formación ocupacional; un postgrado de carácter ocupacional. Pero no es la última formación. La formación final está en la propia empresa.
Fíjense: mi ocupación actual es de instructor en la formación específica de automatización oleohidráulica y los conocimientos que imparto en dicha tecnología fueron adquiridos de forma autodidacta en mi ocupación anterior dentro del mundo de la empresa. Hay niveles y cualificaciones profesionales que sólo se pueden adquirir formándose en la empresa. Así, por ejemplo, el doctorado no debería ser una formación de postgrado al uso, sino un trabajo de investigación realizado desde, en, y para la empresa; aunque tutelado y juzgado también desde la Universidad (a no ser que se considere a la Universidad como empresa, y se trabaje para ella). En realidad es la empresa quien debe evaluar todo el sistema formativo, y siempre ha sido así: es la empresa quien otorga, al final, la cualificación profesional cuando te reconoce y contrata como tal; o el éxito de tu propia empresa lo acredita.
No, no es posible comprender Bolonia sino se acepta el hecho de las tres concepciones formativas: la inicial, la ocupacional de postgrado en formaciones específicas, y la de la empresa con su evaluación. Y mientras no se acepte y comprenda esto, no se comprenderá a Bolonia.
En el artículo Rectores y estudiantes recelan de Bolonia (LA NUESVA ESPAÑA 08-12-08) se muestran dudas y recelos. Intentaré aclarar las cosas desde mi punto de vista.
1ª duda. Existen sospechas de que los postgrados (formaciones específicas de carácter ocupacional) van a ser caros. Sí, pero creo que aún es posible adquirir formación específica de carácter ocupacional de calidad gratis. Aunque, habiéndose agotado los fondos europeos de formación durante 25 años sin inversión notable en una estructura pública, y estando desamparada la formación de carácter ocupacional, no me cabe ninguna duda de que aparecerán (ya han aparecido) centros privados, corporativos o no, que pondrán en valor tanto su formación, como su posible evaluación desde la empresa.
2ª duda. Una excesiva dependencia al mundo de la empresa. Los objetivos del Tratado de Bolonia son tan explícitos en este sentido... El conocimiento, el saber deja de ser un fin en sí mismo. No, no hay que tener miedo en este sentido. La formación inicial se centra en el saber, y sobre ese saber ampliado con el suplemento al diploma (DS) de libre configuración, se impartirá la formación de carácter ocupacional de un saber más específico dirigido al mercado de trabajo y la empleabilidad. No debe tenerse miedo, el saber siempre será el fin a lograr y el medio para contestar las preguntas que surgen de la observación; tanto de la realidad, como del propio saber. Al final, un saber que no se aplica, es un saber muerto (hasta la geometría no euclidiana ha llegado a tener aplicación). Pero es cierto, hay que estar vigilantes. Hay lugares en este mundo, donde, incluso los AASS, quieren a los trabajadores sabiendo poco y haciendo mucho.
3ª duda. Malos tiempos para las humanidades. No, no es cierto. Hay que darle aire al (DS) y organizarse de otra manera más modular, facilitando los itinerarios formativos. La realidad es que ningún técnico en robótica lo será bueno en su aplicación empresarial si no tiene conocimientos de sociología, y ningún técnico en inteligencia artificial hará importantes aportaciones a su empresa si no tiene, claros, conceptos sicológicos tales como sensación y percepción.
4ª duda. Bolonia traerá una división universitaria mucho más nítida que la actual... Habrá universidades de primera, de segunda y de tercera. Y, obviamente, hasta de cuarta regional. Es así, el Europass es un portafolios de documentos y en él quedará reflejado casi todo. Por tanto, las empresas que hacen una oferta de empleo se fijarán en quién emitió el título y su fama para tal fin; pero, también se fijarán en el informe que emitió una empresa para la que trabajó el demandante y que figura en su C.V. No, no sólo de títulos vive el hombre, sino también de suplementos al diploma (DS), certificaciones ocupacionales y específicas, y, como no, de los avales empresariales en las ocupaciones que trabajó. ¿Qué creen, que la fama competencial llega de forma reglada por el BOE? No, llega por la flexibilidad y la adaptabilidad.
La evaluación, no cabe duda, será continua y a todo lo largo de la vida, basada en el trabajo observado y realizado. En este caso tengan en cuenta que, en las formaciones específicas de postgrado, va a ser más necesario seleccionar bien quién entra a formarse; que evaluar, al final, los trabajos realizados. La Universidad debe darse cuenta de la importancia de la FP permanente de carácter ocupacional, y de que hace tiempo que debería promover su desarrollo y establecer con ella el nexo de unión con las empresas.
Fíjense: mi ocupación actual es de instructor en la formación específica de automatización oleohidráulica y los conocimientos que imparto en dicha tecnología fueron adquiridos de forma autodidacta en mi ocupación anterior dentro del mundo de la empresa. Hay niveles y cualificaciones profesionales que sólo se pueden adquirir formándose en la empresa. Así, por ejemplo, el doctorado no debería ser una formación de postgrado al uso, sino un trabajo de investigación realizado desde, en, y para la empresa; aunque tutelado y juzgado también desde la Universidad (a no ser que se considere a la Universidad como empresa, y se trabaje para ella). En realidad es la empresa quien debe evaluar todo el sistema formativo, y siempre ha sido así: es la empresa quien otorga, al final, la cualificación profesional cuando te reconoce y contrata como tal; o el éxito de tu propia empresa lo acredita.
No, no es posible comprender Bolonia sino se acepta el hecho de las tres concepciones formativas: la inicial, la ocupacional de postgrado en formaciones específicas, y la de la empresa con su evaluación. Y mientras no se acepte y comprenda esto, no se comprenderá a Bolonia.
En el artículo Rectores y estudiantes recelan de Bolonia (LA NUESVA ESPAÑA 08-12-08) se muestran dudas y recelos. Intentaré aclarar las cosas desde mi punto de vista.
1ª duda. Existen sospechas de que los postgrados (formaciones específicas de carácter ocupacional) van a ser caros. Sí, pero creo que aún es posible adquirir formación específica de carácter ocupacional de calidad gratis. Aunque, habiéndose agotado los fondos europeos de formación durante 25 años sin inversión notable en una estructura pública, y estando desamparada la formación de carácter ocupacional, no me cabe ninguna duda de que aparecerán (ya han aparecido) centros privados, corporativos o no, que pondrán en valor tanto su formación, como su posible evaluación desde la empresa.
2ª duda. Una excesiva dependencia al mundo de la empresa. Los objetivos del Tratado de Bolonia son tan explícitos en este sentido... El conocimiento, el saber deja de ser un fin en sí mismo. No, no hay que tener miedo en este sentido. La formación inicial se centra en el saber, y sobre ese saber ampliado con el suplemento al diploma (DS) de libre configuración, se impartirá la formación de carácter ocupacional de un saber más específico dirigido al mercado de trabajo y la empleabilidad. No debe tenerse miedo, el saber siempre será el fin a lograr y el medio para contestar las preguntas que surgen de la observación; tanto de la realidad, como del propio saber. Al final, un saber que no se aplica, es un saber muerto (hasta la geometría no euclidiana ha llegado a tener aplicación). Pero es cierto, hay que estar vigilantes. Hay lugares en este mundo, donde, incluso los AASS, quieren a los trabajadores sabiendo poco y haciendo mucho.
3ª duda. Malos tiempos para las humanidades. No, no es cierto. Hay que darle aire al (DS) y organizarse de otra manera más modular, facilitando los itinerarios formativos. La realidad es que ningún técnico en robótica lo será bueno en su aplicación empresarial si no tiene conocimientos de sociología, y ningún técnico en inteligencia artificial hará importantes aportaciones a su empresa si no tiene, claros, conceptos sicológicos tales como sensación y percepción.
4ª duda. Bolonia traerá una división universitaria mucho más nítida que la actual... Habrá universidades de primera, de segunda y de tercera. Y, obviamente, hasta de cuarta regional. Es así, el Europass es un portafolios de documentos y en él quedará reflejado casi todo. Por tanto, las empresas que hacen una oferta de empleo se fijarán en quién emitió el título y su fama para tal fin; pero, también se fijarán en el informe que emitió una empresa para la que trabajó el demandante y que figura en su C.V. No, no sólo de títulos vive el hombre, sino también de suplementos al diploma (DS), certificaciones ocupacionales y específicas, y, como no, de los avales empresariales en las ocupaciones que trabajó. ¿Qué creen, que la fama competencial llega de forma reglada por el BOE? No, llega por la flexibilidad y la adaptabilidad.
La evaluación, no cabe duda, será continua y a todo lo largo de la vida, basada en el trabajo observado y realizado. En este caso tengan en cuenta que, en las formaciones específicas de postgrado, va a ser más necesario seleccionar bien quién entra a formarse; que evaluar, al final, los trabajos realizados. La Universidad debe darse cuenta de la importancia de la FP permanente de carácter ocupacional, y de que hace tiempo que debería promover su desarrollo y establecer con ella el nexo de unión con las empresas.
«Time-binding»
Ésta no será para nosotros una típica crisis en «U» de bajón y recuperación, sino una crisis en «L» de bajón y... descubrir nuestra incapacidad para remontarla. Hace más de 25 años no se quiso tomar en serio a la FP permanente de carácter ocupacional y su importancia para el futuro. Fue tal el revoltijo que se armó, que se creó un vacío conceptual en la materia, que venimos padeciendo desde entonces.
El sector industrial, en lugar de aumentar su solidez con la FP permanente fijando al capital humano mediante un esfuerzo formativo capaz de lograr realizaciones creativas que ofrecer a los mercado, se dejó arrastrar por las rentas del beneficio rápido, un beneficio siempre morado a base del bajo salario de unos operativos recursos humanos de los que se despreocupaba hasta su formación, pues no se quería asumir su coste (¿y si aprenden y luego exigen más o se van?). Se olvidaban de que una empresa industrial es algo más que un beneficio y operatividad barata; es el orgullo competitivo logrado en equipo.
La industria iba sobrada: sobraban empresas nacionales y fondos europeos para formación. Además, como fue dicho en mi aula: «Esta formación está bien para mis hijos, pero no para mis trabajadores». Hemos vendido prácticamente todas las empresas nacionales heredadas sin quedarnos con ninguna de las acciones de las nuevas S. A. Hemos conseguido una liquidez que gastamos en... ¿En un sistema de FP permanente, como uno de los principales activos de futuro? ¡No! Que para eso ya nos daba fondos Europa. Ahora, desfondados, los tri-responsables nos dicen que son capaces de enfrentarse al problema y, además, sin rectificar y dar reconocimiento al sistema formativo público de FP permanente ocupacional. Un sistema que debe estructurarse a partir de la FP inicial, tanto universitaria como «no universitaria» (no es ninguna tontería si se mira el porcentaje de universitarios que entre el año 2000 y 2005 realizaron alguno de los cursos de nuestros CFPO) y, también, configurarse como el nexo de unión entre el mundo laboral y el académico. Sin un sistema bien estructurado conceptualmente de FP permanente, no encontraremos forma de salir del agujero negro del déficit. Pero, como ya he dicho, eso ya tocaba sembrarlo hace 25 años.
Si de errores hablamos, el mayor es el de «time-bindig»: esa capacidad que tiene la humanidad de usar el tiempo para que las realizaciones de una generación puedan transmitirse a la próxima. Capacidad que nos diferencia absolutamente de los animales. ¿Cuál es el «time-binding» actual?, ¿qué transmitiremos a las siguientes generaciones? Me temo que hipotecas y un creerse sobradamente formados e informados. En realidad, la FP permanente es eso: un «time-binding», una carrera por relevos del conocimiento entre los instructores venidos del mundo laboral y sus trabajadores alumnos, algo que posibilita la innovación permanente de las empresas en las que trabajan.
(Al término de escribir esto, se da la noticia de que la Universidad española ocupa el último lugar en el ranking de los países desarrollados al no acercarse sus conocimientos a las realidades del mundo laboral).
El sector industrial, en lugar de aumentar su solidez con la FP permanente fijando al capital humano mediante un esfuerzo formativo capaz de lograr realizaciones creativas que ofrecer a los mercado, se dejó arrastrar por las rentas del beneficio rápido, un beneficio siempre morado a base del bajo salario de unos operativos recursos humanos de los que se despreocupaba hasta su formación, pues no se quería asumir su coste (¿y si aprenden y luego exigen más o se van?). Se olvidaban de que una empresa industrial es algo más que un beneficio y operatividad barata; es el orgullo competitivo logrado en equipo.
La industria iba sobrada: sobraban empresas nacionales y fondos europeos para formación. Además, como fue dicho en mi aula: «Esta formación está bien para mis hijos, pero no para mis trabajadores». Hemos vendido prácticamente todas las empresas nacionales heredadas sin quedarnos con ninguna de las acciones de las nuevas S. A. Hemos conseguido una liquidez que gastamos en... ¿En un sistema de FP permanente, como uno de los principales activos de futuro? ¡No! Que para eso ya nos daba fondos Europa. Ahora, desfondados, los tri-responsables nos dicen que son capaces de enfrentarse al problema y, además, sin rectificar y dar reconocimiento al sistema formativo público de FP permanente ocupacional. Un sistema que debe estructurarse a partir de la FP inicial, tanto universitaria como «no universitaria» (no es ninguna tontería si se mira el porcentaje de universitarios que entre el año 2000 y 2005 realizaron alguno de los cursos de nuestros CFPO) y, también, configurarse como el nexo de unión entre el mundo laboral y el académico. Sin un sistema bien estructurado conceptualmente de FP permanente, no encontraremos forma de salir del agujero negro del déficit. Pero, como ya he dicho, eso ya tocaba sembrarlo hace 25 años.
Si de errores hablamos, el mayor es el de «time-bindig»: esa capacidad que tiene la humanidad de usar el tiempo para que las realizaciones de una generación puedan transmitirse a la próxima. Capacidad que nos diferencia absolutamente de los animales. ¿Cuál es el «time-binding» actual?, ¿qué transmitiremos a las siguientes generaciones? Me temo que hipotecas y un creerse sobradamente formados e informados. En realidad, la FP permanente es eso: un «time-binding», una carrera por relevos del conocimiento entre los instructores venidos del mundo laboral y sus trabajadores alumnos, algo que posibilita la innovación permanente de las empresas en las que trabajan.
(Al término de escribir esto, se da la noticia de que la Universidad española ocupa el último lugar en el ranking de los países desarrollados al no acercarse sus conocimientos a las realidades del mundo laboral).
Creación, innovación, y diseño
Nos fue dicho: Gijón será el motor de Asturias y, por tanto, lo que es bueno para Gijón será bueno para Asturias (¿sería razonable lo contrario?). Las palabras mágicas lograron una transformación magistral: la de un campo de rugby en un parque tecnológico (además de la opacidad de un monumental sistema formativo que un día existió ligado al trabajo). Todo fue posible, y se subió el telón de un drama ligado al ocio (caja escénica del teatro incluida). Pero un gran aparcamiento subterráneo bajo la pista de atletismo y del propio parque tecnológico, ambos intercomunicados y disponiendo de varias salidas, para que no todo fuese conseguir el oscar a la mejor dirección artística, se debieron de prever. De la chistera salió lo previsible: todo un LAB (de palabra). Después de la foto de la inauguración, quedará el fantasmal sonido de la sala vacía del diseño; el verdadero trabajo de caminar por el meridiano de longitud 5º 37 como creación de innovación inadaptativa de lo más inn, todo un camino a seguir; y, algo sin parangón posible (objetivo éste último muy bien logrado) un oscuro ejercito de quemados caminando hacia la salida.
La planificación es fundamental. Al lado. Todo un parque tecnológico para aparcar creación, innovación y diseño y ser imagen de Gijón. ¡Salud o muerte! Que con tal aparcamiento (lejano en la salud y prohibitivo en la muerte), nada debe quedar a la improvisación.
Creación.- El tradicional atasco previsible; ese creador inagotable ante el desánimo. (Probad a salir y a volver a entrar para no quedaros colgados a la puerta, o formateadlo todo).
Innovación.- Hagamos el trabajo en casa, alejémonos del inútil frenesí que nos aporta un sistema operativo sin visión de futuro.
Diseño.- Establezcamos todo un horario escalonado para reunirnos con los compañeros creativos (los otros: a la hora de los responsables).
Y... ¿el futuro?: el que seamos capaces de crear o ése en el que creímos; pero debemos decidir: ¿Susto o muerte?
¡Aparcad como podáis! Pero eso sí; si llegáis temprano con el tiempo suficiente para desayunar en la cafetería auto-servicio del parque (¡?!) después de que vuestro compañero que vive más lejos os haya ido recogiendo por el camino, hacedlo en la plaza más alejada; así, la persona que llegue más tarde (con prisa y sin desayunar) podrá aparcar más cerca y, quizás, podrá tomar un café. ¡Previsión! Es lo que se pide.
La planificación es fundamental. Al lado. Todo un parque tecnológico para aparcar creación, innovación y diseño y ser imagen de Gijón. ¡Salud o muerte! Que con tal aparcamiento (lejano en la salud y prohibitivo en la muerte), nada debe quedar a la improvisación.
Creación.- El tradicional atasco previsible; ese creador inagotable ante el desánimo. (Probad a salir y a volver a entrar para no quedaros colgados a la puerta, o formateadlo todo).
Innovación.- Hagamos el trabajo en casa, alejémonos del inútil frenesí que nos aporta un sistema operativo sin visión de futuro.
Diseño.- Establezcamos todo un horario escalonado para reunirnos con los compañeros creativos (los otros: a la hora de los responsables).
Y... ¿el futuro?: el que seamos capaces de crear o ése en el que creímos; pero debemos decidir: ¿Susto o muerte?
¡Aparcad como podáis! Pero eso sí; si llegáis temprano con el tiempo suficiente para desayunar en la cafetería auto-servicio del parque (¡?!) después de que vuestro compañero que vive más lejos os haya ido recogiendo por el camino, hacedlo en la plaza más alejada; así, la persona que llegue más tarde (con prisa y sin desayunar) podrá aparcar más cerca y, quizás, podrá tomar un café. ¡Previsión! Es lo que se pide.
Renovar la mentalidad
Poco o nada, se ha hablado sobre el «marco europeo de cualificaciones para el aprendizaje permanente» (MEC) y mucho sobre el «espacio europeo de educación superior» (EEES). Sin embargo es éste e marco el pertinente a efectos del EEE, y por tanto, necesario para la convergencia europea a todos los niveles. Este tipo de olvidos, es como una maldición histórica que requería de un pacto político para deshacerse de ella y poder mirar más allá. Europa es quien ha establecido ese marco de cualificaciones y los ocho niveles profesionales que las clasifican. Si no se aceptan tales recomendaciones y no se trabaja con ellas, entonces, extraña convergencia sería ésta. Se confirmaría así, aquello de que «si hace 25 años nos sacaban 20 años, ahora, con todo lo que hemos progresado, nos sacan 40 y holgados».
En el MEC se especifica claramente que cuatro de los ocho niveles son la esencia del EEES y, por tanto, estrechamente relacionados con los acuerdos de Bolonia: ciclo corto (nivel 5), primer ciclo (nivel 6), segundo ciclo (nivel 7) y tercer ciclo (nivel 8). ¿Cómo encuadrar estos cuatro niveles? Sí, cuatro y sin olvidar al aprendizaje permanente: un postgrado necesario en función de la empleabilidad para un determinado campo de trabajo u ocupación. De esto se debe hablar; pero no se habla. ¿Acaso aún no se percatan de que el doctorado serán necesario realizarlo desde el propio puesto de trabajo de investigación de una empresa, y que facultará para el desempeño de una ocupación de nivel ocho?
Lo mismo ocurre con el resto de los niveles del EEE. El nivel 4, se adquirirá en el puesto de trabajo, el nivel 3, mediante un postgrado de carácter ocupaciones a posteriori del grado profesional o nivel 2, y el nivel 1, por medio de programas de fondo de garantía social o de escuelas taller o de promoción de empleo.
Hemos perdido 25 años ocultando la importancia del concepto ocupacional del aprendizaje permanente. Y, mira pro donde, ahora nos dicen que no tenemos economía productiva adecuada y que la educación y la formación no superan los mínimos parámetros competitivos. No hemos usado el tiempo que se nos dio –ni lo estamos usando ahora– y aún nos atrevemos a pedir más por el hecho diferencial de las reconversiones industriales de los setenta y ocho realizadas con prejubilaciones de lujo. Es más, lo pedimos porque esas prejubilaciones se acaban y no estamos preparados. ¡A dónde llegamos!
Se presentan como águilas. Pero desde Jovellanos... ¿Sabremos lo que son águilas?, ¿no serán buitres alimentándose del cadáver, volando y ocupando las repisas de las águilas?
Sin renovar mentalidad, ni aceptar errores ¿acaso por fortuna, podremos esperar un futuro mejor?
En el MEC se especifica claramente que cuatro de los ocho niveles son la esencia del EEES y, por tanto, estrechamente relacionados con los acuerdos de Bolonia: ciclo corto (nivel 5), primer ciclo (nivel 6), segundo ciclo (nivel 7) y tercer ciclo (nivel 8). ¿Cómo encuadrar estos cuatro niveles? Sí, cuatro y sin olvidar al aprendizaje permanente: un postgrado necesario en función de la empleabilidad para un determinado campo de trabajo u ocupación. De esto se debe hablar; pero no se habla. ¿Acaso aún no se percatan de que el doctorado serán necesario realizarlo desde el propio puesto de trabajo de investigación de una empresa, y que facultará para el desempeño de una ocupación de nivel ocho?
Lo mismo ocurre con el resto de los niveles del EEE. El nivel 4, se adquirirá en el puesto de trabajo, el nivel 3, mediante un postgrado de carácter ocupaciones a posteriori del grado profesional o nivel 2, y el nivel 1, por medio de programas de fondo de garantía social o de escuelas taller o de promoción de empleo.
Hemos perdido 25 años ocultando la importancia del concepto ocupacional del aprendizaje permanente. Y, mira pro donde, ahora nos dicen que no tenemos economía productiva adecuada y que la educación y la formación no superan los mínimos parámetros competitivos. No hemos usado el tiempo que se nos dio –ni lo estamos usando ahora– y aún nos atrevemos a pedir más por el hecho diferencial de las reconversiones industriales de los setenta y ocho realizadas con prejubilaciones de lujo. Es más, lo pedimos porque esas prejubilaciones se acaban y no estamos preparados. ¡A dónde llegamos!
Se presentan como águilas. Pero desde Jovellanos... ¿Sabremos lo que son águilas?, ¿no serán buitres alimentándose del cadáver, volando y ocupando las repisas de las águilas?
Sin renovar mentalidad, ni aceptar errores ¿acaso por fortuna, podremos esperar un futuro mejor?
El Principado no contratará a más docentes para cursos de desempleados
En este país al sistema para el Aprendizaje Permanente (AP), con más de cincuenta años en Europa y con más de cuarenta en España parece como que fuese conceptualmente opaco.
Pero vayamos por partes como el descuartizador, porque de eso se trata: de un descuartizamiento.
Debo decir sin pudor alguno que: a la sociedad española, y a la asturiana en particular, apenas se las ha informado de la importancia capital del AP como un sistema posterior al aprendizaje inicial; y, si bien éste es público, su imprescindible complemento el AP también lo debe ser.
Como ya he dicho, hace cuarenta años existía un sistema de AP ajustado a las necesidades de entonces y ligado al Ministerio de Trabajo, ese sistema se convirtió en el SEAF-PPO previo a 1980 al que tuve la fortuna de pertenecer impartiendo cursos en La Violeta (Barcelona) donde también impartía cursos la actual directora general de empleo doña Maravillas Rojo Torrecillas que impartía los cursos de dirección y administración de empresas, y si digo esto, es para desmentir el bulo de que los cursos de FP ocupacional son siempre de bajo nivel profesional, a la vez que les aclaro que ocupacional viene de ocupación. ¡Ah! Pero este es otro de esos mitos a desinformar: ¿qué se entiende por ocupación, y qué se entiende por puesto de trabajo; por conocimientos, por habilidades y competencias? Mejor considerar que es sólo el concepto de tener ocupados a los parados. ¿Y los niveles profesionales? Estamos tan actualizados que la famosa nueva FP (¡una más!, y verán como no va a ser la última, pues se sigue intentando reconvertir la inicial en ocupacional, dejando como FP inicial al Bachiller, todo un Frankenstein reconstruido), pues va a usar los cinco niveles profesionales que recomendaba Europa en 1985 y no esos ocho niveles profesionales que recomienda ahora ¿cuál es la novedad?. Que ¿por qué sé esto? Porque soy un viejo indocente que sobrevive al exterminio en el gueto. Que ¿qué es un indocente? Pues aquel funcionario docente del Ministerio de Trabajo que por ley de 1984 queda excluido de sus derechos docentes por no ser ario, perdón, quise decir del MEC. Hermosas siglas que también lo son del marco europeo de cualificaciones profesionales para el AP. Sí, el AP, es ese sistema que hay que ocultar que haya existido, y que hay que inventar a toda velocidad. Que ¿qué es un experto docente? Un profesional contratado para dar seminarios principalmente a profesores del sistema de AP y excepcionalmente a los trabajadores alumnos. Los cuatro centros fijos propios de la FPO están, por tanto, trabajando excepcionalmente bien, pues, en los cuatro centros que tiene Asturias, entre todos, hay cuatro funcionarios docentes dando cursos, perdón quise decir indocentes (no vaya a salir algún sindicalista diciendo que no somos docentes) y 70 expertos docentes. ¡Buen porcentaje! 5,4 % de funcionarios públicos en el sistema formativo que da empleo y garantiza la empleabilidad en esta Asturias sindical y defensora de lo público. Pero si hablamos de discentes... La nunca suficientemente valorada LOGSE (en sus errores), tras amplios y prodigiosos estudios para la reforma, estableció que había dos formaciones: la ocupacional y la continua (una para desempleados y otra para empleados). ¿Qué razones hubo para no ver que sólo era una, cuando era tan obvio para los conocedores de la materia? Ahora dice la consejería, sic una normativa nacional y otra europea obligan a que la formación ocupacional y la continua se fusionen a partir de ahora y, por eso, hemos tenido que cambiar la normativa y ello ha obligado a cambiar la convocatoria de los cursos. Pero verán como seguro que de alguna manera seguirán divididos los discentes y los trabajares con empleo no podrán asistir a los cursos de nuestros centros). En cuanto a los docentes... Esperamos ver a nuestros compañeros llenando los centros fijos propios de la FPO en marzo; bien como expertos docentes, bien como docentes o bien como indocentes. Y que nuestros alumnos puedan tener más esperanza.
Que se ponga algo de racionalidad en tanto despropósito ¡por favor!, porque, si el descuartizador supiese lo que hace, ese Frankenstein español al que el descuartizador no acaba de darle vida, saldría, sino hermoso, sin generar pánico. Porque no se aprende, sino que se insiste en el error con horror y angustia.
Pero vayamos por partes como el descuartizador, porque de eso se trata: de un descuartizamiento.
Debo decir sin pudor alguno que: a la sociedad española, y a la asturiana en particular, apenas se las ha informado de la importancia capital del AP como un sistema posterior al aprendizaje inicial; y, si bien éste es público, su imprescindible complemento el AP también lo debe ser.
Como ya he dicho, hace cuarenta años existía un sistema de AP ajustado a las necesidades de entonces y ligado al Ministerio de Trabajo, ese sistema se convirtió en el SEAF-PPO previo a 1980 al que tuve la fortuna de pertenecer impartiendo cursos en La Violeta (Barcelona) donde también impartía cursos la actual directora general de empleo doña Maravillas Rojo Torrecillas que impartía los cursos de dirección y administración de empresas, y si digo esto, es para desmentir el bulo de que los cursos de FP ocupacional son siempre de bajo nivel profesional, a la vez que les aclaro que ocupacional viene de ocupación. ¡Ah! Pero este es otro de esos mitos a desinformar: ¿qué se entiende por ocupación, y qué se entiende por puesto de trabajo; por conocimientos, por habilidades y competencias? Mejor considerar que es sólo el concepto de tener ocupados a los parados. ¿Y los niveles profesionales? Estamos tan actualizados que la famosa nueva FP (¡una más!, y verán como no va a ser la última, pues se sigue intentando reconvertir la inicial en ocupacional, dejando como FP inicial al Bachiller, todo un Frankenstein reconstruido), pues va a usar los cinco niveles profesionales que recomendaba Europa en 1985 y no esos ocho niveles profesionales que recomienda ahora ¿cuál es la novedad?. Que ¿por qué sé esto? Porque soy un viejo indocente que sobrevive al exterminio en el gueto. Que ¿qué es un indocente? Pues aquel funcionario docente del Ministerio de Trabajo que por ley de 1984 queda excluido de sus derechos docentes por no ser ario, perdón, quise decir del MEC. Hermosas siglas que también lo son del marco europeo de cualificaciones profesionales para el AP. Sí, el AP, es ese sistema que hay que ocultar que haya existido, y que hay que inventar a toda velocidad. Que ¿qué es un experto docente? Un profesional contratado para dar seminarios principalmente a profesores del sistema de AP y excepcionalmente a los trabajadores alumnos. Los cuatro centros fijos propios de la FPO están, por tanto, trabajando excepcionalmente bien, pues, en los cuatro centros que tiene Asturias, entre todos, hay cuatro funcionarios docentes dando cursos, perdón quise decir indocentes (no vaya a salir algún sindicalista diciendo que no somos docentes) y 70 expertos docentes. ¡Buen porcentaje! 5,4 % de funcionarios públicos en el sistema formativo que da empleo y garantiza la empleabilidad en esta Asturias sindical y defensora de lo público. Pero si hablamos de discentes... La nunca suficientemente valorada LOGSE (en sus errores), tras amplios y prodigiosos estudios para la reforma, estableció que había dos formaciones: la ocupacional y la continua (una para desempleados y otra para empleados). ¿Qué razones hubo para no ver que sólo era una, cuando era tan obvio para los conocedores de la materia? Ahora dice la consejería, sic una normativa nacional y otra europea obligan a que la formación ocupacional y la continua se fusionen a partir de ahora y, por eso, hemos tenido que cambiar la normativa y ello ha obligado a cambiar la convocatoria de los cursos. Pero verán como seguro que de alguna manera seguirán divididos los discentes y los trabajares con empleo no podrán asistir a los cursos de nuestros centros). En cuanto a los docentes... Esperamos ver a nuestros compañeros llenando los centros fijos propios de la FPO en marzo; bien como expertos docentes, bien como docentes o bien como indocentes. Y que nuestros alumnos puedan tener más esperanza.
Que se ponga algo de racionalidad en tanto despropósito ¡por favor!, porque, si el descuartizador supiese lo que hace, ese Frankenstein español al que el descuartizador no acaba de darle vida, saldría, sino hermoso, sin generar pánico. Porque no se aprende, sino que se insiste en el error con horror y angustia.
El viejo indocente de la FP para el empleo
A este viejo indocente, con estas noticias que leo en LA NUEVA ESPAÑA de lo que les está ocurriendo a sus compañeros expertos-docentes de la FP para el empleo, le sobrevienen tormentas electromagnéticas que afectan a todas sus conexiones de banda estrecha; sobre todo, por todo lo que ello significa para la FP para el empleo y del aprendizaje permanente, y en lo que todo ello llega a repercutir en la competitividad productiva de esta región.
Miren ustedes, si hay una formación que requiera de fijeza y dedicación de sus docentes es está del aprendizaje permanente y de las enseñanzas de última novedad para la empleabilidad de sus alumnos. Que ¿por qué? Pues muy fácil: no se pueden tirar piedras al aire en vertical sin tener la garantía de cierta cobertura de seguridad. Se imaginan a un fontanero de una villa o ciudad (?), por ejemplo- enseñando a 12 alumnos todas las destrezas y habilidades de la profesión, tanto cognitivas (uso del pensamiento lógico, intuitivo y creativo) y prácticas (fundadas en la destreza manual y en el uso de métodos, materiales, herramientas e instrumentos). Bueno pues piensen un poco más y por el lado de la patronal: si una empresa tuviese esos conocimientos, destrezas y competencias los enseñaría a otras personas que acabarían en otras empresas. Piensen que están en España y en Asturias, donde la práctica habitual y encarnizada es el quítate tú que me pongo yo sin consideración alguna; donde somos incapaces de la colaboración para comerse el mundo, pero sí somos muy capaces de la zancadilla para llegar a estar mejor situados en el pesebre de la subvención o de la eliminación de la competencia de nuestro vecino (¿qué pensáis al respecto desde los CIFP?). Ahora piensen desde los sindicatos: el trabajador ejemplar que está sindicado con sus horas sindicales promovería el time-binding de trasmitir sus logros a sus compañeros. Les recuerdo que estamos en España y en Asturias donde se ha hecho tan popular Mike knife (Bobby Darin incluido) para bailar y seguir rotando entre sí sus puestos de responsabilidad democrática y de obediencia debida que cualquiera se atreve a entrar en la pista de baile.
Esta es una formación de gente proactiva dispuesta a tirar del carro. Pero... si no se les da cierta garantía.
Recuerden, o sepan, que este deshacerse de la formación para el empleo y del aprendizaje permanente como entidad pública ya empezó en 1980 con la creación del INEM y la degradación paulatina, para que no se notase mucho, de toda la formación que estaba en el Ministerio de Trabajo (léase, además, las Universidades Laborales) y ¿Qué tal nos ha ido?, y ¿por qué se hizo esto?, y ¿no habrá habido envidias y intereses económicos espurios para ir deshaciéndose de una formación cercana a los sistemas productivos?, ¿se acuerdan de que los informes internacionales inciden en que la formación en España está alejada de los sistemas productivos? Pues menos mal que están metidos de lleno los AASS en ella.
Piensen que si entonces Europa nos llevaba ventaja, con todo lo que hemos progresado desde entonces con su ayuda, ahora nos sacan más ventaja; y no crean que Europa va de maravilla en estos temas (intenta ir, que ya es bastante).
En Asturias lo que ocurre es que al lado de un asturiano hay, con toda probabilidad, otro asturiano. Y que los buenos, pro-activos, competentes y colaboradores, a pesar de lo que nos aman, se tuvieron que irse, y muchos están dispuestos a regresar si pudieran Pero no encuentran esa empresa en donde con garantía puedan entregarse a fondo con la garantía de progresar y promocionar sin tener que encontrarse, después de 20 años de entrega y dedicación, con que el trabajo se lo van a dar a otro... Porque sí. Como les está ocurriendo a nuestros expertos-docentes.
Miren ustedes, si hay una formación que requiera de fijeza y dedicación de sus docentes es está del aprendizaje permanente y de las enseñanzas de última novedad para la empleabilidad de sus alumnos. Que ¿por qué? Pues muy fácil: no se pueden tirar piedras al aire en vertical sin tener la garantía de cierta cobertura de seguridad. Se imaginan a un fontanero de una villa o ciudad (?), por ejemplo- enseñando a 12 alumnos todas las destrezas y habilidades de la profesión, tanto cognitivas (uso del pensamiento lógico, intuitivo y creativo) y prácticas (fundadas en la destreza manual y en el uso de métodos, materiales, herramientas e instrumentos). Bueno pues piensen un poco más y por el lado de la patronal: si una empresa tuviese esos conocimientos, destrezas y competencias los enseñaría a otras personas que acabarían en otras empresas. Piensen que están en España y en Asturias, donde la práctica habitual y encarnizada es el quítate tú que me pongo yo sin consideración alguna; donde somos incapaces de la colaboración para comerse el mundo, pero sí somos muy capaces de la zancadilla para llegar a estar mejor situados en el pesebre de la subvención o de la eliminación de la competencia de nuestro vecino (¿qué pensáis al respecto desde los CIFP?). Ahora piensen desde los sindicatos: el trabajador ejemplar que está sindicado con sus horas sindicales promovería el time-binding de trasmitir sus logros a sus compañeros. Les recuerdo que estamos en España y en Asturias donde se ha hecho tan popular Mike knife (Bobby Darin incluido) para bailar y seguir rotando entre sí sus puestos de responsabilidad democrática y de obediencia debida que cualquiera se atreve a entrar en la pista de baile.
Esta es una formación de gente proactiva dispuesta a tirar del carro. Pero... si no se les da cierta garantía.
Recuerden, o sepan, que este deshacerse de la formación para el empleo y del aprendizaje permanente como entidad pública ya empezó en 1980 con la creación del INEM y la degradación paulatina, para que no se notase mucho, de toda la formación que estaba en el Ministerio de Trabajo (léase, además, las Universidades Laborales) y ¿Qué tal nos ha ido?, y ¿por qué se hizo esto?, y ¿no habrá habido envidias y intereses económicos espurios para ir deshaciéndose de una formación cercana a los sistemas productivos?, ¿se acuerdan de que los informes internacionales inciden en que la formación en España está alejada de los sistemas productivos? Pues menos mal que están metidos de lleno los AASS en ella.
Piensen que si entonces Europa nos llevaba ventaja, con todo lo que hemos progresado desde entonces con su ayuda, ahora nos sacan más ventaja; y no crean que Europa va de maravilla en estos temas (intenta ir, que ya es bastante).
En Asturias lo que ocurre es que al lado de un asturiano hay, con toda probabilidad, otro asturiano. Y que los buenos, pro-activos, competentes y colaboradores, a pesar de lo que nos aman, se tuvieron que irse, y muchos están dispuestos a regresar si pudieran Pero no encuentran esa empresa en donde con garantía puedan entregarse a fondo con la garantía de progresar y promocionar sin tener que encontrarse, después de 20 años de entrega y dedicación, con que el trabajo se lo van a dar a otro... Porque sí. Como les está ocurriendo a nuestros expertos-docentes.
¿La nueva FP?
El sistema formativo sigue conceptual y estructuralmente equivocado sin distinguir, diferenciar e integrar. ¿Hemos hecho mal las cosas? No importa, racionalicemos la experiencia y adoptemos cambios. Como sociedad, debemos enfrentarnos a nuestras propias mentiras. Las dificultades financieras pasarán, pero los que han anquilosado el motor industrial porque molestaba en esa bajada a tumba abierta que fue la locura pasada, ¿con qué acelerarán luego? Explíquenlo y no justifiquen tanto.
La nueva FP es conceptualmente errónea y persiste en la misma actitud y error que en los ochenta nos deparó la LOGSE: no admite la secuenciación estructural del aprendizaje inicial y el permanente, no admite que tras la FP inicial, viene la FP para el Empleo y el aprendizaje permanente, y que, tras ésta, viene la FP en el Trabajo. Secuenciación aplicable a todos los niveles inclusive Bolonia y su EEES. Éste ha sido siempre el error: no asumir y explicar correctamente lo que significa la FP permanente (artículo 150 del tratado de constitución de la UE de 1957) mientras, constantemente se la iba cambiando el nombre para despistar y que no distinguiésemos que (ocupacional, continua, para el empleo...) son siempre la misma formación.
Los acuerdos de Bolonia marcan un principio para el EEES, pero el objetivo es este MEC del que tan poco se habla y que lleva la apostilla de: para el aprendizaje permanente. Un marco estructural de conocimientos, destrezas y competencias de ocho niveles profesionales donde: conocimientos son el grado de la FP inicial a los que le sigue el postgrado de la FP permanente con la adquisición de destrezas en busca de la empleabilidad y el aprendizaje permanente, para, por último, llegar a las competencias que se adquieren formándose en el propio puesto de trabajo ejerciendo la ocupación pertinente. Pero parece ser que, cada vez que se mencionan los aspectos de este marco a algún responsable oficial, se responde que no es de obligado cumplimiento y que sólo es una recomendación europea. Pero entonces ¿No seguimos las recomendaciones?
Alguien debe explicar a la sociedad lo que está ocurriendo. Para ello, qué tal el plantearse que, tras la educación como base para la vida y para la formación profesional, se debe buscar respuesta a estas tres preguntas: ¿dónde se aprenden los conocimientos profesionales necesarios para que nos duren toda la vida laboral bajo la forma de un título académico profesional?, ¿quién nos debe enseñar las destrezas cognitivas y prácticas pertinentes para satisfacer permanentemente nuestras necesidades de empleabilidad a lo largo de toda la vida, desde la inicial ocupación hasta la final, acreditándonos para las mismas?, ¿puede haber algún sitio mejor que el del propio puesto de trabajo para adquirir las competencias finales profesionales que nos hacen responsables y autónomos ejerciendo la ocupación de las mismas? Esas estructuras y esas instituciones deben existir diferenciadas y ser públicas y gratuitas. Y, ya se estaba realizando la segunda en el MT (Ministerio de Trabajo) en los setenta y parada en seco en los ochenta.
Pero si creen que todo ha sido perfecto desde los ochenta, pues... ¿Qué quieren que les diga? Tendremos lo pertinente (y será duradero) para el futuro de nuestras generaciones y nuestra competitividad productiva y económica.
La nueva FP es conceptualmente errónea y persiste en la misma actitud y error que en los ochenta nos deparó la LOGSE: no admite la secuenciación estructural del aprendizaje inicial y el permanente, no admite que tras la FP inicial, viene la FP para el Empleo y el aprendizaje permanente, y que, tras ésta, viene la FP en el Trabajo. Secuenciación aplicable a todos los niveles inclusive Bolonia y su EEES. Éste ha sido siempre el error: no asumir y explicar correctamente lo que significa la FP permanente (artículo 150 del tratado de constitución de la UE de 1957) mientras, constantemente se la iba cambiando el nombre para despistar y que no distinguiésemos que (ocupacional, continua, para el empleo...) son siempre la misma formación.
Los acuerdos de Bolonia marcan un principio para el EEES, pero el objetivo es este MEC del que tan poco se habla y que lleva la apostilla de: para el aprendizaje permanente. Un marco estructural de conocimientos, destrezas y competencias de ocho niveles profesionales donde: conocimientos son el grado de la FP inicial a los que le sigue el postgrado de la FP permanente con la adquisición de destrezas en busca de la empleabilidad y el aprendizaje permanente, para, por último, llegar a las competencias que se adquieren formándose en el propio puesto de trabajo ejerciendo la ocupación pertinente. Pero parece ser que, cada vez que se mencionan los aspectos de este marco a algún responsable oficial, se responde que no es de obligado cumplimiento y que sólo es una recomendación europea. Pero entonces ¿No seguimos las recomendaciones?
Alguien debe explicar a la sociedad lo que está ocurriendo. Para ello, qué tal el plantearse que, tras la educación como base para la vida y para la formación profesional, se debe buscar respuesta a estas tres preguntas: ¿dónde se aprenden los conocimientos profesionales necesarios para que nos duren toda la vida laboral bajo la forma de un título académico profesional?, ¿quién nos debe enseñar las destrezas cognitivas y prácticas pertinentes para satisfacer permanentemente nuestras necesidades de empleabilidad a lo largo de toda la vida, desde la inicial ocupación hasta la final, acreditándonos para las mismas?, ¿puede haber algún sitio mejor que el del propio puesto de trabajo para adquirir las competencias finales profesionales que nos hacen responsables y autónomos ejerciendo la ocupación de las mismas? Esas estructuras y esas instituciones deben existir diferenciadas y ser públicas y gratuitas. Y, ya se estaba realizando la segunda en el MT (Ministerio de Trabajo) en los setenta y parada en seco en los ochenta.
Pero si creen que todo ha sido perfecto desde los ochenta, pues... ¿Qué quieren que les diga? Tendremos lo pertinente (y será duradero) para el futuro de nuestras generaciones y nuestra competitividad productiva y económica.
Reto públicamente a...
Leo el anuncio institucional publicado en LA NUEVA ESPAÑA (22-02-2009): Se abre plazo de presentación de ofertas para la impartición de los cursos de Formación para el Empleo 2009. Y, ante esta formulación, mi indignación no puede resistirse. Por lo que reto públicamente al Excelentísimo Rector Magnífico de la Universidad de Oviedo a que, y dada la innovación del método, abran también plazo para la presentación de ofertas públicas para la impartición de los próximos cursos en la Universidad de Oviedo con el fin de proveer de plazas docentes para los mismos o, por el contrario, explique directamente, o por medio del representante pertinente de su equipo rector, el rechazo a tal método administrativo para la impartición mayoritaria de cursos dentro de su Universidad o de cualquier otra institución pública de enseñanza. Y hago esto porque creo que la Universidad debe dar ejemplo y explicación de las cosas que ocurren, y aún más de las más cercanas; y, puesto que los centros propios de Formación para el Empleo de Asturias son una institución de enseñanza tan pública como la Universidad de Oviedo, considero que todo debería ser razonablemente inteligible, o acabaremos todos de igual modo. Asimismo, reto a la Dirección General de Formación Profesional de la Consejería de Educación y Ciencia a que explique por qué, si es tan bondadoso el método, no lo aplica en todas las instituciones de enseñanza que tiene a su cargo, o cuál es el motivo conceptual (los circunstanciales y puntuales no interesan) para que en unos centros de Formación Profesional permanente del artículo 150 del tratado constitutivo de la UE (llámenla reglamentariamente como quieran) públicos (construidos por el Ministerio de Trabajo en su día) se abra plazo de presentación de ofertas para la impartición del 95 por ciento de sus cursos. Propios sí, pues no en vano son centros propiedad de la Administración y construidos para tal fin.
Y en otro orden, pero por igual motivo, reto a FETE-UGT (sindicato al que me afilié en 1983) a que impida inmediatamente tal despropósito o, en caso contrario, deberá entenderse que no lo rechaza y, por tanto, que da su aprobación. (A los defensores de la enseñanza pública no los reto porque ya no existen; y, si a partir de ahora surge alguno en alguna manifestación pública o privada presentándose como tal, no le hagan ni caso, será cualquier cosa menos defensor de la enseñanza pública o, acaso sino... El acosador con máscara).
Y (en este caso no es un reto aunque sí una ardiente curiosidad que agradecería con suma gentileza me fuese explicada y satisfecha) me refiero y me dirijo a todos los directores de instituciones de enseñanza, tanto pública como privada, que, puesto que no me consta que ninguna institución de enseñanza tenga este método establecido como forma de proveer de docentes a sus cursos, me digan: ¿por qué no lo hacen? ¿Podrían explicarlo? ¿No será porque esta solicitud de ofertas administrativas (y su tendencia al mérito económico) es una barbaridad?
Unas páginas más allá del mismo diario de LA NUEVA ESPAÑA, don Javier Fernández Fernández nos ilustra que lo que esta crisis ha venido a poner de manifiesto con total crudeza es que la única garantía verdadera es la que proporciona el Estado con todo su arsenal de instrumentos. Debes perdonarme, compañero, pero es tal la crudeza de las cosas que le ocurren a esta FP permanente para la Empleabilidad que cuesta entenderte, sobre todo esa parte de: ... garantía verdadera... que proporciona el Estado con todo su arsenal de instrumentos. Fíjate, compañero, lo desorientada que está la cosa poniéndole nombres a la FP permanente (primero fue ocupacional, luego la dividieron añadiendo lo de continua, siendo la misma) que ahora que se le ha puesto FP para el Empleo se comete un grave error conceptual (al menos desde mi punto de vista). Empleo es lo que ofrece el empresario, empleabilidad es la fuerza del trabajador. Por eso, para mí, nunca será FP para el Empleo, sino para la Empleabilidad. ¿No crees que los conceptos tienen que tener su nombre correcto y sin máscara? ¿Por qué lo harán?
Y en otro orden, pero por igual motivo, reto a FETE-UGT (sindicato al que me afilié en 1983) a que impida inmediatamente tal despropósito o, en caso contrario, deberá entenderse que no lo rechaza y, por tanto, que da su aprobación. (A los defensores de la enseñanza pública no los reto porque ya no existen; y, si a partir de ahora surge alguno en alguna manifestación pública o privada presentándose como tal, no le hagan ni caso, será cualquier cosa menos defensor de la enseñanza pública o, acaso sino... El acosador con máscara).
Y (en este caso no es un reto aunque sí una ardiente curiosidad que agradecería con suma gentileza me fuese explicada y satisfecha) me refiero y me dirijo a todos los directores de instituciones de enseñanza, tanto pública como privada, que, puesto que no me consta que ninguna institución de enseñanza tenga este método establecido como forma de proveer de docentes a sus cursos, me digan: ¿por qué no lo hacen? ¿Podrían explicarlo? ¿No será porque esta solicitud de ofertas administrativas (y su tendencia al mérito económico) es una barbaridad?
Unas páginas más allá del mismo diario de LA NUEVA ESPAÑA, don Javier Fernández Fernández nos ilustra que lo que esta crisis ha venido a poner de manifiesto con total crudeza es que la única garantía verdadera es la que proporciona el Estado con todo su arsenal de instrumentos. Debes perdonarme, compañero, pero es tal la crudeza de las cosas que le ocurren a esta FP permanente para la Empleabilidad que cuesta entenderte, sobre todo esa parte de: ... garantía verdadera... que proporciona el Estado con todo su arsenal de instrumentos. Fíjate, compañero, lo desorientada que está la cosa poniéndole nombres a la FP permanente (primero fue ocupacional, luego la dividieron añadiendo lo de continua, siendo la misma) que ahora que se le ha puesto FP para el Empleo se comete un grave error conceptual (al menos desde mi punto de vista). Empleo es lo que ofrece el empresario, empleabilidad es la fuerza del trabajador. Por eso, para mí, nunca será FP para el Empleo, sino para la Empleabilidad. ¿No crees que los conceptos tienen que tener su nombre correcto y sin máscara? ¿Por qué lo harán?
¿Agentes del miedo? ¡No! de la esperanza
Miedo sí ¡y mucho! al pasado, pero la esperanza es el futuro. Sí, tengo miedo a nuestro pasado político del paraíso natural (como si pudiéramos vivir todos en él de él) menospreciando la esperanza de la riqueza natural de nuestros valles que hubiera podido dirigirnos en un esfuerzo colectivo que, coordinado por las TICs, hiciera surgir multitud de pequeñas empresas familiares en cooperativas que comercializarían por todo el mundo los productos industrializados de su empresa. Tengo miedo de vivir una semana negra tras otra en un abierto hasta el amanecer de jóvenes que no están despiertos al mundo diurno en el que deberían abrirse paso luchando codo con codo como emprendedores beneficiados del descanso de la noche. Tengo miedo de las playas artificiales que revalorizan terrenos de unos astilleros a los que no se les apoyó a ser más competitivos porque había que financiar colosales obras en el Musel para afianzar industrias del pasado sobre las que no hemos sido capaces de generar ningún valor añadido. Tengo miedo de una clase sindical irresponsable que ha vivido por encima del valor de sus cuotas sindicales mientras mandaba a los trabajadores a cursos (hasta de francés) para labrarse un porvenir. Ahora a los cuatro centros públicos de Oviedo, Langreo, Gijón y Avilés (únicos oficiales desde siempre, y ridículo porcentaje frente a tanto centro colaborador) se les deja sin equipo de docentes porque ellos sí saben, y quizá por eso se les abandona como cascarones de ladrillo para, en vez de formar equipo docente, formar todo aquello que sobre papel se aguante, ¿dónde quedará la experiencia que dicta que las cosas no van bien en FP y que la enésima reforma aún no será la última? Tengo miedo de ver cómo los agentes de la esperanza, los expertos-docentes de estos centros, son enviados al desempleo: la suerte ésta echada. Tengo miedo de los empresarios que basan su competitividad en la subvención y la contratación de salarios ínfimos con horas extra sin pagar y horas financiadas como formación gratuitas, cuando están obviando la innovación tecnológica y del producto, para ver cómo no se puede alcanzar una competitividad para la que es necesario elevar los conocimientos, destrezas y competencias de los trabajadores fijos y estables como equipo bien formado (esos grandes desconocidos). Miedo a preguntarme ¿sobre qué FP inicial se construirá aprendizaje permanente para la competitividad? Miedo de una oposición que no quiere gobernar porque está a gusto perpetuándose como oposición y sin renovar. Y, por último, os tengo miedo a vosotros que, viendo lo previsible o ciegos, no arrojasteis a un lado tanto canto de cigarra porque la hormiga era una idealista, una agente del miedo y una desencantada. Tengo miedo a la cafetera en la que el agua hierve y el café no sale. Sí, tengo miedo a que os quedéis, como dice mi amigo el chileno, con las fórmulas mágicas para obtener euros para gastar más papel, comprar más grasa, más plástico, etcétera. Y, al final, consumo y basura; no productos responsables.
No, no temo al futuro si en este presente nos deshiciésemos del pasado para que, identificado para la Historia, jamás volviésemos a temer abrir caminos a la libertad, ni negásemos esfuerzos al emprendedor en libre competencia. Aparecería así una esperanza creciente, con tal de que los predicadores de la causa os apartarais a un lado, dejarais de cantar y, al menos por vergüenza, os callarais una temporada. No se trata de impedir que os expreséis, sino de poder oír en el silencio el angustioso sonido del marchitar y secar de tantos resultados que brotan lacios como consecuencia de vuestra alegre y cantora siembra pasada.
No, no temo al futuro si en este presente nos deshiciésemos del pasado para que, identificado para la Historia, jamás volviésemos a temer abrir caminos a la libertad, ni negásemos esfuerzos al emprendedor en libre competencia. Aparecería así una esperanza creciente, con tal de que los predicadores de la causa os apartarais a un lado, dejarais de cantar y, al menos por vergüenza, os callarais una temporada. No se trata de impedir que os expreséis, sino de poder oír en el silencio el angustioso sonido del marchitar y secar de tantos resultados que brotan lacios como consecuencia de vuestra alegre y cantora siembra pasada.
Seguir adelante
España nunca quiso fabricar, sólo conquistar. Durante ocho siglos fue resistir y seguir adelante. Luego continuó lanzándose al abismo del océano conquistando América. Para, a continuación, hacer surgir un río de oro y plata que fluyó hacia la Europa de la Contrarreforma con nuestros tercios portadores de plata y oro. Otros fabricaban, y nosotros comprábamos o tomábamos, y Europa progresaba. España era un desierto industrial de áridos campos y rebaños de merinas cuya lana salía hacia Inglaterra a través del puerto de Bilbao, o se tejía en Cataluña: los dos únicos oasis. Luego vino el despilfarro del imperio y el continuar al grito de ¡que inventen y fabriquen ellos! Orgullo, asonadas y guerras civiles justifican la decisión de Larra: el dolor. Hasta que, tras una guerra civil fraticida y una guerra mundial que asoló Europa, nos metemos en el negocio. Primero fue con el carbón de Asturias para locomotoras y barcos de vapor de la bélica actividad mundial, después... Ya no fue negocio. En los sesenta comienza el despegue industrial en España donde Asturias contribuía con carbón (ya no rentable) siderurgia y acero (el más feo y mínimo valor añadido). Las manchas industriales se extienden con la industria tecnológica de alto valor añadido: Madrid, Valladolid, Pamplona, Zaragoza, Valencia... (Asturias sigue igual: va para atrás). La formación era un bien importante en el que se invertía, sobre todo, a través del Ministerio de Trabajo con universidades laborales y sistemas de FP permanente. Las costas del desierto, con sus playas, se llenan de turistas europeos que traen sueldos y pensiones instalándose en segundas viviendas para el ocio (todo un negocio, como si de instalarse la organización en Nevada se tratara). La FP permanente siembra centros propios de la misma por toda la geografía española, y los buenos oficiales se convertían con su ayuda en buenos técnicos. La energía eléctrica, proveniente de los embalses, crecía y la energía nuclear hacía su aparición para poner proa al futuro. Hasta ese momento, nuestro ímpetu histórico de fabricación tecnológica más bien no había sido. En 1980, cuando era el momento de redoblar los esfuerzos de esa Formación Profesional permanente que se impartía desde el Ministerio de Trabajo y de que los industriales se diesen cuenta de que había que ir al valor añadido, que el empresariado debía ser, y hacer, algo propio y no ser siervos de multinacionales foráneas o dependientes de empresas públicas poco rentables puesto que no todo negocio es empresa, cuando en esa época había una gran esperanza en el esfuerzo social y la libertad; todo ese ímpetu se para. Ya no queremos formarnos para estar en la avanzada de la tecnología, ya no queremos energía nuclear, ya no queremos fabricar con alto valor añadido, sólo queremos hacer negocio, y el negocio está en conseguir subvenciones europeas y desparramarlas; bajos salarios para jóvenes, o gratis total como formación inexistente, para engañar a la productividad. El negocio era venderle al extranjero una habitación con vistas a un paraíso natural de papel cuché con servicio completo de habitaciones incluido, y también se le venden nuestras empresas nacionales del INI. Las universidades laborales se transforman en... Vaya usted, y compruébelo. Y a la FP permanente de medios propios se la extingue pretendiendo transformar sus centros en aularios, sus docentes en indocentes, sus expertos-docentes en prescindibles... ¡Lo habéis conseguido! ¿Ahora qué? No me crean a mí, crean a Paul Krugman: La situación será aterradora para España durante años, o a Santiago Niño Becerra: Año tras año la foto fija de España ha ido mostrando una posición mucho peor que la media europea en inversión de I+D, conocimiento, innovación y formación permanente. Crash en el 2010. No señor Rabanal, no es cierto que esta crisis fuera imprevisible cuando quien no siembra desparrama y, lo previsible, aún no llegó, y, ¡sí! Habrá que hacer algo: reabran la escala media docente de la FP permanente, den reconocimiento docente a sus docentes y fijeza a los expertos docentes que estaban en sus centros de formación, y... Demuéstrese capacidad para seguir adelante.
Resurreción. Asturias lo tiene crudo
La vieja dama industrial con el maquillaje caído y el negro rimel de lagrimas corriéndole por la cara se lleva nuestro cadáver. No supimos tratarla, nos faltó educación y formación y, por un matrimonio oportunista, la abandonamos. La realidad nos alcanza y aún la negamos. Veinticinco años combatiendo al falso maquillaje intentando desenmascararlo, dejan un aburrimiento insoportable al ver crecer la artrosis en la columna vertebral de la formación sin que nada cambie las malas decisiones. Y, si la masa crítica de talento, riqueza y cultura no llega a formarse, el talento se escapará ágil, atraído por otro foco de atracción.
En tiempos relativamente fáciles debemos prepararnos para los difíciles y, cuando éstos lleguen, poner en marcha todo el esfuerzo y el potencial de conocimientos para resistir, preparándonos para cuando la siguiente actividad deba comenzar y, cuando llegue ese momento, hacerlo sin demora (el ingenio es polar, la imprudencia ecuatorial). Las generaciones son como las estaciones de un periodo histórico. Cuando el hombre llega a la madurez profesional del otoño y ve como las paredes se desmoronan alrededor socavadas por aquello que ha combatido al modo de Sísifo, sólo le queda seguir y aconsejar.
El caso es que España no se preparó ni se esforzó, sino que, como buen país del sur del norte (ecuatorial), supuso que no había estaciones, que siempre era primavera en el hipermercado y que mañana, es mañana, y no que dentro de seis meses amanece. Alegremente compró y vendió paisajes, propiedades y ladrillos. No aprovechó el tiempo para estudiar y formarse; ni investigar conocimientos, ni desarrollar destrezas, ni innovar competencias. ¿Por qué preocuparse del futuro si todos los índices dicen que el año que viene seguiremos vendiendo lo mismo y ganando las elecciones? Se cayó en el disparate, de incluso de no enseñar "lo humano". ¿Para qué estudiar humanidades? (¿Pensar? Peligro de muerte). No te esfuerces en alcanzar la universidad, obtendrás un mejor y más rápido empleo con la FP (en Corea el 90% alcanza los estudios superiores) y claro, así podrás consumir más rápido en esa prometida eterna primavera. La formación fue un negocio colaborador y una canonjía, y... Un dividirse en 17, y un ensimismarse, y... Un considerar al aprendizaje permanente institucional y público como algo extraño a despreciar y desconsiderar. Ni siquiera se compararon objetivamente sus horas docentes en destrezas cognitivas de materias específicas impartidas en un ambiente práctico por un docente proveniente de la empresa (aquí descrédito), con cualquier otras impartidas por cualquier otra institución en dicha materia específica (aquí crédito). ¿Para qué diablos se va a necesitar tales destrezas? ¡Ya me las enseñarán en la empresa! Pero desengáñate, no están para enseñarte una ocupación sino para emplearte en una. Si se desprecian destrezas cognitivas, ¿qué se puede desarrollar?. Sin embargo, por medio de un aprendizaje permanente (FP para la empleabilidad) institucional y público, llegarías a comprender que la autentica competitividad no es un negocio, es una empresa con talento. Cuánto abandono y esclavitud se prevé, ¿cuál será el precio para conseguir un buen empleo? Se aproxima 2013 y la hora de pagar lo consumido, ¿produciremos? Y en el 2025 el relevo más extraño ¿estará preparado el relevo generacional?
En tiempos relativamente fáciles debemos prepararnos para los difíciles y, cuando éstos lleguen, poner en marcha todo el esfuerzo y el potencial de conocimientos para resistir, preparándonos para cuando la siguiente actividad deba comenzar y, cuando llegue ese momento, hacerlo sin demora (el ingenio es polar, la imprudencia ecuatorial). Las generaciones son como las estaciones de un periodo histórico. Cuando el hombre llega a la madurez profesional del otoño y ve como las paredes se desmoronan alrededor socavadas por aquello que ha combatido al modo de Sísifo, sólo le queda seguir y aconsejar.
El caso es que España no se preparó ni se esforzó, sino que, como buen país del sur del norte (ecuatorial), supuso que no había estaciones, que siempre era primavera en el hipermercado y que mañana, es mañana, y no que dentro de seis meses amanece. Alegremente compró y vendió paisajes, propiedades y ladrillos. No aprovechó el tiempo para estudiar y formarse; ni investigar conocimientos, ni desarrollar destrezas, ni innovar competencias. ¿Por qué preocuparse del futuro si todos los índices dicen que el año que viene seguiremos vendiendo lo mismo y ganando las elecciones? Se cayó en el disparate, de incluso de no enseñar "lo humano". ¿Para qué estudiar humanidades? (¿Pensar? Peligro de muerte). No te esfuerces en alcanzar la universidad, obtendrás un mejor y más rápido empleo con la FP (en Corea el 90% alcanza los estudios superiores) y claro, así podrás consumir más rápido en esa prometida eterna primavera. La formación fue un negocio colaborador y una canonjía, y... Un dividirse en 17, y un ensimismarse, y... Un considerar al aprendizaje permanente institucional y público como algo extraño a despreciar y desconsiderar. Ni siquiera se compararon objetivamente sus horas docentes en destrezas cognitivas de materias específicas impartidas en un ambiente práctico por un docente proveniente de la empresa (aquí descrédito), con cualquier otras impartidas por cualquier otra institución en dicha materia específica (aquí crédito). ¿Para qué diablos se va a necesitar tales destrezas? ¡Ya me las enseñarán en la empresa! Pero desengáñate, no están para enseñarte una ocupación sino para emplearte en una. Si se desprecian destrezas cognitivas, ¿qué se puede desarrollar?. Sin embargo, por medio de un aprendizaje permanente (FP para la empleabilidad) institucional y público, llegarías a comprender que la autentica competitividad no es un negocio, es una empresa con talento. Cuánto abandono y esclavitud se prevé, ¿cuál será el precio para conseguir un buen empleo? Se aproxima 2013 y la hora de pagar lo consumido, ¿produciremos? Y en el 2025 el relevo más extraño ¿estará preparado el relevo generacional?
Denle una oportunidad a Bolonia y a su concepto ¡ya!
Leo los comentarios publicados por LA NUEVA ESPAÑA sobre Bolonia y aparecidos el 19-04-09 y No es que esté en desacuerdo con lo expuesto por la directora general de Universidades, ni con lo dicho por la vicerrectora de la Universidad de Oviedo, ni siquiera que esté en contra de este proceso de Bolonia, pues soy un ferviente admirador de sus conceptos desde hace más de treinta años; es que no se dice todo, y ni tan siquiera se quiere ver su concepto estructurado de futuro. Lo primero que se debe ver, es que sólo es un proceso para que se adapte al MEC (Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente) el EEES. Un marco que, éste sí, pone las bases para un proceso estructurado y de futuro. El susodicho marco es un sistema para homologar ocupaciones y, por tanto, imprescindible para buscar empleo o trabajar en Europa. Pero no es sólo un marco para EEES, es también un marco para todo el EEE.
Obviamente, a la hora de homologar, primero habrá que homologar titilaciones que acrediten conocimiento, como muy bien dice la directora general de Universidades, pero después se deberán acreditar destrezas para dichas ocupaciones (el ldo. en Derecho, para abogado). Todo este proceso sólo es la actualización de un discurso conceptual muchísimo más viejo. Así, si uno mira el MEC (EQF) y reflexiona, lo primero que le llamará la atención es la coletilla para el aprendizaje permanente. Luego se está hablando de un concepto más amplio que el de las titulaciones de la formación inicial, se está hablando de las acreditaciones ocupacionales de la formación permanente y de la empleabilidad de las personas. Otra cosa que llama la atención es que establece ocho niveles profesionales. Me referiré siempre a ellos en este escrito y no a los se usan oficialmente en España, y como novedad, pues, ¡fíjense!, se utilizan los mismos niveles profesionales que se establecieron en Europa en 1985 para el SEDOC (el pertinente MEC (EQF) de la época). La otra cosa que se observa es que, dichos niveles profesionales para clasificar las ocupaciones en la búsqueda de empleo, se describen en términos de:
- Conocimientos (propios de la formación profesional inicial): El CFGM (2º nivel profesional); el CFGS (ciclo corto de Bolonia); y el grado universitario (1º ciclo de Bolonia). Conocimientos para la obtención de una titulación que acredita durante toda la vida sin que requiera de actualización para su validez.
- Destrezas (propias de la formación para el empleo): La formación tipo ocupación de la FPPE; postgrado del CFGM y 3º nivel profesional. La formación tipo específico de la FPPE, específica de una tecnología o materia; postgrado del CFGS y del aprendizaje permanente de aquellos profesionales destacados que deban convertirse en técnicos específicos en dicha materia y 5º nivel profesional, pero también como formación práctica y específica para aquellos graduados universitarios que necesiten profundizar en destrezas cognitivas y tecnológicas en la materia, que serían el 6º nivel profesional. Por último, los másteres oficiales de las Universidades que desarrollan las destrezas en una ocupación a nivel de licenciatura, el 7º nivel profesional. Esta acreditación de destrezas requerirá del aprendizaje permanente a todo lo largo de la vida y, por tanto, de su actualización. Una persona, estadísticamente, llega a desarrollar de tres a cinco ocupaciones a lo largo de su vida (estadísticas europeas de los ochenta).
- Competencias (las que se adquieren trabajando en la empresa, o bien como prácticas, o bien como reconocimiento de una experiencia laboral): Estas competencias son siempre el resultado del trabajo en una empresa en un determinado puesto de trabajo e, incluso, tienen dos niveles profesionales propios: el nivel profesional 4, que convierte a un profesional de nivel 3 en lo que, aquí, se denomina oficial de primera como reconocimiento de su experiencia y excelencia profesional. Y el trabajo de investigación en una empresa, o en una Universidad, que prepara a un licenciado de nivel 7º para la obtención del doctorado y 8º nivel profesional (como saben muy bien algunos Erasmus que desarrollan su investigación y sacan el doctorado trabajando en una empresa).
Esto es muy importante y no se dice. Son los conceptos que se deben explicar a la sociedad antes de entrar en otras consideraciones, tales como: si será pública y gratuita la formación necesaria para la empleabilidad y el desarrollo de una ocupación a todo lo largo de la vida, o si habrá que pedir prestamos a crédito de (0,0 de interés) para pagarla una vez que se esté trabajando, o si durante la vida laboral se deberán actualizar para mejorar la empleabilidad. Sino manejamos bien estos conceptos, volvemos a la agitación de hélice que no mueve barco y estaremos anclados en un mismo sitio y sin conceptos para enfrentarnos al más allá de nuestras ensimismadas costas. Piénsese que Colón solo era un marinero que pidió asilo para él y su hijo en un monasterio. Y, ciertamente, sabía que navegando hacia el oeste se llegaba a alguna parte. ¿Seguiremos en la costa anclados con gran agitación de aguas? O... Veremos y reconoceremos lo que nunca quisimos ver para, desde ese reconocimiento, mirar realmente al futuro.
Obviamente, a la hora de homologar, primero habrá que homologar titilaciones que acrediten conocimiento, como muy bien dice la directora general de Universidades, pero después se deberán acreditar destrezas para dichas ocupaciones (el ldo. en Derecho, para abogado). Todo este proceso sólo es la actualización de un discurso conceptual muchísimo más viejo. Así, si uno mira el MEC (EQF) y reflexiona, lo primero que le llamará la atención es la coletilla para el aprendizaje permanente. Luego se está hablando de un concepto más amplio que el de las titulaciones de la formación inicial, se está hablando de las acreditaciones ocupacionales de la formación permanente y de la empleabilidad de las personas. Otra cosa que llama la atención es que establece ocho niveles profesionales. Me referiré siempre a ellos en este escrito y no a los se usan oficialmente en España, y como novedad, pues, ¡fíjense!, se utilizan los mismos niveles profesionales que se establecieron en Europa en 1985 para el SEDOC (el pertinente MEC (EQF) de la época). La otra cosa que se observa es que, dichos niveles profesionales para clasificar las ocupaciones en la búsqueda de empleo, se describen en términos de:
- Conocimientos (propios de la formación profesional inicial): El CFGM (2º nivel profesional); el CFGS (ciclo corto de Bolonia); y el grado universitario (1º ciclo de Bolonia). Conocimientos para la obtención de una titulación que acredita durante toda la vida sin que requiera de actualización para su validez.
- Destrezas (propias de la formación para el empleo): La formación tipo ocupación de la FPPE; postgrado del CFGM y 3º nivel profesional. La formación tipo específico de la FPPE, específica de una tecnología o materia; postgrado del CFGS y del aprendizaje permanente de aquellos profesionales destacados que deban convertirse en técnicos específicos en dicha materia y 5º nivel profesional, pero también como formación práctica y específica para aquellos graduados universitarios que necesiten profundizar en destrezas cognitivas y tecnológicas en la materia, que serían el 6º nivel profesional. Por último, los másteres oficiales de las Universidades que desarrollan las destrezas en una ocupación a nivel de licenciatura, el 7º nivel profesional. Esta acreditación de destrezas requerirá del aprendizaje permanente a todo lo largo de la vida y, por tanto, de su actualización. Una persona, estadísticamente, llega a desarrollar de tres a cinco ocupaciones a lo largo de su vida (estadísticas europeas de los ochenta).
- Competencias (las que se adquieren trabajando en la empresa, o bien como prácticas, o bien como reconocimiento de una experiencia laboral): Estas competencias son siempre el resultado del trabajo en una empresa en un determinado puesto de trabajo e, incluso, tienen dos niveles profesionales propios: el nivel profesional 4, que convierte a un profesional de nivel 3 en lo que, aquí, se denomina oficial de primera como reconocimiento de su experiencia y excelencia profesional. Y el trabajo de investigación en una empresa, o en una Universidad, que prepara a un licenciado de nivel 7º para la obtención del doctorado y 8º nivel profesional (como saben muy bien algunos Erasmus que desarrollan su investigación y sacan el doctorado trabajando en una empresa).
Esto es muy importante y no se dice. Son los conceptos que se deben explicar a la sociedad antes de entrar en otras consideraciones, tales como: si será pública y gratuita la formación necesaria para la empleabilidad y el desarrollo de una ocupación a todo lo largo de la vida, o si habrá que pedir prestamos a crédito de (0,0 de interés) para pagarla una vez que se esté trabajando, o si durante la vida laboral se deberán actualizar para mejorar la empleabilidad. Sino manejamos bien estos conceptos, volvemos a la agitación de hélice que no mueve barco y estaremos anclados en un mismo sitio y sin conceptos para enfrentarnos al más allá de nuestras ensimismadas costas. Piénsese que Colón solo era un marinero que pidió asilo para él y su hijo en un monasterio. Y, ciertamente, sabía que navegando hacia el oeste se llegaba a alguna parte. ¿Seguiremos en la costa anclados con gran agitación de aguas? O... Veremos y reconoceremos lo que nunca quisimos ver para, desde ese reconocimiento, mirar realmente al futuro.
El último vuelo del intrépido.
El "Intrépido", con la potencia de su motor central, tras opresora situación y desplegadas las alas de la libertad, aprovecha las corrientes térmicas para alcanzar a la escuadrilla europea. Ésta, ya en pleno vuelo, le tiende los cables de sus ayudas que le dan la plácida sensación de no necesitar ya motor central alguno. Tras deshacerse de ese peso muerto; el intrépido vuela con la suavidad de un velero en el aire. A cambio de sus ayudas, a los europeos se les compra maquinaria y se les ofrece los servicios de realizaciones de poco valor añadido, así como, ocio y viviendas que se revalorizan constantemente. Cuando la perturbación financiera obliga a la formación de aviones europea a efectuar un descenso en picado; el intrépido vuela ocupando la última posición, la más alta, llegando a jactarse de ello: nuestros datos económicos son más altos y estamos ayudando a frenar la caída. Pero, cuando los otros detengan su descenso y comiencen a exigir a sus motores potencia para remontar el vuelo, soltarán sus cables cada vez más inermes en su unión con el intrépido y, de esta guisa y sin motor, el intrépido picará hacia una depresión profunda y larga pillado por su falta de conocimientos, destrezas, competencias y competitividad industrial.
No son momentos para amilanarse. Son momentos para dejar de creer en el carbón y en su valor añadido el kilovatio del CO2; la siderurgia de lo mismo y de un difícil futuro si Mittal no aporta valor añadido con transformados de chapa, o consigue para Asturias una factoría de vehículos baratos modelo índico para mercados pobres fácilmente exportables desde Nuevomusel. Son momentos para considerar al paraíso natural tan sólo como una preciosa tarjeta de visita de una Asturias productiva con el valor añadido de su industriosa capacidad. No es el momento de los convenios colectivos, ni de despidos, ni de huelgas; es el momento de garantizar el empleo y la ocupación por medio de firmes negociaciones en cada empresa según su situación. Es el momento de esfuerzos saláriales a cambio del empleo, buscando compensaciones a futuro como la participación accionarial de los trabajadores en los beneficios. Es el momento de una política empresarial comprometida con el triunfo y no con el negocio. Es el momento de que el autentico empresario facilite la búsqueda y el encuentro de los conocimientos, destrezas y competencias tecnológicas con la empleabilidad, para rentabilizar la fijeza de los empleos por medio de la FP ocupacional y específica. No es el momento de las contrataciones temporales. Es el momento de aprovechar plenamente lo que se tiene y, para eso, nada mejor que el empleado fijo. Es el momento de que la FP para el empleo forme a técnicos, bien orientados y seleccionados, en sus aulas taller de tecnologías específicas procurando su alternancia con el puesto de trabajo. Es el momento del esfuerzo en la producción para vender fuera. Es el momento de las pymes exportadoras a las que hay que apoyar. Es el momento en el que el aprendizaje permanente debe brillar como un faro desde sus Centros propios.
Hace falta abandonar las egoístas luces de posición para, desechando las cortas, poner las largas a alumbrar un futuro para todos. Es la hora de los sueños mediante una FP conceptualmente correcta aceptando todos los grados de especificidad: FP inicial (conocimientos); FP para el empleo (destrezas); y FP en el propio puesto de trabajo (competencias). Es la hora de los proyectos, el esfuerzo y la cooperación. No es el momento de prescindir de ningún esfuerzo y hacer mudanzas, sino de dar fijeza a las contrataciones y mantener al mismo personal en el mismo puesto. Es el momento de que los jefes no descansen ni un día para que todos se esfuercen y cooperen tranquilos.
Gracias por el esfuerzo y la cooperación, ¡rectifiquen los que pretenden mudanzas en las contrataciones!
No son momentos para amilanarse. Son momentos para dejar de creer en el carbón y en su valor añadido el kilovatio del CO2; la siderurgia de lo mismo y de un difícil futuro si Mittal no aporta valor añadido con transformados de chapa, o consigue para Asturias una factoría de vehículos baratos modelo índico para mercados pobres fácilmente exportables desde Nuevomusel. Son momentos para considerar al paraíso natural tan sólo como una preciosa tarjeta de visita de una Asturias productiva con el valor añadido de su industriosa capacidad. No es el momento de los convenios colectivos, ni de despidos, ni de huelgas; es el momento de garantizar el empleo y la ocupación por medio de firmes negociaciones en cada empresa según su situación. Es el momento de esfuerzos saláriales a cambio del empleo, buscando compensaciones a futuro como la participación accionarial de los trabajadores en los beneficios. Es el momento de una política empresarial comprometida con el triunfo y no con el negocio. Es el momento de que el autentico empresario facilite la búsqueda y el encuentro de los conocimientos, destrezas y competencias tecnológicas con la empleabilidad, para rentabilizar la fijeza de los empleos por medio de la FP ocupacional y específica. No es el momento de las contrataciones temporales. Es el momento de aprovechar plenamente lo que se tiene y, para eso, nada mejor que el empleado fijo. Es el momento de que la FP para el empleo forme a técnicos, bien orientados y seleccionados, en sus aulas taller de tecnologías específicas procurando su alternancia con el puesto de trabajo. Es el momento del esfuerzo en la producción para vender fuera. Es el momento de las pymes exportadoras a las que hay que apoyar. Es el momento en el que el aprendizaje permanente debe brillar como un faro desde sus Centros propios.
Hace falta abandonar las egoístas luces de posición para, desechando las cortas, poner las largas a alumbrar un futuro para todos. Es la hora de los sueños mediante una FP conceptualmente correcta aceptando todos los grados de especificidad: FP inicial (conocimientos); FP para el empleo (destrezas); y FP en el propio puesto de trabajo (competencias). Es la hora de los proyectos, el esfuerzo y la cooperación. No es el momento de prescindir de ningún esfuerzo y hacer mudanzas, sino de dar fijeza a las contrataciones y mantener al mismo personal en el mismo puesto. Es el momento de que los jefes no descansen ni un día para que todos se esfuercen y cooperen tranquilos.
Gracias por el esfuerzo y la cooperación, ¡rectifiquen los que pretenden mudanzas en las contrataciones!
La [ i ] minúscula
En la innovación hay más de paradójico que de pensamiento estándar. El espíritu innovador surge en el mismo instante del éxito, cuando, ya como experto realizador, observas y ves los pequeños o grandes fracasos que has cometido y que se pueden llegar a subsanar. Es desde esa insatisfacción desde donde se proyectan los nuevos desarrollos que requerirán de la investigación. Sí, es cierto, la I+D requiere de los más altos niveles del conocimiento, pero no es menos cierto que para la innovación sólo se requiere del espíritu innovador que mira más allá del aparente éxito. Las mejoras continuas e innovadoras no están en los grandes niveles profesionales sino en las ideas del trabajador bien preparado que observa su trabajo. O el espíritu innovador está ahí, o no está ni se le espera en ninguna parte. El punto de partida es ese compromiso con la insatisfacción; una insatisfacción que anima a la cooperación en equipo para el desarrollo y la demanda de investigación. El viejo refrán nos dice que lo mejor es enemigo de lo bueno; pero más cierto es que si no obtienes los fracasos en busca de lo mejor, nunca alcanzarás lo bueno.
Hubo una mesa redonda sobre el I+D+i en Gijón, promovida por LA NUEVA ESPAÑA en el marco del ciclo "Frente a la crisis". Y todo lo que allí se habló por parte del viceconsejero de Ciencia y Tecnología, del presidente del Club Asturiano de la Calidad y de un responsable del Grupo Temper y de la Fundación Prodintec, me pareció curiosamente interesante. Pues, curiosamente, mostraban gratamente su satisfacción. Lo cual, como ya he explicado, es un desafortunado punto de partida.
En el coloquio, intente exponer que nunca habrá verdadera innovación sino hay un aprendizaje permanente de los trabajadores por medio de la FP para el Empleo o permanente, esa gran desconocida. Y, obviamente, sigue desconocida; pues en las respuestas se refieren a la FP Inicial y a que hay que educar en valores a los muchachos. De nuevo intento explicar que los alumnos de la FP permanente tienen más de treinta años, que sus funcionarios están declarados a extinguir por la Administración asturiana y que sus Centros se encuentran en estos momentos en una situación comprometida y nada nueva. Entonces, el representante de la Administración hace referencia al gran esfuerzo inversor en los CIFP y se menciona como un concepto menor a la FP ocupacional. Debo aclarar, que innovación no es quítate tú para ponerme yo, que eso es agitación. Que cuando la Universidad imparta másteres oficiales de postgrado para ajustarse al Marco Europeo de Cualificaciones, lo que hará será impartir FP ocupacional en busca de enseñár destrezas cognitivas para el desarrollo de una ocupación de nivel 7. Al igual que los cursos de tipo ocupación de la FP para el empleo son postgrados del Ciclo Formativo de Grado Medio de nivel 3; y los del tipo específico postgrados del Ciclo Formativo de Grado Superior (o incluso de Grado y ya propios de los niveles 5 y 6) y específicos para que profundizar en el conocimiento de una tecnología.
Es posible que el sector Metal-Mecánico sea el más representativo de Asturias; pero hasta ahora sólo ha hecho calderos y, en 25 años, no se han interesado ni de cerca por las tecnologías innovadoras de su sector como son la Oleohidráulica y la Neumática: En cuanto a la Oleohidráulica: ¿cuántas prensas de embutición y de matricería tenemos en Asturias para los transformados de chapa y acero; cuanta fabricación mecánica capaz de hacer matrices; cuántas máquinas de inyección de plásticos; cuanto empresa para armar pesqueros de última generación para la acuicultura en nuestro caladeros; cuantos fabricantes de maquinaria agrícola para nuestro futuro en silvicultura y alimentación?; y en cuanto a la Neumática: ¿cuántos fabricantes de maquinaria para que la industria alimentaria que debería estar establecida en nuestros valles mediante cooperativas para que se ponga el producto final en el supermercado con todo su valor añadido; cuanta maquinaria automatizada para la fabricación de transformados de la madera; cuanta maquinaria para los transformados del papel?. No es de extrañar, por tanto que, un presidente de la patronal del sector, expresase en 1983: esto está bien para mis hijos, pero no para mis trabajadores en una de sus aulas. Desde entonces, insatisfecho, no he parado de intentar innovar la concepción formativa en Asturias. Pero aquí, lo que se hace es agitar las cosas cambiándolas de sitio sin que se cambie de actitud. Siempre tienen miedo a que alguien venga y les cambie (innove) todo su pequeño y parecido a la realidad esquema mental de satisfechos. Siguen satisfechos, bien pagados de sí mismos, diciéndole a la gente que todo va bien. Así, ¡quién va innovar y demandar I+D! Cuando el único valor que se da al concepto es el valor de la subvención.
Salí de la mesa redonda triste y deprimido con la intención de escribir de nuevo para enfrentarme a la crisis que veo sembrar a mi alrededor un día sí y otro también, desde aquel fatídico día de 1983. Así, hasta que dejemos de quitarle el trabajo al competente vecino y pasemos a colaborar con él.
Hubo una mesa redonda sobre el I+D+i en Gijón, promovida por LA NUEVA ESPAÑA en el marco del ciclo "Frente a la crisis". Y todo lo que allí se habló por parte del viceconsejero de Ciencia y Tecnología, del presidente del Club Asturiano de la Calidad y de un responsable del Grupo Temper y de la Fundación Prodintec, me pareció curiosamente interesante. Pues, curiosamente, mostraban gratamente su satisfacción. Lo cual, como ya he explicado, es un desafortunado punto de partida.
En el coloquio, intente exponer que nunca habrá verdadera innovación sino hay un aprendizaje permanente de los trabajadores por medio de la FP para el Empleo o permanente, esa gran desconocida. Y, obviamente, sigue desconocida; pues en las respuestas se refieren a la FP Inicial y a que hay que educar en valores a los muchachos. De nuevo intento explicar que los alumnos de la FP permanente tienen más de treinta años, que sus funcionarios están declarados a extinguir por la Administración asturiana y que sus Centros se encuentran en estos momentos en una situación comprometida y nada nueva. Entonces, el representante de la Administración hace referencia al gran esfuerzo inversor en los CIFP y se menciona como un concepto menor a la FP ocupacional. Debo aclarar, que innovación no es quítate tú para ponerme yo, que eso es agitación. Que cuando la Universidad imparta másteres oficiales de postgrado para ajustarse al Marco Europeo de Cualificaciones, lo que hará será impartir FP ocupacional en busca de enseñár destrezas cognitivas para el desarrollo de una ocupación de nivel 7. Al igual que los cursos de tipo ocupación de la FP para el empleo son postgrados del Ciclo Formativo de Grado Medio de nivel 3; y los del tipo específico postgrados del Ciclo Formativo de Grado Superior (o incluso de Grado y ya propios de los niveles 5 y 6) y específicos para que profundizar en el conocimiento de una tecnología.
Es posible que el sector Metal-Mecánico sea el más representativo de Asturias; pero hasta ahora sólo ha hecho calderos y, en 25 años, no se han interesado ni de cerca por las tecnologías innovadoras de su sector como son la Oleohidráulica y la Neumática: En cuanto a la Oleohidráulica: ¿cuántas prensas de embutición y de matricería tenemos en Asturias para los transformados de chapa y acero; cuanta fabricación mecánica capaz de hacer matrices; cuántas máquinas de inyección de plásticos; cuanto empresa para armar pesqueros de última generación para la acuicultura en nuestro caladeros; cuantos fabricantes de maquinaria agrícola para nuestro futuro en silvicultura y alimentación?; y en cuanto a la Neumática: ¿cuántos fabricantes de maquinaria para que la industria alimentaria que debería estar establecida en nuestros valles mediante cooperativas para que se ponga el producto final en el supermercado con todo su valor añadido; cuanta maquinaria automatizada para la fabricación de transformados de la madera; cuanta maquinaria para los transformados del papel?. No es de extrañar, por tanto que, un presidente de la patronal del sector, expresase en 1983: esto está bien para mis hijos, pero no para mis trabajadores en una de sus aulas. Desde entonces, insatisfecho, no he parado de intentar innovar la concepción formativa en Asturias. Pero aquí, lo que se hace es agitar las cosas cambiándolas de sitio sin que se cambie de actitud. Siempre tienen miedo a que alguien venga y les cambie (innove) todo su pequeño y parecido a la realidad esquema mental de satisfechos. Siguen satisfechos, bien pagados de sí mismos, diciéndole a la gente que todo va bien. Así, ¡quién va innovar y demandar I+D! Cuando el único valor que se da al concepto es el valor de la subvención.
Salí de la mesa redonda triste y deprimido con la intención de escribir de nuevo para enfrentarme a la crisis que veo sembrar a mi alrededor un día sí y otro también, desde aquel fatídico día de 1983. Así, hasta que dejemos de quitarle el trabajo al competente vecino y pasemos a colaborar con él.
Realismo fantástico
Esta es la historia fantástica, y hasta heroica, de un sistema formativo que impartía cursos de postgrado. Los brujos del mito de la ciencia estaban celosos de él, y los gnomos, sabedores de que las sacas de oro iban a serle entregadas, se aliaron con los brujos a fin de eliminarle. El dinero público paga, y los centros colaboradores cobran. Pero, puesto que la Administración no produce, desconoce lo que paga.
El sector de la construcción crecía como un cáncer mientras los jóvenes se hipotecaban para los restos. Los servicios turísticos incrementaban el valor de la construcción, y se forzó la especulación. La mano que mecía la cuna del pueblo animó a que sus hijos se formasen con pocos conocimientos de: Matemáticas, Física y Química los unos; Filosofía, Lengua e Historia los otros. Cualquier albañil, encofrador o fontanero; o cualquier peluquero, dependiente o cocinero; ¡cualquiera! Ganaba más que un universitario; se decía. Y también: ¡No vayas a la Universidad, haz la FP reglada y estarás sobradamente preparado para trabajar 10 horas al día y comprar un coche de alta gama! (Pero las horas extraordinarias sindicalmente invisibles no se cobraban, y las otras, en formación, tampoco). Los jóvenes servían a las empresas, las empresas como capataces, eran siervas de empresas extranjeras a su vez, y protestaban porque los jóvenes se iban a la universidad: ¡así quién va a trabajar como siervo! Los padres de la cuna, con tres hijos incluso, se prejubilaban completamente felices y satisfechos a pesar de haber vendido el futuro de sus hijos. Era el progreso. Los jóvenes sólo ambicionaban ser prejubilados por derecho de clase y herencia. La misma mano que mecía la cuna propició que la FP permanente, continua, ocupacional y para el empleo, fuese declarada a extinguir; y, ceniciento y marginado, el sistema fue primero observado, copiado y luego arrojado como servicio marginal. Los brujos ya habían creado los CIFP y creían poder sustituirlo.
En sus centros propios apenas hay funcionarios impartiendo cursos (uno por centro como media), los otros profesores eran expertos docentes con sueldos de película (la cantidad establecida para que se pague a los profesores en los centros colaboradores). En estos centros colaboradores, en ocasiones, no se abona íntegramente dicha cantidad al profesor; y esa mordida es beneficio de gestión; estos gestores, siendo parte negociadora en la fijación de dicha cantidad, la incrementan. Cuando un experto docente llegaba a un Centro propio recibía integra su parte... Y se le ponía una sonrisa de oreja a oreja Ningún problema: ni con la formación, ni con los alumnos, ni con la dirección, ni consigo mismo. El grado de satisfacción era tal que, ocurriese lo que ocurriese, todo valía y todos contentos.
Los brujos, para poder beneficiarse con sus CIFP de tales estímulos financieros como centros colaboradores, y ante la posibilidad de incurrir en ciertas incompatibilidades, vieron que era mucho mejor que se estableciesen contratos a empresas por concurso y no directamente a profesores. Y así se hará a partir de ahora. Pero intuyo que acabará habiendo una guerra entre gnomos y brujos para perjuicio del aprendizaje permanente. Por eso: ¿qué tal reactivar una escala docente de funcionarios de la FP permanente, continua, ocupacional y para el empleo y dejarse de brujerías y encantamientos? La falta de ética propició esta crisis mundial para la que no tenemos motor de remonte. Ahora, será necesario un nuevo modelo productivo de crecimiento basado en el conocimiento y el aprendizaje permanente si queremos producir más barato que los otros, para poder vender y pagar la deuda externa. Eso, o vendemos servicios de atención personal a la 3ª edad (para que vengan a morirse aquí) y hasta para la 2ª edad (para que vengan a divertirse), o ambas y se mueren de risa Se dan cuenta de que sin educación no puede haber formación; que sin una buena formación inicial no puede haber aprendizaje permanente, y que sin aprendizaje permanente no hay, ni puede haber, competitividad, innovación y adaptabilidad empresarial.
¡Largo se fía el futuro!
El sector de la construcción crecía como un cáncer mientras los jóvenes se hipotecaban para los restos. Los servicios turísticos incrementaban el valor de la construcción, y se forzó la especulación. La mano que mecía la cuna del pueblo animó a que sus hijos se formasen con pocos conocimientos de: Matemáticas, Física y Química los unos; Filosofía, Lengua e Historia los otros. Cualquier albañil, encofrador o fontanero; o cualquier peluquero, dependiente o cocinero; ¡cualquiera! Ganaba más que un universitario; se decía. Y también: ¡No vayas a la Universidad, haz la FP reglada y estarás sobradamente preparado para trabajar 10 horas al día y comprar un coche de alta gama! (Pero las horas extraordinarias sindicalmente invisibles no se cobraban, y las otras, en formación, tampoco). Los jóvenes servían a las empresas, las empresas como capataces, eran siervas de empresas extranjeras a su vez, y protestaban porque los jóvenes se iban a la universidad: ¡así quién va a trabajar como siervo! Los padres de la cuna, con tres hijos incluso, se prejubilaban completamente felices y satisfechos a pesar de haber vendido el futuro de sus hijos. Era el progreso. Los jóvenes sólo ambicionaban ser prejubilados por derecho de clase y herencia. La misma mano que mecía la cuna propició que la FP permanente, continua, ocupacional y para el empleo, fuese declarada a extinguir; y, ceniciento y marginado, el sistema fue primero observado, copiado y luego arrojado como servicio marginal. Los brujos ya habían creado los CIFP y creían poder sustituirlo.
En sus centros propios apenas hay funcionarios impartiendo cursos (uno por centro como media), los otros profesores eran expertos docentes con sueldos de película (la cantidad establecida para que se pague a los profesores en los centros colaboradores). En estos centros colaboradores, en ocasiones, no se abona íntegramente dicha cantidad al profesor; y esa mordida es beneficio de gestión; estos gestores, siendo parte negociadora en la fijación de dicha cantidad, la incrementan. Cuando un experto docente llegaba a un Centro propio recibía integra su parte... Y se le ponía una sonrisa de oreja a oreja Ningún problema: ni con la formación, ni con los alumnos, ni con la dirección, ni consigo mismo. El grado de satisfacción era tal que, ocurriese lo que ocurriese, todo valía y todos contentos.
Los brujos, para poder beneficiarse con sus CIFP de tales estímulos financieros como centros colaboradores, y ante la posibilidad de incurrir en ciertas incompatibilidades, vieron que era mucho mejor que se estableciesen contratos a empresas por concurso y no directamente a profesores. Y así se hará a partir de ahora. Pero intuyo que acabará habiendo una guerra entre gnomos y brujos para perjuicio del aprendizaje permanente. Por eso: ¿qué tal reactivar una escala docente de funcionarios de la FP permanente, continua, ocupacional y para el empleo y dejarse de brujerías y encantamientos? La falta de ética propició esta crisis mundial para la que no tenemos motor de remonte. Ahora, será necesario un nuevo modelo productivo de crecimiento basado en el conocimiento y el aprendizaje permanente si queremos producir más barato que los otros, para poder vender y pagar la deuda externa. Eso, o vendemos servicios de atención personal a la 3ª edad (para que vengan a morirse aquí) y hasta para la 2ª edad (para que vengan a divertirse), o ambas y se mueren de risa Se dan cuenta de que sin educación no puede haber formación; que sin una buena formación inicial no puede haber aprendizaje permanente, y que sin aprendizaje permanente no hay, ni puede haber, competitividad, innovación y adaptabilidad empresarial.
¡Largo se fía el futuro!
miércoles, 8 de julio de 2009
Las ranas del estanque ya están cocidas
Las ranas en el estanque se cocieron lentamente. Ellas no lo saben, pero ya están cocidas. Esta crisis de España (que la crisis mundial ha puesto en evidencia) se sembró hace décadas y ahora toca recolectar. Por mucho que hubiéramos especulado con la posible cosecha de un buen grano, ahora los brotes verdes son de cardos. Esta es nuestra particular crisis: sin productos de valor añadido, teniendo muchas cosas en el supermercado provenientes de fuera, y pendientes de pagar los créditos (también de afuera) que pedimos para construir pisos que no vendemos y que se están devaluando.
En los pactos de la Moncloa no todo se dijo claramente, y se pusieron a cocer las ranas a fuego muy lento para que nadie se enterara en un tema tan importante como la FP permanente, continua, ocupacional y/o para el empleo (todas son una misma). Una formación que es la más rentable de las inversiones posibles que se puede hacer para el progreso de una sociedad. Allí se pactó que los agentes sociales se encargarían de la misma y que, por su parte, la Administración exterminaría lentamente la existente en el Ministerio de Trabajo. Y así se puso a cocer lentamente el agua del estanque mientras la lava de la irresponsabilidad emergía. Para el INEM (que aún no existía), se acordó que no debería preocuparse de la impartición de tal FP y sí de su financiación; pues, su desarrollo, sería por medio de centros colaboradores. En las oficinas de empleo que aquel sistema formativo creó, se postergó la búsqueda de la empleabilidad por medio de la orientación profesional que se ocupaba de la promoción profesional a lo largo de la vida de sus clientes, y se centró en lo “fundamental”: controlar las prestaciones económicas de los sin empleo y enviar clientes a los centros colaboradores. Me pregunto: ¿qué habrá sido de los Centros de Orientación profesional de Madrid y Barcelona con sus equipos de investigación ocupacional?
Las ranas se van cociendo lentamente en el estanque para satisfacción de todos y de las propias ranas que encuentran cálidas sus aguas. Los fondos estructurales europeos (sobre todo los de formación), pasan de ser un medio a ser un fin. El sector productivo más representativo de alguna región puede que sea esos fondos y subvenciones que percibe, y eso por no hablar de instituciones.
Ahora las ranas ya están cocidas y... el estanque saltará por los aires si entra en erupción el volcán que se ha gestado bajo él.
PD.: ¡Albricias! Ya se publican anuncios con la denominación de FP inicial. Décadas para reconocer dicha realidad que indica que existe un postgrado ocupacional para el empleo. Que “no era marginal y paralela la formación” como me decían, a pesar de ser una formación que se impartía por profesionales provenientes del mundo de la empresa que se hicieron funcionarios y profesores del Ministerio de Trabajo, poniendo sus conocimientos al servicio de los trabajadores en una época de esperanza. Unos profesores a los que una incalificable Ley de 1984 dejó fuera de su reconocimiento como tales a pesar de su específica función docente en tecnologías emergentes. Luego, fueron degradados y su escala declarada a extinguir por el Principado de Asturias. Me asalta una duda: ¿Serán también considerados indocentes provenientes del mundo empresarial los profesores de los “másteres” oficiales de universidades y corporaciones que, desde luego, tendrán un coste considerable para los que busquen mejorar su empleabilidad?
De momento ya se nos avisa que estaremos en recesión hasta el 2011 y que los acuerdos de Bolonia de 1999 deben ponerse en marcha y conceptuarse rápidamente admitiendo la necesaria existencia de lo que es el concepto de la FP permanente o especialización específica por medio de los postgrados para la empleabilidad en una determinada ocupación. ¡Enhorabuena! Sólo hemos perdido treinta años. Pero recuerden: el objetivo es el “Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente” (EQF en siglas en inglés). Tal parece haya conceptos condenados, y sociedades en declive por negarlos.
En los pactos de la Moncloa no todo se dijo claramente, y se pusieron a cocer las ranas a fuego muy lento para que nadie se enterara en un tema tan importante como la FP permanente, continua, ocupacional y/o para el empleo (todas son una misma). Una formación que es la más rentable de las inversiones posibles que se puede hacer para el progreso de una sociedad. Allí se pactó que los agentes sociales se encargarían de la misma y que, por su parte, la Administración exterminaría lentamente la existente en el Ministerio de Trabajo. Y así se puso a cocer lentamente el agua del estanque mientras la lava de la irresponsabilidad emergía. Para el INEM (que aún no existía), se acordó que no debería preocuparse de la impartición de tal FP y sí de su financiación; pues, su desarrollo, sería por medio de centros colaboradores. En las oficinas de empleo que aquel sistema formativo creó, se postergó la búsqueda de la empleabilidad por medio de la orientación profesional que se ocupaba de la promoción profesional a lo largo de la vida de sus clientes, y se centró en lo “fundamental”: controlar las prestaciones económicas de los sin empleo y enviar clientes a los centros colaboradores. Me pregunto: ¿qué habrá sido de los Centros de Orientación profesional de Madrid y Barcelona con sus equipos de investigación ocupacional?
Las ranas se van cociendo lentamente en el estanque para satisfacción de todos y de las propias ranas que encuentran cálidas sus aguas. Los fondos estructurales europeos (sobre todo los de formación), pasan de ser un medio a ser un fin. El sector productivo más representativo de alguna región puede que sea esos fondos y subvenciones que percibe, y eso por no hablar de instituciones.
Ahora las ranas ya están cocidas y... el estanque saltará por los aires si entra en erupción el volcán que se ha gestado bajo él.
PD.: ¡Albricias! Ya se publican anuncios con la denominación de FP inicial. Décadas para reconocer dicha realidad que indica que existe un postgrado ocupacional para el empleo. Que “no era marginal y paralela la formación” como me decían, a pesar de ser una formación que se impartía por profesionales provenientes del mundo de la empresa que se hicieron funcionarios y profesores del Ministerio de Trabajo, poniendo sus conocimientos al servicio de los trabajadores en una época de esperanza. Unos profesores a los que una incalificable Ley de 1984 dejó fuera de su reconocimiento como tales a pesar de su específica función docente en tecnologías emergentes. Luego, fueron degradados y su escala declarada a extinguir por el Principado de Asturias. Me asalta una duda: ¿Serán también considerados indocentes provenientes del mundo empresarial los profesores de los “másteres” oficiales de universidades y corporaciones que, desde luego, tendrán un coste considerable para los que busquen mejorar su empleabilidad?
De momento ya se nos avisa que estaremos en recesión hasta el 2011 y que los acuerdos de Bolonia de 1999 deben ponerse en marcha y conceptuarse rápidamente admitiendo la necesaria existencia de lo que es el concepto de la FP permanente o especialización específica por medio de los postgrados para la empleabilidad en una determinada ocupación. ¡Enhorabuena! Sólo hemos perdido treinta años. Pero recuerden: el objetivo es el “Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente” (EQF en siglas en inglés). Tal parece haya conceptos condenados, y sociedades en declive por negarlos.
Se requiere un pacto de Estado por la formación profesional permanente
Aquellos pactos de 1977 trajeron estos lodos. Es necesario establecer un pacto de Estado en materia de FP permanente, y debemos empezar por una ajustada y real concepción de la misma. Desde luego debemos reconducir inmediatamente su situación de muñeco del pim-pam-pum en el Principado de Asturias. (Cuando depende de Empleo, cuando de Educación y Ciencia, cuando de vuelta a Industria y Empleo). ¿Por qué no gestiona sus fondos y competencias la Universidad de Oviedo?
Es necesario que se asuman sus competencias en base al reconocimiento real de su concepto y a su importancia pública de cara a los ciudadanos. (Algo aún por asumir). Si no se ha sido capaz de asumir el artículo 150 del Tratado Constitutivo de la Unión Europea, al menos, asúmase el “Marco Europeo de las Cualificaciones para el aprendizaje permanente” del 2008. Un marco que establece ocho niveles profesionales a partir de lo que podríamos llamar tres niveles de especificidad de la formación profesional: los conocimientos de la FP inicial, las destrezas de la FP ocupacional para la empleabilidad, y las competencias y autonomías laborales conseguidas por la experiencia en el propio puesto de trabajo.
Este marco MEC (no vinculante) es el que establece Europa como marco para las convergencias de todas las actividades formativas de la UE; y, a poco que se estudie, se podrían reconocer en él los siguientes apartados conceptuales:
Primero: los niveles profesionales se pueden claramente diferenciar a partir de sus descriptores en cuatro niveles operativos: los 1, 2, 3, 4 – pertenecientes solamente al EEE-; y otros cuatro cognitivos: 5 (ciclo corto), 6 (primer ciclo), 7 (segundo ciclo), 8 (tercer ciclo) – pertenecientes al EEES-.
Segundo: que los niveles 1, 2, 5, 6 son propios de la formación inicial académica.
Tercero: que el nivel 3 es un “master” de carácter ocupacional del postgrado del ciclo formativo de grado medio. Siendo el nivel 7 propio de los “masteres oficiales” universitarios que se realizan de cara a la especialización científica y tecnológica en busca de una mejora de los criterios de actividad y empleabilidad en el mundo empresarial. Que existen formaciones específicas en campos tecnológicos y del saber de cara a la mejora de dicha empleabilidad para los niveles 5 y 6, sin que estas formaciones signifiquen un cambio de nivel, salvo, en aquellas ocasiones que, en base a la experiencia y a la formación y evaluación contrastada en el puesto de trabajo, se tenga a bien de reconocer. Toda esta FP permanente (desde que evolucionaba a niveles superiores en el SEAF-PPO) siempre ha tenido una metodología docente distinta, una metodología que ahora definen como de Bolonia: grupos reducidos, participación del alumno en base a una dinámica de grupo y su trabajo en equipo y... además tiene algo específicamente diferenciador: los alumnos tienen experiencia laboral, a veces en la propia materia, lo que realmente autentifica tales formaciones con la autoridad de “masteres”.
Cuarto: que los niveles 4 y 8 son respectivamente las máximas competencias (el 4 de operativas, y el 8 de cognitivas) propias más que de una formación, de la aplicación de los conocimientos y la experiencia en el puesto de trabajo. Una experiencia y un trabajo que, en el caso del nivel 8, será de investigación, y, en el caso del nivel 4, de autonomía laboral operativa.
A pesar de tal importancia conceptual, continúa la opacidad para que la sociedad no sea consciente del escarnio y menosprecio que, durante los últimos treinta años, ha sufrido esta formación (y aún sufren sus funcionarios que han sido degradados de nivel por el Principado de Asturias y declarados a extinguir, cuando le fueron transferidos). Ahora, sin embargo, apresuradamente, se quiere llegar a ser una sociedad del conocimiento, tan sólo, porque vemos llegar el fondo del desastre económico que hemos cavado con nuestras propias manos, pero, sin querer reconocer el error cometido con la más rentable de las inversiones: ni tenemos la estructura de la FP permanente, ni la base de la FP inicial, ni queremos admitir el problema de nuestra responsabilidad al no establecer a sus profesionales de forma activa reconociéndoles su nivel y grado profesional docente.
Es necesario que se asuman sus competencias en base al reconocimiento real de su concepto y a su importancia pública de cara a los ciudadanos. (Algo aún por asumir). Si no se ha sido capaz de asumir el artículo 150 del Tratado Constitutivo de la Unión Europea, al menos, asúmase el “Marco Europeo de las Cualificaciones para el aprendizaje permanente” del 2008. Un marco que establece ocho niveles profesionales a partir de lo que podríamos llamar tres niveles de especificidad de la formación profesional: los conocimientos de la FP inicial, las destrezas de la FP ocupacional para la empleabilidad, y las competencias y autonomías laborales conseguidas por la experiencia en el propio puesto de trabajo.
Este marco MEC (no vinculante) es el que establece Europa como marco para las convergencias de todas las actividades formativas de la UE; y, a poco que se estudie, se podrían reconocer en él los siguientes apartados conceptuales:
Primero: los niveles profesionales se pueden claramente diferenciar a partir de sus descriptores en cuatro niveles operativos: los 1, 2, 3, 4 – pertenecientes solamente al EEE-; y otros cuatro cognitivos: 5 (ciclo corto), 6 (primer ciclo), 7 (segundo ciclo), 8 (tercer ciclo) – pertenecientes al EEES-.
Segundo: que los niveles 1, 2, 5, 6 son propios de la formación inicial académica.
Tercero: que el nivel 3 es un “master” de carácter ocupacional del postgrado del ciclo formativo de grado medio. Siendo el nivel 7 propio de los “masteres oficiales” universitarios que se realizan de cara a la especialización científica y tecnológica en busca de una mejora de los criterios de actividad y empleabilidad en el mundo empresarial. Que existen formaciones específicas en campos tecnológicos y del saber de cara a la mejora de dicha empleabilidad para los niveles 5 y 6, sin que estas formaciones signifiquen un cambio de nivel, salvo, en aquellas ocasiones que, en base a la experiencia y a la formación y evaluación contrastada en el puesto de trabajo, se tenga a bien de reconocer. Toda esta FP permanente (desde que evolucionaba a niveles superiores en el SEAF-PPO) siempre ha tenido una metodología docente distinta, una metodología que ahora definen como de Bolonia: grupos reducidos, participación del alumno en base a una dinámica de grupo y su trabajo en equipo y... además tiene algo específicamente diferenciador: los alumnos tienen experiencia laboral, a veces en la propia materia, lo que realmente autentifica tales formaciones con la autoridad de “masteres”.
Cuarto: que los niveles 4 y 8 son respectivamente las máximas competencias (el 4 de operativas, y el 8 de cognitivas) propias más que de una formación, de la aplicación de los conocimientos y la experiencia en el puesto de trabajo. Una experiencia y un trabajo que, en el caso del nivel 8, será de investigación, y, en el caso del nivel 4, de autonomía laboral operativa.
A pesar de tal importancia conceptual, continúa la opacidad para que la sociedad no sea consciente del escarnio y menosprecio que, durante los últimos treinta años, ha sufrido esta formación (y aún sufren sus funcionarios que han sido degradados de nivel por el Principado de Asturias y declarados a extinguir, cuando le fueron transferidos). Ahora, sin embargo, apresuradamente, se quiere llegar a ser una sociedad del conocimiento, tan sólo, porque vemos llegar el fondo del desastre económico que hemos cavado con nuestras propias manos, pero, sin querer reconocer el error cometido con la más rentable de las inversiones: ni tenemos la estructura de la FP permanente, ni la base de la FP inicial, ni queremos admitir el problema de nuestra responsabilidad al no establecer a sus profesionales de forma activa reconociéndoles su nivel y grado profesional docente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)