miércoles, 28 de julio de 2010

El derecho al uso apropiado de las cosas.



La propiedad no nos pertenece: «Si este cuerpo es mío, ¿quién es el que posee mi cuerpo?»

A partir de esto, ¿qué es lo que queda? Pues el derecho al uso: el derecho a usar nuestro cuerpo mientras nos responda y a usar aquellos bienes de los que somos responsables. Ese derecho al uso de los bienes de los que somos responsables es inviolable (llámenlo propiedad si quieren, pero esa es una concepción ligada a una emoción bien distinta de la que propongo). Ese derecho al uso de nuestros bienes, es una responsabilidad que se acrecienta cuando la transferimos a cambio de una compensación o como herencia. Sin embargo, nada nos pertenece: llegamos y nos vamos sin nada después de usar todo lo que la vida ha puesto a nuestra disponibilidad. Muchas de esas cosas que hemos usado ya existían antes: el planeta Tierra o el concepto de Humanidad. Ningún bien que se herede parece ser más importante, sin embargo, no somos sus propietarios, pertenecen más al futuro que a nosotros mismos; son bienes que aún siendo importantes, no son los más importantes, pues éstos son el Tiempo y el Conocimiento.

El uso del tiempo para generar y transmitir el conocimiento a las nuevas generaciones es nuestra mayor realización como humanos. Por eso nuestro mayor derecho como humanos es el derecho a aprender permanentemente y a transmitir los nuevos conocimientos y realizaciones a las nuevas generaciones. («Si es que no somos ni de nosotros mismos»). Pero ¿cómo defender el uso de nuestra existencia, nuestro tiempo, y nuestra Humanidad en el planeta Tierra? Supongo que deberíamos aprovechar la automatización de los procesos: una automatización que permitirá dar más libertad y oportunidades a todo el mundo para usar el tiempo de forma más personal y libre. De otro modo el progreso es un engaño. («Me alquilo por horas, río y lloro con todos»). Ya es hora de que ese alquiler no repercuta en tantas de nuestras horas y en la mala calidad de ése su uso. Siendo importante nuestro efímero ego terrenal, no es lo más importante, sino la libertad que le acompaña y que se nos da para lograr algo más trascendente. En un mundo que evoluciona a nuevas posibilidades productivas con la automatización de los procesos, deberíamos tener más tiempo y libertad creativa. Por tanto, si el progreso tecnológico es tan eficaz, los países poseedores del mismo deberían tener los mejores índices de natalidad para crecer. («La esencia histórica de la evolución es que la más eficaz de las civilizaciones crece en numero de individuos propios y se expande»). Si esto no es así, obviamente no se están haciendo bien las cosas y el sistema no funciona. Somos el único animal que necesita producir para sobrevivir («sin ropa no somos nada») y usamos mucho de nuestro tiempo en ello, pero ha llegado el momento de utilizar el conocimiento y la inteligencia para producir lo que necesitamos por medio de máquinas y procesos automatizados, dejando al hombre la realización de procesos más personales: tanto artesanales y de buen oficio, como los artísticos. Si no crecemos ni individualmente formando nuestra propia familia, ni socialmente formando sociedades más justas y solidarias: algo no va bien, y habrá que averiguarlo para, una vez identificado como «vaca sagrada», eliminarlo.

domingo, 18 de julio de 2010

Cualquier buen día para la tristeza.



«...el paro provoca hoy nuevas formas de irrelevancia económica, y la actual crisis sólo puede empeorar dicha situación. El estar sin trabajo durante mucho tiempo, o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, mina la libertad y la creatividad de la persona... » Benedicto XVI (Caritas in Veritate- párrafo 25)

Es grave oír como algunos explican que las crisis son buenas para prescindir de los empleos menos convenientes. (Con tal de que nunca más se pudiese oír tal comentario, merecería la pena que existiese el despido libre. Además, si los sindicatos tuviesen auténtica fuerza, y auténtica auctoritas para ejercerla, los despidos nunca dependerían de una ley.) ¡Vale que la realidad sea ésta! Pero prescindir de las personas debe pagarse con solidaridad. ¡Qué me dicen! ¿Que lo qué hay que hacer es generar riqueza? ¡Por supuesto! ¡Repártase esfuerzo y riqueza! A cada cual según su necesidad, de cada cual según su capacidad.

Todo el mundo dice que hay que innovar... No puedo estar más de acuerdo en ello. La tecnología automatiza los procesos e irá mejorando nuestra vida si el egoísmo no nos colapsa. La tecnología, como toda herramienta, no es mala en sí misma, puede serlo no cambiar a un uso correcto de la misma. (Pasaron muchos miles de años usándose el hirro-acero como espada, hasta que fue usado como caldera de vapor dando lugar a las primeras grandes máquinas, o simplemente como arado.)
- Las nuevas farolas foto-voltaicas, aunque más caras, salen mucho más baratas porque no se tiene que: abrir zanjas, poner tubos, hacer el cableado en su instalación.
- ¡Leches! Pero eso quita mucho trabajo y empleos
- ¡Sí! Y, a partir de ahora, para ser competitivo poniendo farolas convencionales por medios convencionales, habría que bajar muchísimo sueldos y precios. Y es que en el futuro para ganarse la vida habrá que ser creativo proactivo y no un simple operario.

Innovación es lo que se pide como solución: «Los derechos humanos son el derecho a una política que se inventa, el derecho a la LIBERTAD y el derecho a un pensamiento rebelde, el derecho infinito de las posibilidades, el derecho a hacer aquello que nadie hizo jamás, el derecho a declarar que es posible aquello que ha sido declarado imposible, el derecho a usar libremente en política las palabras que se pretende hacer desaparecer: obrero, desempleado, igualdad» Alain Badiou

Mientras el paro se hacía crónico (llegando a tener 5 millones de parados) no ocurrió nada. Pero de pronto, el Gobierno comienza a tomar decisiones y aparecen las rebajas de sueldos a funcionarios y pensionistas (menudo esfuerzo el del Gobierno). Surge la reforma laboral que amenaza a los empleados, y… Entonces, sólo entonces: ¡Huelga general! (Menudo esfuerzo el de los sindicatos) ¡Y claro que hay clases!: desempleados frente a empleados. O empezamos a defender modelos de RB (renta básica universal) y LIBERTAD o... Cualquier buen día para la tristeza, seremos despedidos convirtiéndonos en extranjeros de nuestro mundo de empleados. De cualquier forma lo prioritario, ahora, es eliminar el paro y dar cancha a emprendedores dispuestos a emplear. Algo que depende de la solidaridad con que los empleados asumamos la necesidad de facilitarles las cosas a los empleadores. Si esa solidaridad exige reformas, habrá que afrontarlas. Pero debemos trabajar todos y esforzarnos todos, incluso los empleadores y el mundo financiero, éste debe pensar que nada puede volver a ser igual.

domingo, 4 de julio de 2010

Se precisa un renacimiento.



El Renacimiento fue posible por el flujo de información que se intercambió en el camino de Santiago. El resultado: el desarrollo tecnológico con la construcción de las catedrales y la aparición de una crisis que hizo desaparecer al sistema feudal. Ahora, la crisis de la cultura hegemónica heredera de aquel Renacimiento, se perfila como una metamorfosis que ya ha empezado. Urge una interpretación de la misma, pues todo lo que podemos decir de nuestra realidad pasada y actual es, ¡no lo es! No es como a mí me convendría que fuera, no es como debería ser, no es como me dijeron que iba a ser, no es como fue, no es como será mañana…

Lo que tenemos es el final de un sistema. La recuperación económica no está a la vuelta de las esquina: o avanzamos hacia un Renacimiento o hacia una obscura Edad Media de feudalismo y procesos del tipo «guerra de los 100 años». Porque de lo que se trata es del conocimiento.

Nuestro presente y futuro están y estarán caracterizados por dos hechos positivos que han hecho acto de presencia a escala global y que sólo están comenzando:
a) La automatización de los procesos, junto a las no automatizadas autorrealizaciones personales como son: habilidades artesanales, creatividad, imaginación, intuición, y…
b) La facilidad de la información y la interrelación de las ideas por medio de las TICs.

También han hecho acto de presencia las consecuencias negativas:
1) La destrucción de los empleos con la sobre-explotación de los existentes. (Provocando enriquecimiento en los que quedan dentro del sistema y empobrecimiento en los que se descuelgan.)
2) La compulsión de un consumismo que principalmente satisface necesidades superfluas.
3) La manipulación informativa que, con el humanismo marginado, facilita un ciego hedonismo.

Éstos asuntos y sus consecuencias negativas, nos arrastrarán al colapso sino procuramos un cambio del sistema. Veamos: el planeta se constipa y su sistema inmunológico puede tratarnos como a un virus eliminándonos; mientras, la Kultur hegemónica tiene índices de natalidad ridículos. Todo esto, que ya es de por sí suficiente, es descaradamente un sin sentido contra natura que nos colapsa, ¿asumiremos la realidad o seguiremos creyéndonos dioses?

La solución está en un renacimiento (como aquel Renacimiento) bajo dos aspectos:
- La HIBRIDACIÓN: el desarrollo de las difusas fronteras, procurando la articulación entre conceptos. (No se trata de eliminar la pureza, sino de dar cabida a su hibridación.)
- El desarrollo de la LIBERTAD: cambiando el dirigismo feudal de la partidocracia actual, por nuevas catedrales democráticas: listas abiertas y una mayor Europa de los ciudadanos.

La vieja tendencia del [y= A] como pureza del igualitarismo, y la conservadora ley de [y= k*x] deben ser sustituidas por su hibridación [y= A + k*x] como modelo para todo. La propiedad no es una ley natural, y el ego que la alimenta no es real; a lo sumo la propiedad es un derecho de uso para la «familia», una forma de acumular los resultados en el tiempo, como herencia para las generaciones venideras. Pero la más importante de todas las herencias no es la de cuestiones materiales, sino la del conocimiento: ignorantes llegamos al mundo, e híbridos de sabiduría de vida e ignorancia de muerte nos marchamos. (En los últimos años, hemos desperdiciado herencia material y dejado el desarrollo del pensamiento bastante bajo en España). Creo en un futuro bajo el modelo [y= A + k*x] (donde [A] será el término independiente de una renta básica universal individual en el ámbito familiar y [K*x] el término dependiente de la productividad) no como algo superador de una «lucha de clases», sino como concepto emprendedor y dinamizador que nos permita afrontar y resolver los retos del egoísta presente en busca de una comunidad con futuro. Porque yo también creo en la esperanza.

P.S.: Ha muerto José María Diez-Alegría. No sé si dijo aquello de: «si el socialismo no existiese, debería inventarlo el cristianismo» (emulando al volteriano: «si Dios no existiese habría que inventarlo») pero bien podría haberlo dicho. Quizás sea la hora de un cristianismo jesuánico (como ejemplarizó J. M. Diez-Alegría) a modo de interpretación de la realidad para el futuro.